Portugal cuenta con grandes yacimientos de litio. Sin embargo, el proyecto de una mina en el norte del país causa polémica. La UE y el Gobierno lo apoyan, pero la población local lleva siete años resistiéndose.
Litio para 500.000 o incluso un millón de baterías de coches eléctricos al año: según estimaciones, el mayor yacimiento de litio de Europa se encuentra en la región de Trás-os-Montes, en el norte de Portugal.
No obstante, lejos de entusiasmar a los residentes, la extracción de litio enfrenta, desde hace años, una fuerte oposición. Para los trasmontanos, el proyecto de construcción de una gigantesca mina a cielo abierto, de casi 600 hectáreas, es un grave delito ambiental.
"El proyecto no cuenta con el apoyo del distrito, de la población local, de las organizaciones locales ni del municipio", explica Nelson Gomes, de la iniciativa ciudadana fundada hace siete años para oponerse al proyecto minero. "Esta mina no cuenta con la aceptación social necesaria", agrega.
En la pequeña aldea de Covas do Barroso, donde se planea construir la mina, los residentes incluso intentaron impedir las perforaciones exploratorias realizadas por la operadora, Savannah Resources, una sociedad anónima británica. Tras negarles a los trabajadores el acceso a sus propiedades, fue necesario recurrir a un decreto gubernamental para llevar a cabo las perforaciones.
Actualmente, todas las obras están suspendidas porque el decreto ha expirado. La mayoría de los residentes se resisten a las ofertas de compra de Savannah Resources, por lo que se está discutiendo la expropiación. "No permitiremos que destruyan nuestra tierra", dice el agricultor Nelson Gomes. "Seguiremos luchando contra el proyecto de la mina de litio; no nos rendiremos".
Corrupción y falta de transparencia
Sin embargo, la Comisión Europea ha establecido cuotas para la extracción de materias primas críticas como el litio en Europa. Además, ha declarado la mina de litio portuguesa como un "proyecto estratégico".
Previamente, el Gobierno portugués había clasificado la mina como de "interés nacional". Esto implica una simplificación de los trámites de permisos, y los residentes o las comunidades afectadas prácticamente no tienen voz ni voto.
Pero el respectivo Gobierno cayó en 2023, en medio de acusaciones de corrupción que también involucraron la concesión de licencias a la mina de litio. Asimismo, había violado la Convención de Aarhus de las Naciones Unidas, que establece normas para el acceso a la información y la participación pública en asuntos ambientales.
Hace dos años, la fiscalía portuguesa también declaró que las evaluaciones de impacto ambiental requeridas se habían realizado ilegalmente porque las autoridades habían ocultado información crucial a los involucrados.

El inicio de la explotación minera previsto inicialmente para 2025 no se materializó. La empresa operadora tuvo que revisar sus planes en repetidas ocasiones y, en particular, mejorar significativamente sus medidas de protección ambiental.
Sin embargo, persisten las dudas sobre la compatibilidad ambiental del proyecto: "Contamos con estudios de expertos de renombre internacional que demuestran que, en caso de accidente, los escombros y las aguas residuales podrían contaminar las vías fluviales en una amplia zona", afirma Nelson Gomes, de la iniciativa ciudadana.
Población ignorada
Lo que más indigna a la población es la actuación del Gobierno y de la operadora de la mina. "Ninguno de ellos me ha contactado todavía para hablar sobre las ventajas y desventajas del proyecto", se queja el presidente de la cámara municipal de Boticas, Guilherme Pires. "Nadie toma en serio las preocupaciones de la población", insiste.
Según Pires, el Gobierno impuso el proyecto de litio en la región sin tener en cuenta las tradiciones agrícolas, que serían destruidas por la mina.
En entrevista con DW, el político local también critica que la empresa operadora, Savannah Resources, esté tratando de manipular a la población con folletos de diseño y eventos promocionales.
Savannah Resources colabora estrechamente con una iniciativa ciudadana recién fundada llamada "Futuro para Barroso". Su presidente, José Moura, afirma que buscan obtener el máximo beneficio posible del proyecto para la región.
"La mina significa progreso y ventajas económicas", cree Moura. En lugar de quejarse, el presidente de la cámara municipal debería cooperar con la empresa operadora, opina.
¿Palabras vacías?
En declaraciones escritas a DW, la empresa operadora, Savannah Resources, subrayó la importancia de la participación de la comunidad local. Pero, a pesar de las reiteradas solicitudes, se negó a conceder una entrevista.
Al ser consultada, también la Comisión Europea aseguró que la aceptación y la participación pública en proyectos mineros estratégicos son importantes y necesarias.
Sin embargo, Guilherme Pires, insiste en que ninguna de estas condiciones se cumple en el caso de la mina de litio.
Por Jochen Faget-DW

