Se trata de Natalia Marisel Romero, una vecina de Aristóbulo del Valle que desde hace tres años busca a su mamá biológica, de quien poseía poquísima información.
Con el correr de los días, fueron apareciendo más datos que derivaron en que la mujer descubriera cosas impensadas antes de la viralización de su posteo: “Estoy realmente abrumada”, confesó.
Es que, según contó Natalia, “yo solamente tenía el pie de un apellido y buscaba a una mujer que en definitiva se tornó en hombre”, lanzó la madre de tres hijos, todavía shockeada y confundida por las noticias.
Al explicarse, la maestra indicó que “hace muchos años mi hermano había hablado con una amiga suya de Dos de Mayo de apellido Greff, que le dijo: ‘Tu hermana es mi sobrina’”.
Con ese dato, “empecé a investigar y una chica, también de apellido Greff, me contacta y empieza a movilizar a la familia esa y un tío de ella le dijo que no había ninguna mujer Greff sino un hombre, que se llama Paulo”.
El mismo familiar le contó que Paulo Greff “se había casado con una mujer paraguaya y ellos me dieron al policía Romero, que era mi papá”.
Al enterarse que Ignacio Romero no sería su padre biológico, tal como el ex policía ya fallecido le había asegurado toda su vida, “me quise morir, me dieron detalles que yo no había tenido”.
Es que su papá de crianza le había dicho que ella era producto de una relación extramatrimonial y que había nacido en una clínica ya desaparecida de Dos de Mayo, a donde vivió hasta entrada su adolescencia.
Inmediatamente, Natalia se trasladó hasta la localidad de la zona Centro y conoció a quien sería su verdadero padre, charla que sería apenas el inicio de las sorpresas.
En esa conversación, se enteró que había nacido en Ciudad del Este, Paraguay, “y a los dos meses me trajeron sin papeles y me anotaron acá”, relató.
Si bien resta que una prueba genética confirme las versiones, la mujer adujo estar convencida de la historia: “Esa es la versión fuerte, me dieron el nombre de mi mamá, que es Paulina Mendoza, que es de nacionalidad paraguaya, de Ciudad del Este, donde supuestamente yo nací”.
“La cuestión es que me dijo que yo sí soy su hija, me desestabilizó porque me contó una historia muy particular que me mató”, aseguró sobre el encuentro que le cambió la vida.
Respecto de los pormenores de su adopción por parte de los ya fallecidos Ignacio Romero y Zulema Bruera, a quienes sigue considerando sus padres, Natalia prefirió no dar mayores precisiones: “Me contactaron parientes de esa persona y tuve la oportunidad de ir a verlo, o sea que buscaba una mamá y terminé descubriendo una familia entera”, explicó y lamentó: “Viví en un mundo de mentiras”.
“Mi padre, que yo creía que era mi padre biológico, al final tampoco fue, entonces es un mundo de emociones y estoy súper mal porque yo amo a mi familia, a mi hermano, que es el que me está quedando, y ahora resulta que podría tener otra familia, otro papa y otros hermanos”, continuó la joven madre.
En este sentido, reflejó que “al menos tengo un rostro, tengo un nombre, el cual deseo encontrar, veremos si ella quiere lo mismo”, dijo la educadora, quien subrayó que la búsqueda de su madre biológica continúa.
Para finalizar, Natalia Romero reflexiona: “Muchas personas pasan por este proceso, tal vez mis padres no me quisieron lastimar, pero es importante contar la verdad a los hijos”.
La antigua foto de Paulina Mendoza, quien sería la mamá de Natalia.
Fuente: LVM

