Emanuel F., quien ejercía como maestro de grado en la Escuela de Frontera 617 de El Soberbio, recuperó la libertad un día antes de Nochebuena. La querella denunció irregularidades y solicitará la nulidad de la medida. Una pericia de la Fiscalía en Ciberdelitos reveló más de 3.500 fotos, dispositivos ocultos y cuentas vinculadas a terceros que, acusa la parte denunciante, no fueron investigados.
Un día antes de Nochebuena, el Juzgado de San Vicente dictó la libertad de Emanuel F., ex docente de la Escuela de Frontera 617, imputado por corrupción de menores. Lo denunciaron unas 20 personas por captar a sus alumnas de séptimo grado para sesiones fotográficas de carácter sexual a cambio de notas y comida.
La decisión, firmada por el Juez de Instrucción Gerardo Casco el 23 de diciembre, desató indignación de las familias y desde la querella, a cargo de Adrián Gianini, anticiparon a El Territorio que apelarán la resolución.
​El letrado calificó la resolución como un "acto arbitrario y deliberadamente contrario a derecho". Según Gianini, la libertad (bajo caución juratoria) se le otorgó ignorando hallazgos claves de la pericia informática que confirmarían que el imputado "no sólo no ha dejado de ser un peligro para la causa, sino que cuenta con una estructura de apoyo externa", apuntó.
Pericias y pedido de ampliación de imputación
Este medio pudo confirmar que sólo en uno de los dispositivos secuestrados al sospechoso se hallaron unos 20 gigas con más de 3.500 fotografías que habrían sido tomadas dentro del establecimiento escolar. De acuerdo a la pesquisa de la Fiscalía en Ciberdelitos de la provincia, serían fotos de pies desnudos y menores con expresiones por demás inusuales -uno de los denunciantes supo describir esos gestos como "haciéndose los muertos"-
Siguiendo ese informe, se reveló que varias de las imágenes habrían sido capturadas con otros dispositivos móviles que hasta la fecha no fueron secuestrados. Además, la querella advirtió que esa pericia mostró que el imputado habría "truncado" parte del análisis utilizando un software experimental insertado deliberadamente en un teléfono Iphone, sobre el que no se habría logrado extraer ninguna evidencia.
"Liberar al imputado fue darle la llave para que termine de destruir la prueba. El perito confirmó que existen nubes de almacenamiento activas y cuentas vinculadas, como la de su pareja, que permiten el borrado remoto de la evidencia. El Juez sabía esto, sabía que el maestro imputado no actúa solo y cuenta con cómplices y, aun así, lo soltó", acusó el abogado Gianini.
Cabe recordar que en diciembre, la querella había solicitado la ampliación de la imputación contra la exdirectora y una docente por encubrimiento, omisión de denuncia y falsedad ideológica.
​En sede judicial, las mismas docentes admitieron haber tenido conocimiento de los hechos meses antes, después de que una de las madres alertara lo que pasaba a mediados del 2025. Sin embargo, no activaron protocolos ni denunciaron los hechos: en paralelo, piden investigar si habrían confeccionado actas con contenido falso para proteger la institucionalidad.
El caso despertó preocupación en las familias de El Soberbio. En ese sentido, la querella anticipó que presentará un recurso de nulidad absoluta ante la Cámara de Apelaciones. Entre las irregularidades que señalan, apuntan a que el magistrado omitió valorar el resultado de los testimonios de las niñas víctimas en Cámaras Gesell.
Además, cuestionan que se ignoró la posibilidad de que el imputado realizara un reseteo de fábrica en su teléfono antes de que sea secuestrado en septiembre del 2025.
Fuente: El Territorio

