A casi dos años de la desaparición del menor, 17 imputados irán al banquillo. Esta es la historia real, cruda y completa de cómo la causa llegó al juicio oral federal.
Loan Danilo Peña tenía cinco años. Estaba almorzando con su familia. Diez minutos después, desapareció.
La Argentina tardó minutos en conmoverse y meses en darse cuenta de que la verdad no estaba en el monte: estaba entre los adultos.
Desde el primer día, algo no cerraba. Hoy, casi dos años después, la Justicia Federal enviará a 17 personas a juicio por la desaparición y el desvío deliberado de la investigación.
Esta es la historia completa, sin atenuantes.
La búsqueda inicial fracasó y dejó heridas que siguen abiertas
La reacción del Estado fue tardía, deficiente y contradictoria.
El comisario Walter Adrián Maciel dirigió un operativo que hoy forma parte de la causa por graves irregularidades:
- no se rastrillaron los sectores decisivos,
- se contaminó la escena,
- se demoró el inicio de la búsqueda,
- y se aceptaron versiones improvisadas.
En ese contexto, Laudelina Peña, tía del niño, declaró que Loan había sido atropellado. Esa versión, que actuó como un ancla sobre la investigación, está cuestionada por las pericias.
Podría haber un accidente. Lo que no cabe duda es que también podría haber sido otra de las tantas maniobras orquestadas por quienes, a lo largo de esta causa, demostraron una capacidad sistemática para mentir, distorsionar, manipular y confundir.
La Justicia Federal tomó nota. Y actuó.
Cuando la causa dejó de ser un caso rural
La jueza federal Cristina Pozzer Penzo y el Ministerio Público Fiscal intervinieron.
Ese movimiento transformó el expediente.
Lo que parecía una búsqueda rural pasó a ser una investigación federal compleja, con dos grandes ejes:
La desaparición en sí.
Las maniobras paralelas para taparla.
Desde ese momento, los adultos que habían rodeado al niño quedaron bajo la lupa y el relato orquestado para desviar la investigación, se desplomó.
La evidencia derribó las mentiras
Las pruebas recogidas en los meses siguientes revelaron un patrón claro:
Loan no se perdió.
Loan fue sustraído.
Y hubo adultos que trabajaron para confundir a la justicia.
Los posicionamientos de celulares, las trayectorias vehiculares, las contradicciones en las declaraciones, las pericias científicas y la reconstrucción del caso dibujaron un mapa completamente distinto al que se narró en las primeras horas.
El expediente ya no hablaba de un niño extraviado; hablaba de un hecho criminal.
Siete personas al banquillo por la desaparición de un niño
La causa principal llegó a esta conclusión: siete adultos, presentes el día de la desaparición o con capacidad para influir en la escena, son penalmente responsables.
Los imputados son:
Antonio Bernardino Benítez
Daniel Oscar “Fierrito” Ramírez
Mónica del Carmen Millapi
Laudelina Peña
María Victoria Caillava
Carlos Guido Pérez
El ex comisario Walter Adrián Maciel
Irán a juicio por sustracción y ocultamiento de un menor de 10 años, uno de los delitos más graves del Código Penal argentino.
Nada volvió a ser igual después de esos procesamientos.
La segunda verdad que sacudió la investigación
Mientras la justicia reconstruía el hecho, algo aún más inquietante emergió:
Personas ajenas al almuerzo viajaron a Corrientes con un objetivo concreto, según el expediente federal: desviar, confundir, presionar, hostigar y entorpecer.
Mientras se buscaba a un niño, hubo quienes trabajaron activamente para que no se lo encontrara.
Esa línea de investigación dio origen a la "causa del desvío".
Diez imputados por intentar torcer la verdad
La Justicia Federal identificó a quienes habrían operado para manipular la investigación.
Los imputados son:
Federico Rossi Colombo
Nicolás Soria (“El Yanqui” / “El Americano”)
Elizabeth Cutaia
Alan Cañete
Delfina Taborda
Pablo Noguera
Pablo Núñez
Valeria López
Verónica Machuca Yuni
Leonardo Rubio
Están acusados de entorpecimiento, encubrimiento, falso testimonio y maniobras deliberadas para desinformar.
Un caso criminal se convirtió en un caso institucional.
Cómo llegamos al juicio: la cronología que explica todo
Para entender la dimensión del expediente federal, es necesario ver su evolución.
Esta es la cronología que desnuda cómo avanzó la causa cuando muchos querían frenarla.
13 de junio de 2024
Loan desaparece en un almuerzo familiar.
14 a 16 de junio 2024
Los rastrillajes iniciales fallan y la escena queda contaminada.
18 de junio 2024
Laudelina introduce la versión falsa del accidente.
21 de junio 2024
Interviene la Justicia Federal.
Julio de 2024
Las pericias derriban la teoría del accidente.
Agosto de 2024
Primeros procesamientos por sustracción y ocultamiento.
Septiembre de 2024
Aparecen actores externos que hostigan, confunden y desinforman.
Octubre–noviembre de 2024
Nace formalmente la causa del desvío.
Enero de 2025
Se consolidan las imputaciones por entorpecimiento.
Mayo de 2025
La causa del desvío se eleva a juicio.
Septiembre de 2025
La Cámara intenta limitar la investigación; la querella mantiene el caso activo.
Noviembre de 2025
Acumulación histórica: 17 imputados llegarán al juicio oral.
Enero de 2026
Se fija la audiencia preliminar para el 27 de febrero.
Hoy
Loan sigue desaparecido. El Estado sigue obligado a buscarlo.
Esto no es opinión: es expediente judicial.
El juicio que se viene: un espejo incómodo para la Argentina
El Tribunal Oral Federal de Corrientes unificó las causas y convocó al juicio.
Serán más de 700 testigos.
Serán meses de debate.
Será un caso que pondrá en evidencia errores institucionales, responsabilidades individuales y maniobras paralelas para desinformar.
Por primera vez, un caso de desaparición infantil en democracia llegará a juicio con 17 imputados simultáneos.
Es histórico.
Y es incómodo.
Pero es necesario.
Lo único que todavía importa
En medio de todo esto —expedientes, audiencias, declaraciones, maniobras, fallos— sigue habiendo una pregunta urgente:
¿Dónde está Loan?
La causa llega al juicio porque sus padres nunca se rindieron, porque las fuerzas federales trabajaron sin descanso, porque PROTEX, los fiscales del caso y la jueza Pozzer Penzo y hoy Carlos Schaefer, sostuvieron la investigación incluso cuando otros querían bajarle la persiana.
Sigue en el fuero Federal, porque los magistrados Federales de Corrientes y la Cámara Nacional de Casación Federal escuchó las quejas de los padres y fiscales.
Llega a juicio porque un país institucional dijo “basta”.
Pero la verdad definitiva no está en un expediente.
Está en la aparición de Loan.
Esa respuesta -la única respuesta que importa- todavía está pendiente.
Y la Argentina no puede permitirse esperar un día más.
Si los imputados, alguno o todos, dicen la verdad, Loan aparece vivo, sano y salvo, pueden reducir sus condenas. Todo está en juego de parte de la Justicia para que aparezca LOAN.
Un país que se permite perder a un niño y calla, se pierde a sí mismo.
Argentina no puede darse ese lujo.
Por Alejandro Vecchi-Perfil

