Los cinco detenidos tienen entre 23 y 47 años y fueron imputados por los delitos de desobediencia y violación de medidas sanitarias.
Cinco personas fueron detenidas y 26 jóvenes terminaron imputados este domingo luego de que la Policía de la Ciudad desbaratara una fiesta clandestina que se llevaba a cabo dentro de un hotel en el barrio porteño de Palermo.
El operativo ocurrió ayer por la tarde, cuando efectivos de la Policía de la Ciudad fueron alertados por una fiesta electrónica que se realizaba dentro de una casona de dos pisos donde funciona el Hostel La Morada, sobre la calle Guatemala al 4100, a pesar de las disposiciones del Decreto de Necesidad y Urgencia del Gobierno nacional que prohíbe la circulación nocturna y las reuniones sociales con el objetivo de mitigar el aumento de casos de coronavirus.
En el lugar, la policía secuestró los equipos de sonido que eran utilizados en la fiesta y 26 jóvenes que participaban de la fiesta fueron aprehendidos por orden de la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas N° 4, a cargo de Mauro Tereszko, y luego puestos en libertad tras constatarse su identidad y la ausencia de impedimentos legales, capturas o rebeldías.
También fueron detenidos el dueño y el encargado del hostel, dos DJ’s y el barman, que al igual que los otros 26 jóvenes fueron imputados por infracción al artículo 205 y 239 -la violación de medidas sanitarias y el delito desobediencia, respectivamente- del Código Penal.
Los organizadores de la fiesta que fueron detenidos, que tienen 23, 33, 34, 40 y 47 años de edad, aún no habían recuperado la libertad hasta este lunes por la mañana, y en las próximas horas deberán presentarse en la fiscalía a prestar declaración.
En sus redes sociales, el hostel La Morada publicitaba “sets” de DJ’s en su terraza e invitaba al público a un plan de “antidomingo” durante los fines de semana. “Lamentamos estar cerrados por las noches. No nos dejan trabajar, difícil de digerir. Haremos encuentros en nuestra terraza sábados y domingos de 14 a 20. Los extrañamos”, publicitaba el bar “Caldero”, que originalmente funcionaba en el sótano del hostel.
“Mientras seguimos craneando cómo nos amoldamos a las restricciones por la pandemia la esencia de Caldero Bar sigue intacta, así que nuestra gratitud para ustedes, que nos siguen acompañando en este difícil escenario para nuestro rubro”, habían publicado algunos días antes de la clausura.
Fuente: Infobae

