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Irán, ¿por qué ahora?

El ataque coordinado y masivo de EEUU e Israel, devuelto por Irán en toda la región, entra en su segunda semana con costos humanitarios, en infraestructuras y económicos a nivel global, como el alza del petróleo. A continuación, (probables) causas y (reales) consecuencias de otra guerra en Medio Oriente.

La muerte del Líder Supremo, el ayatollah Alí Jamenei, fue sólo la primera consecuencia de peso en el ataque conjunto lanzado por EEUU e Israel sobre Irán el 1 de marzo, inicialmente motivado por el “cambio del régimen” instaurado por la Revolución Islámica de 1979.

Con el paso de los días, los argumentos para justificar una guerra sin aprobación del Congreso, ni el apoyo de una coalición amplia de países, ni el aval del Consejo de Seguridad de la ONU, fueron cambiando al ritmo de la imprevisible y contradictoria gestión de Washington. La última: «En dos semanas hubieran tenido la bomba atómica si no atacábamos», dijo el presidente Donald Trump.

En tanto, la ofensiva militar a gran escala contra Irán provocó cientos de muertos y dañó infraestructuras petroleras y militares de Irán, hasta su «destrucción total» dijo el presidente Donald Trump, e Israel también bombardeo el Líbano, base del grupo pro iraní Hezbollah. 

La respuesta iraní alcanzó a Israel y al resto de la región, en una decena y media de países del Golfo Pérsico más Chipre, Azerbaiyán y Turquía. El mercado mundial del crudo se sacudió cuando Teherán cerró el vital Estrecho de Ormuz y golpeó con misiles tanto bases estadounidenses como instalaciones petroleras vecinas.

El barril Brent pasó de USD 65 a USD 120, pero se contuvo en los USD 100. Hasta que Trump dijo al noveno día de conflicto que «la guerra está casi terminada» y el precio del crudo retrocedió con más fuerza, por debajo de los USD 90.

Nunca en un solo día el precio del petróleo había subido, ni bajado tanto en la historia.

Los países miembros de la AIEA reúnen 1.200 millones de barriles en reservas gubernamentales (sólo EEUU acumula unos 415 millones). Los inventarios globales (sumadas las reservas de empresas privadas), ascienden a 8.200 millones de barriles, teóricamente suficiente para compensar un cierre de Ormuz por más de un año.

El presidente Massoud Pezeshkian anunció el 7 de marzo una tregua con países vecinos, pero las diferencias en el Triunvirato interino que sucedió al ayatollah Jamenei salieron a la luz cuando el Consejo de Seguridad Nacional, máximo poder militar iraní, lo desmintió horas después: «Cometió un error», desafió.

Poco después, Irán confirmó al ayatollah Mojtaban Jamenei, hijo del fallecido Líder Supremo durante 37 años, como sucesor en el poder, una designación que según analistas fortalece a la poderosa Guardia Revolucionaria que conduce la guerra, en detrimento del sector de Pezeshkian.

Trump había advertido sobre una negociación: “¡No habrá acuerdo con Irán salvo la RENDICIÓN INCONDICIONAL!», y prometió: «Irán tendrá un gran futuro ¡Hagamos a Irán grande otra vez”, o MIGA, por sus siglas en inglés (Make Iran Great Again).

A continuación, les ofrecemos un resumen actualizado de los numerosos elementos de análisis publicados en todo el mundo sobre las probables causas y las principales consecuencias de esta nueva guerra que va en camino de reconfigurar la geopolítica de todo el Medio Oriente.

CAUSAS

Antecedentes. EEUU e Israel ya habían bombardeado Irán en 2025 pero sólo instalaciones nucleares en las que, según Washington, el régimen de Teherán avanzaba en la fabricación de ojivas nucleares para dotar a sus misiles con alcance a los dos países.

Irán debilitado. Desde el ataque del grupo palestino Hamás a Israel el 7 de octubre de 2023 (1.200 muertos y 250 secuestrados) y la masiva destrucción israelí de Gaza (70 mil muertos), Israel atacó en Líbano al aliado iraní Hezbolá en 2024, cuando cayó también Al-Assad en Siria, lo cual dejó más expuesto a Irán. 

El día previo. Trump descartó un acuerdo con Irán por la cuestión nuclear (en 2015 se firmó uno con otras potencias pero EEUU lo rompió en 2018 en su primera presidencia). El presidente demandó la «rendición incondicional» de Teherán y vaticinó «la selección de un gran y aceptable líder” del país persa  y prometió trabajar con aliados para “rescatar a Irán del borde de la destrucción».

Argumentos. Tras el inicio de los ataques, el 1 de marzo, la Administración Trump fue cambiando de argumentos: prevenir “ataques inminentes” a EEUU, destruir instalaciones nucleares que habian sido «aniquiladas» en 2025, derrocar la “dictadura” iraní.

Contradicciones. Días después, el secretario de Defensa, Pete Setgeth, negó la pretensión de un cambio de régimen iraní. Pero luego el secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó que EEUU se limitó a seguir a Israel. Trump añadió confusión: “Estos lunáticos iban a atacar primero. Estábamos listos”. Rubio debió desmentirse. En plena guerra, Trump esgrimió el argumento final: Irán estaba a sólo días de contar con armamento atómico. «Cuando gente dequiciada tiene armas nucleares, pasan cosas malas», dijo. Rubio lo enmendó al noveno día de guerra con nuevos objetivos en Irán: «Destruir su capacidad de lanzar misiles – Destruir las fábricas que los fabrican – Destruir su Armada»

Pregunta 1. «Salí de la sesión informativa de inteligencia más preocupado que tranquilo. Si el argumento para la guerra fuera sólido, sería consistente. En cambio, las justificaciones cambian cada hora. Cambio de régimen, armas nucleares, misiles, defensa. Preventivo. ¿Cuál es? Cuando la justificación sigue cambiando, falta una estrategia. No hay estrategia», dijo el líder de los senadores demócratas, Chuck Schumer, tras ser informado en secreto por la Administración.

Pregunta 2. “Todo lo cual plantea quizás la pregunta más urgente hasta ahora sobre la acción militar más dramática emprendida por EEUU desde la invasión de Irak en 2003: ¿Puede EEUU ganar una guerra que inició cuando no puede explicar por qué eligió luchar o qué, exactamente, significaría la victoria?”, escribió el New Yorker.

Doctrina. En muchos sentidos, el uso de la fuerza por parte de Trump es la anti-Doctrina Powell, explica Foreign Affairs. Desarrollada durante la Guerra del Golfo (1990-91) por el general Colin Powell, después Secretario de Estado, la Doctrina Powell sostenía que la fuerza solo debía emplearse como último recurso, después de que se hubieran agotado todos los medios no violentos. Sin embargo, si la guerra era necesaria, debía tener un objetivo claro, con una estrategia de salida clara y con consenso público. Y debía emplear una fuerza abrumadora y decisiva para derrotar al enemigo, utilizando todos los recursos (militares, económicos, políticos, sociales) disponibles.

Teléfonos. Trump y el premier israelí, Benjamin Netanyahu, hablaron 15 veces por teléfono en los dos meses anteriores a iniciar la guerra contra Irán. El 23 de febrero, Netanyahu informó a Trump de que la cúpula del régimen iraní se reuniría el sábado. Trump, que ya se inclinaba por usar la fuerza, dio luz verde, según Axios.

Reacción. Irán está preparado para una eventual invasión terrestre, dijo el canciller Abbas Araghchi. «Los estamos esperando. Estamos seguros de que podemos enfrentarlos, y eso sería un gran desastre para ellos». El presidente Mahmoud Pezeshkian anunció una tregua con los países vecino pero la cúpula militar la desmintió, lo que indicó la poibilidad de un debate interno en el propio régimen.

Pensando en China. Según la académica Helen Thompson, a través de Medio Oriente, Trump “quiere hacer una demostración de fuerza dirigida a Beijing, para mostrar que EEUU s capaz de perturbar la seguridad energética de China. Ese era uno de los objetivos de la operación en Venezuela. Esta política parece ser la respuesta estadounidense al embargo de tierras raras declarado por China al inicio de la guerra comercial en abril de 2025”. 

Lugar en la historia. Peter Baker, corresponsal del New York Times en la Casa Blanca, describe un Trump “rodeado de asesores que o bien alientan sus instintos más agresivos” o facilitan sus deseos. Cerca de los 80 años, “el presidente parece cada vez más centrado en conseguir un lugar en la historia buscando hacer cambios radicales en el país y fuera, derrocando líderes extranjeros, apoderándose de otros países o territorios, literalmente redibujando el mapa del planeta”.

Guerra extendida. Las defensas aéreas de la OTAN derribaron un misil balístico iraní dirigido hacia Turquía y un submarino de EEUU hundió un barco de la Armada iraní en aguas internacionales frente a la costa de Sri Lanka y dejó decenas de muertos, en el primer ataque de su tipo desde la II Guerra Mundial, se ufanó Trump.

¿Daño colateral? El Departamento de Guerra de EEUU anunció la apertura de una investigación del ataque a una escuela infantil en Minab, en el sur de Irán, donde el primer día de la guerra murieron unas 180 personas, la mayoría niñas. Trump arriesgó una semana después: «Fue Irán».

Instinto vs planes. De las decisiones de seguridad con Trump participa un grupo pequeño, entre ellos Rubio, el vicepresidente JD Vance y dos generales. «Trump parece pensar que no necesita opciones ni planes de contingencia», según Thomas Wright. «Solo quiere un equipo pequeño para ejecutar sus instintos. Pero cuando las cosas salen mal, como suele ocurrir, un presidente sin opciones preparadas queda jugando con un par de doses» (la mano inicial posible más baja en póker).

Rechazo popular. Trump es el primer presidente moderno de EEUU que va a la guerras sin apoyo claro: osciló entre 27% (Reuters/Ipsos) y 41% (CNN), muy por debajo del nivel de respaldo inicial a predecesores que usaron la fuerza en el extranjero. En cambio, una abrumadora mayoría de israelíes apoya al primer ministro Benjamin Netanhayu, uno de los claros «ganadores» del conflicto, en el frente interno y en el externo por el debilitamiento de Irán.

2025 vs 2026. El ataque aéreo de junio de 2025 a los tres principales sitios nucleares de Irán fue el producto de meses de cuidadosa planificación, y los objetivos eran todas instalaciones subterráneas profundas que Estados Unidos pensó que podría dañar gravemente con una docena de bombas gigantes antibúnker. “Los cálculos eran más sobre física que sobre política”.

CONSECUENCIAS POLÍTICAS

¿No more wars? Los demócratas fracasaron al exigir una aprobación de los ataques por el Congreso (los presidentes tienen excepciones). El representante Jason Crow, un ex Ranger del Ejército que sirvió en Irak y Afganistán, comentó: “Trump hizo campaña para poner fin a las guerras (No More Wars!) porque sabía que era lo que los estadounidenses querían, y quieren, y sin embargo, ahí vamos de nuevo».

Grieta en MAGA. “Tucker ha perdido el rumbo», dijo Trump al rechazar las abiertas críticas que su antiguo propagandista mediático Tucker Carlson le hizo por el ataque a Irán y que se extendieron con los días en otros sectores trumpistas que recordaron el anti intervencionismo del fallecido militante Charly Kirk. «MAGA está salvando a nuestro país. MAGA está haciendo que nuestro país vuelva a ser grande. MAGA es USA primero, y Tucker no es nada de eso. Y Tucker no es lo suficientemente inteligente como para entenderlo».

Apoyos. Elliott Abrams, funcionario de tres presidentes republicanos, valoró los beneficios de derrocar al régimen iraní y desmantelar la capacidad militar del país.»Los costos hasta ahora son las vidas perdidas de los militares estadounidenses. Los beneficios son, creo, enormes. Este régimen ha estado intentando y a veces logrando matar estadounidenses durante más de 40 años».

Bomba o no bomba. El argentino Rafael Grossi, director de la Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA) insistió en que «no ha habido pruebas» de que Irán esté construyendo una bomba atómica, pese a «su gran arsenal de uranio enriquecido casi apto para armas» y su rechazo a ser inspeccionado «son motivo de grave preocupación». Trump había afirmado lo contrario.

China atenta. China, cuyo mayor fuente de petróleo es Irán (13% de sus importaciones) hizo en el pasado ejercicios militares con Irán (usa tecnología china) pero su prioridad es defender sus intereses en Asia, desde Taiwán hasta el mar de China Meridional. Beijing está especialmente atento a la visita que hará en abril Trump, quien ya la complicó al cortar también el suministro de crudo venezolano. “Lo que China quiere es que esto termine”, opina el experto James Dorsey. Beijing llamó a los protagonisas de la guerra a cesar las operaciones y desbloquear el comercio de crudo. Beijing formalmente llamó a un cese de las hostilidades.

Rusia, que sí que no. El presidente Vladimir Putin condenó la violación del derecho internacional y el asesinato del Líder Supremo de Irán, socio en el comercio de bienes y armas. Pero días más tarde un vocero del Kremlin dejó en claro que Moscú debía cuidar sus intereses “por muy cínico que pueda parecer. No es nuestra guerra”. La alianza entre Rusia e Irán no pasa por una cuestión ideológica, aunque al final Putin reafirmó un apoyo «inquebrantable» a Irán tras la designación de Mojtaba Jamenei como Líder Supremo.

El rol kurdo. Los kurdos son una de las minorías de Irán (10%) y un pueblo que ha buscado su independencia desde el suelo que ocupa en distintos países de la región, el Kurdistán. Trump alentó a fuerzas kurdas a pelear contra el régimen iraní, aunque sin prometer públicamente un apoyo militar para hacerlo. 

España dice no. El presidente del gobierno socialista, Pedro Sánchez, fue el primer líder europeo en rechazar el ataque de EEUU e Israel, al negar el uso de las bases estadounidenses de Morón y Rota. Aunque se ganó el inmediato repudio y la amenaza de un embargo comercial de parte de Trump, el francés Emmanuel Macron y la italiana Georgia Meloni salieron en respaldo del español. “Italia no está en guerra ni quiere entrar en ella”, dijo la primera ministra de ultraderecha.

También Líbano. El país se vio arrastrado otra vez a la guerra cuando el grupo libanés chiita Hezbollah, histórico «proxy» de Irán, lanzó drones y misiles contra Israel, que a su vez llevó a cabo oleadas de ataques aéreos centrados en el suburbio de Dahiya, Beirut, que causaron casi 400 muertos y decenas de miles de civiles desplazados.

Alcance. Según la Agencia de Inteligencia de Defensa de EEUU sólo cuatro países podrían teóricamente atacar con misiles de largo alcance ICBM al territorio de Estados Unidos: China, Rusia, Corea del Norte e Irán en ese orden. Pero sobre Irán es una proyección para 2035 (porque hoy no tiene ICBM). Un “domo” de defensa antimisiles costaría entre 175 mil y 542 mil millones de dólares.

IMPACTOS ECONÓMICOS

Gasto. Según el Institute for Policy Studies, EEUU ya está gastando más de 59 millones de dólares diarios sólo en el traslado de fuerzas militares hacia y a través de la región. Pero incluyendo costos de bombas y misiles lanzados sobre Irán, el costo se eleva a casi mil millones de dólares al día.

Escenario. El Golfo Pérsico es un espacio de 250.000 km2, dos veces más que el Mediterráneo, que representa el 1% del espacio marítimo mundial pero concentra el 50% de las reservas probadas mundiales de petróleo y el 40% del gas, en yacimientos a una profundidad máxima de un centenar de metros separados por 300 kilómetros, donde hay ocho Estados y 200 millones de habitantes

Estrecho estrechado. El tráfico de petroleros a través del Estrecho de Ormuz desde el Golfo Pérsico hacia el Índico cayó de cuatro el 1 de marzo desde el promedio de 24 buques en enero. En medio, Irán declaró su bloqueo y atacó petroleros. Unos 300 petroleros siguen en el paso de 33 kilómetros de extensión frente a Irán, los Emiratos Árabes Unidos y Omán, salida del 20% del crudo mundial (17 millones de barriles/día). En el día 8 de guerra, EEUU bombardeó refinerías y depósito de crudo en Teherán.

Dependencias. Sólo la vecina India, quinta economía mundial, depende en un 60% de él. En el caso de China, el 40% (cubre otro 20% de Rusia y Asia Central). Pero también impacta en Japón (75% de dependencia de ese crudo) y en Pakistán (90%). Eso sin contar la caída de ingresos de Arabia Saudita y sus vecinos. China ordenó a sus grandes refinerías suspender las exportaciones de diésel y naftas. 

Petróleo 1. La economía estadounidense se recuperaba en 2025, con una inflación de 2,4% por el bajo precio del petróleo e hipotecas de 6% por primera vez en tres años. Ahora el crudo roza los USD 100 (+50% desde el inicio de la guerra), la nafta sube y arrastrará al costo de vida. Se preveían 50 mil empleos más en febrero, pero se perdieron 92 mil, a seis meses de las elecciones de medio término que pueden costar el control del Congreso a Trump.

Petróleo 2. EEUU avaló por 30 días a la lndia en la compra de petróleo rusode buques varados, en un esfuerzo por mantener el flujo de suministros globales y moderar nuevos aumentos de precios. «Aliviará la presión causada por el intento de Irán de tomar como rehén la energía global». En agosto, EEUU sancionó a India por comprar crudo a Rusia y favorecerla en la guerra con Ucrania.

Petróleo 3. China, el mayor importador de petróleo mundial, busca que Irán permita el paso seguro de buques de crudo y gas natural licuado qatarí a través del Estrecho de Ormuz. China, que repudió el ataque a Irán, objeta el cierre del estrecho porque obtiene 45% de su petróleo de la región.

Fertilizantes. La guerra también altera este mercado, en particular el de la urea, uno de los fertilizantes más usados, y que proviene en gran parte de Medio Oriente (casi 30% de las exportaciones globales, por Irán, Catar y Arabia Saudita). Además del bloqueo de Ormuz, los ataques a la infraestructura energética interrumpen el suministro de gas natural, una materia prima esencial para fabricar urea. La mayor planta en el mundo, la de Qatar, fue atacada con drones iraníes.