Sabemos que la Argentina atraviesa un momento complejo, donde los discursos no alcanzan y lo que la gente necesita son soluciones concretas. En este marco, la provincia aplicó descuentos y facilidades en el Impuesto Provincial Automotor 2026, entendiendo que aliviar esta carga fija es una manera directa de acompañar a las familias. No se trata de un gesto aislado: refleja que sabemos que, en un país con recesión, ajuste fiscal y caída del consumo, cada peso cuenta, y que las decisiones de gestión deben priorizar lo que impacta de manera inmediata en la vida cotidiana. Esta medida también busca dar previsibilidad y acompañamiento en un contexto donde los gastos fijos, pesan cada vez más en los ingresos.
El escenario nacional es preocupante y los datos lo muestran claramente. Según el Instituto Argentina Grande, pese al superávit fiscal y cierta estabilidad nominal alcanzada en 2025, el ajuste impulsado por el gobierno nacional profundizó la caída del consumo, el empleo y la inversión. Las ventas en supermercados retrocedieron más de un 10% real y casi la mitad de las familias recurrió a ahorros o crédito para llegar a fin de mes, mientras que el aumento de tarifas y transporte reduce de manera sostenida el ingreso disponible.
Esta situación también se refleja en la actividad económica y el empleo. La industria y la construcción siguen en recesión, y se perdieron más de 220 mil puestos de trabajo registrados en el país, reemplazados en muchos casos por empleo informal. El fuerte recorte del gasto público, sobre todo en obra pública y transferencias a provincias, explica el superávit fiscal, pero limita la inversión y condiciona las perspectivas de crecimiento.
Incluso los hábitos cotidianos muestran el impacto de la crisis. El consumo de carne vacuna cayó un 42% en las últimas décadas, pasando de 52 kilos por habitante en 1990 a 30 kilos en 2025. Hoy, con lo que cuesta un kilo de asado se pueden comprar hasta cuatro kilos de pollo. Aunque el consumo total de carnes creció, cambió su composición, mostrando cómo los precios condicionan decisiones básicas de todos los hogares.
En este contexto, la provincia sabe que no puede quedarse al margen y, por ello, priorizamos sostener, contener y ordenar. Se busca acompañar a las familias y garantizar que las decisiones de gestión tengan un impacto real. El alivio fiscal en el impuesto automotor forma parte de esta estrategia: no resuelve todos los problemas, pero facilita el cumplimiento, ofrece opciones y reconoce que, hoy, los gastos fijos pesan más que nunca en la economía familiar.
Las bonificaciones por pago anticipado, las cuotas accesibles y las exenciones para determinados vehículos buscan dar previsibilidad y acompañar a quienes hacen el esfuerzo de cumplir. En tiempos de ajuste, entendemos que administrar también es cuidar la relación entre el Estado y los contribuyentes, evitando que la presión fiscal se convierta en un problema adicional.
Esta misma lógica se aplica a la relación con los municipios. Creemos en el trabajo conjunto y en la coordinación territorial. Por eso respaldamos el rol de los intendentes y fortalecemos espacios como la CODEIM, convencidos de que en contextos de escasez la articulación no es una opción política, sino una necesidad concreta. Passalacqua ha subrayado en varias oportunidades que los intendentes son actores estratégicos del desarrollo territorial, quienes están todos los días frente al vecino, recibiendo reclamos, demandas y angustias. Acompañarlos significa reconocer que la gestión se construye desde el territorio, con presencia y respuestas posibles, aunque los recursos sean limitados.
También sostenemos nuestras economías regionales. El acuerdo alcanzado en la Mesa Tabacalera, que fijó un precio de referencia para el tabaco Burley, brindó previsibilidad a miles de productores y defendió empleo en un contexto nacional adverso. Apostamos al diálogo y al consenso porque sabemos que sin producción no hay desarrollo posible.
La prevención es otro eje central de nuestra forma de gestionar. Frente a escenarios climáticos extremos, activamos mecanismos de coordinación para anticiparnos, como la Mesa de Coordinación Preventiva de Incendios. Los resultados de los últimos años, con una fuerte reducción de incendios, son fruto de planificación, inversión y trabajo conjunto entre organismos y municipios.
Sabemos que el malestar social existe y que la gente está cansada de promesas que no se cumplen. Por eso creemos que hoy gobernar es, sobre todo, hacerse cargo. Misiones no está mejor que el resto del país, pero tampoco se desentiende. Con los recursos disponibles, buscamos sostener servicios, producción y vínculos sociales. En tiempos difíciles, la gestión concreta y la presencia en el territorio siguen siendo nuestra principal respuesta.
Por Fernando Retamozo

