Ezequiel Galeano recibió su trasplante bipulmonar el 4 de marzo de este año en la Fundación Favaloro de Buenos Aires, luego de esperar por un donante compatible. Tras constatar una buena evolución, el equipo médico permitió que regrese a Misiones a continuar su recuperación.
“Estoy muy contento y la verdad es que extrañaba tanto a mi familia y mis amistades. Gracias a Dios todo está marchando muy bien y estoy tranquilo. Ahora a tener paciencia, listo para hacer rehabilitación y con muchas cosas por hacer”, compartió Ezequiel en diálogo con PRIMERA EDICIÓN.
Mientras esperaban por un donante en Misiones durante dos años, recordó que “fue todo un proceso complicado y había que estar atentos todos los días por si llamaban por el donante. Tuvimos un largo camino y nunca perdimos las esperanzas que este año se iba a dar”.
Sobre el futuro, Ezequiel Galeano contó que a sus 21 años “cuando me recupere y esté mejor, la idea es estudiar. También al mejorar un poco mi pie quisiera entrenar como lo hacía antes”.
Ezequiel “no veía la hora de estar en su casa, con su papá, hermanos”, aseguró.
Desde el Hospital en Buenos Aires, “gestionaron el alta y fue una semana donde parecía que no pasaba nunca el tiempo, porque queríamos volver pronto a la provincia, pero primero había que hacer todos los estudios. El jueves pasado me avisaron a las 11 horas que a las 15 salíamos, así que tuvimos que organizar todo muy rápido. En una hora y 20 minutos estuvimos en Eldorado”, añadió.
En Eldorado, “va a continuar el tratamiento en el Hospital SAMIC con su médica neumonóloga y la kinesióloga, para tener una fisioterapia. Todavía le cuesta un poco movilizar su pie derecho, pero con rehabilitación y con tiempo podrá mejorar, según dijeron los médicos”, detalló López.
Mercedes López remarcó que “desde el primer momento, en cada parte médico, el equipo nos decía que sigamos rezando porque todo era un milagro, desde el primer momento que salimos de la provincia, su operación y luego su recuperación. Además, estuve en terapia por COVID internada una semana”.
Para esta familia, “esto año pasó todo muy rápido. En el primer año, fue casi perdido, porque no logramos que entre en la lista de espera y tras ingresar fueron dos años esperando. Estuvo varias veces en emergencia nacional, internado en Buenos Aires, pero este año nos dio suerte el SAMIC de Eldorado porque todo el personal de salud hizo lo mejor para que el trasplante pueda darse. Fueron cuatro días en terapia en Eldorado hasta que llegó el donante”, manifestó.
El traslado hasta la Fundación Favaloro de Buenos Aires “fue una locura, porque tuvimos que ir hasta Posadas para salir en avión sanitario y en el camino todo se complicó, encima había una tormenta terrible. Cuando llegamos a Buenos Aires, primero evaluaron hacer la cirugía porque Ezequiel estaba muy mal”, recordó ahora superado todo.
Fuente: Primera Edición

