Belén San Román compartió material íntimo con un hombre que está detenido por robo. Las imágenes se viralizaron y ella tomó una decisión drástica: se disparó en la cabeza y murió tras permanecer cuatro días internada.
Nuevos detalles se conocieron este lunes sobre el caso de Belén San Román, la policía de 26 años que se disparó en la cabeza después de que un hombre viralizó material íntimo para extorsionarla. De acuerdo con la familia de la víctima, la joven y Tobías Villarruel, quien está detenido por robo desde 2018, tenían una relación a través de las redes sociales, pero no eran pareja. En ese contexto, el hombre traicionó la confianza de la agente y comenzó a amenazarla con difundir una serie de imágenes que ella le había compartido de manera privada. Finalmente, lo hizo y todo terminó en tragedia.
El vínculo entre Belén y Villarruel se desarrolló de manera virtual. Él se encontraba preso por el delito de “robo calificado” desde hacía dos años. Sin embargo, la agente de la policía Bonaerense, que era madre de dos nenes y cumplía funciones en el Comando de Patrulla Rural de Bragado, creyó que se trataba de un “buen chico” y decidió darle una oportunidad.
Con el correr del tiempo, la relación entre ambos se volvió más estrecha y la joven mantuvo una serie de videollamadas íntimas por celular con el hombre de 25 años, que cumple un régimen abierto y se encuentra próximo a salir de la cárcel.
Según se pudo saber fue en uno de esos encuentros cuando Villarruel se valió de un segundo teléfono móvil para grabar a Belén. Después, comenzó a extorsionarla hasta que finalmente difundió las imágenes, que no tardaron en viralizarse por toda la ciudad.
“Él tenía todo planeado desde que empezó a hablar con ella. Le dijo que iba a salir a publicar las cosas para que perdiera todo”, afirmó una amiga de la joven, que agregó que la agente “la pasó muy mal” a raíz del constante hostigamiento que sufrió por parte del hombre.
Abrumada por la situación, la policía se disparó en la cabeza con su arma reglamentaria el 30 de noviembre. Antes, les escribió mensajes a sus compañeros de la fuerza, quienes alertados por la situación fueron a su casa y la encontraron desvanecida en el suelo.
Gravemente herida, Belén fue trasladada de urgencia al Hospital San Luis de Bragado, donde la operaron y permaneció cuatro días internada en terapia intensiva. Sin embargo, murió el viernes.
“Nunca pensé que mi hija se iba a quitar la vida. No me entra en la cabeza, no lo entiendo”, aseguró este lunes Marcelo San Román, el papá de Belén. También sostuvo que Villarruel difundió el material íntimo porque “no aceptó que (la agente) no quisiera estar más con él”.
Por otra parte, informó que el hombre de 25 años es investigado por la Justicia de Bragado por el hecho, y que además se están haciendo peritajes al celular de Belén, donde la joven dejó escrita una carta. Sin embargo, admitió: “A nivel judicial no tenemos nada”.
Por último, expresó que no juzga a las personas de Bragado que contribuyeron en la viralización del contenido que involucraba a su hija, pero llamó a la sociedad a tomar consciencia para evitar este tipo de situaciones en el futuro.
“Me parece que la mayoría de los jóvenes no fueron los que más viralizaron. Fue gente más grande la que anduvo con eso mostrándolo en rondas de mujeres, en un lugar donde había una tía de Belén”, lamentó Marcelo, que afirmó que Belén “no soportó la presión, la exposición y la vergüenza” frente a esta situación y tomó un “determinación drástica” que nadie esperaba.
El hombre definió a su hija como “un ser de luz, querida por todo el mundo”. Y a nivel laboral, como “una funcionaria policial excelente”, según le dijeron los mismos jefes. En este sentido, pidió dejar en claro que “la única víctima es Belén”. Y aseguró: “No importa lo que ella hizo en su vida privada ni con quién lo hizo ni a dónde estaba, confió en alguien y esa es la situación”.

