La rotura de dos represas que contenían residuos mineros se transformaron en un alud de desechos que desembocaron en el poblado de Bento Rodrigues, en Minas Gerais.
La rotura de la represa de una mina ha sepultado bajo el barro una pequeña localidad del Estado de Minas Gerais, al Sudeste de Brasil. El alud, tan violento que ha alcanzado una ciudad a 70 kilómetros,ha inundado viviendas y arrastrado coches y camiones a su paso por el pueblo minero de Bento Rodrigues, perteneciente a la ciudad de Mariana. Los bomberos de Minas Gerais han confirmado este viernes que una persona ha muerto y 13 continúan desaparecidas, aunque la víspera las primeras informaciones elevaban a 15 las víctimas mortales y hablaban de al menos 40 desaparecidos. El mismo equipo de bomberos ha corregido un comunicado del viernes en el que confirmaban una segunda víctima mortal. Los servicios de emergencia han evacuado ya a unos 500 supervivientes.
Dos muros de contención de un depósito gigantesco de residuos de la mina de Bento Rodrigues estallaron alrededor de las cuatro de la tarde (hora local) de este jueves por causas todavía desconocidas. La prensa local ha señalado que pequeños temblores en la zona podrían haber favorecido el siniestro. La empresa propietaria de la mina, Samarco (una filial conjunta de la mineradora brasileña Vale y la australiana BHP) asegura que el vertido está compuesto, en su mayor parte de arena, y no contiene elementos químicos que supongan un riesgo para la salud. Aún así, los vecinos tienen que pasar por un "proceso de descontaminación" lavándose con agua y jabón. Los bomberos han rescatado a cuatro heridos (un hombre, una mujer y dos niños) y buscan más supervivientes sobrevolando la zona con tres helicópteros.
El fiscal Carlos Eduardo Ferreira Pinto, al frente de un equipo de fiscales de Minas Gerais desplazados al lugar, manifestó que es "prematuro" dar conclusiones en este momento, pero afirmó que "una barrera no se rompe por casualidad". La empresa que gestiona la mina ha afirmado que la presa pasó una inspección en julio de este año y que era totalmente segura. Samanco también ha asegurado está haciendo "todos los esfuerzos" posibles para atender a los afectados y mitigar los daños al medio ambiente. El Ayuntamiento pide que nadie, excepto los equipos de rescate, se acerque al lugar del suceso. Según el secretario de Defensa Social de la localidad de Mariana, Brás Azevedo, la situación es "extremadamente grave" y todavía existen riesgos de derrumbe en la zona.
Así se rompía la represa Ponte Serrada y complicaba a Misiones:


