El impacto de la política económica nacional, marcada por la fuerte retracción del consumo y la pérdida de poder adquisitivo, comienza a golpear con dureza al sector hotelero y gastronómico de Posadas. En un contexto de menor actividad turística y enfriamiento general de la economía, los primeros efectos ya se trasladan al empleo, con establecimientos que evalúan iniciar procedimientos preventivos de crisis para poder sostener su funcionamiento.
El secretario general de la Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina (UTHGRA) en Misiones, Antonio “Yiyo” Acosta, advirtió que algunos hoteles, especialmente los de mayor tamaño, podrían avanzar en este tipo de medidas para reducir costos laborales. Si bien todavía no se presentaron trámites formales, reconoció que la situación es delicada y genera creciente incertidumbre entre los trabajadores.
Según explicó el dirigente gremial, varios establecimientos ya comenzaron a aplicar recortes de jornada como una estrategia para enfrentar la baja ocupación. Esta realidad, señaló, no es nueva y durante 2024 ya se había manifestado con fuerza en localidades del interior misionero como Apóstoles, San Javier, San Vicente, Aristóbulo del Valle y la zona del río Uruguay.
La preocupación se extiende a otros sectores del empleo, donde referentes sindicales coinciden en que cada vez más empresas consultan sobre la posibilidad de activar procedimientos preventivos de crisis, en un escenario de caída sostenida de la actividad económica y del consumo a nivel general.
En cuanto al turismo, Acosta indicó que durante el último año se registró una marcada disminución de visitantes provenientes de Paraguay y Brasil, un público clave para la ocupación hotelera durante fines de semana y feriados. Esta baja se profundizó hacia fin de año, con hoteles que cerraron diciembre con niveles mínimos de ocupación y una temporada de verano que no logró revertir el cuadro.
Frente a este escenario, desde UTHGRA priorizaron el diálogo con los empleadores como herramienta para preservar las fuentes laborales. En muchos casos se acordaron reducciones horarias y pagos parciales para evitar despidos, una salida que permitió sostener el empleo aunque con ingresos más ajustados para los trabajadores.
Como contrapeso parcial a la crisis, el gremio destacó que la planificación de eventos en Posadas ayudó a amortiguar la caída, generando movimiento a través de congresos, seminarios y actividades deportivas. No obstante, advirtieron que la incertidumbre persiste y que la recuperación del sector dependerá de una mejora sostenida del contexto económico general.

