El oficialismo respaldó la medida como una “obligación estratégica” para combatir el crimen organizado
La Cámara de Diputados de Paraguay aprobó el Acuerdo sobre el Estatuto de Fuerzas (SOFA), que regula la presencia de personal militar de Estados Unidos en el país.
El oficialismo respalda la medida como una “obligación estratégica” para combatir el crimen organizado, mientras que la oposición la rechaza por las inmunidades que otorga a las fuerzas extranjeras.
La aprobación se llevó a cabo en una sesión extraordinaria, con 53 votos a favor, ocho en contra y cuatro abstenciones.
El acuerdo, firmado en diciembre entre Paraguay y Estados Unidos, fue remitido al Poder Ejecutivo para su promulgación o veto, después de que el Senado lo ratificara por mayoría.
El diputado Juan Manuel Añazco, del Partido Colorado, presentó un dictamen de la Comisión de Relaciones Internacionales que recomienda la aprobación. Añazco afirmó: “Este acuerdo no crea bases militares, no cede territorio, no limita la soberanía del Paraguay”, y sostuvo que fija “reglas claras para la presencia temporal del personal extranjero en actividades de entrenamiento, asistencia técnica y cooperación humanitaria”.

Los vínculos entre EEUU y Paraguay se afianzaron en el último tiempo. En la imagen, el canciller paraguayo, Rubén Ramírez, junto al secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio (Archivo)
El legislador oficialista argumentó que Paraguay no puede enfrentar solo amenazas como el narcotráfico, el terrorismo y los ataques cibernéticos, por lo que el SOFA representa, en sus palabras, una “obligación estratégica” para obtener asistencia “del aliado más capacitado en la materia”.
El acuerdo determina que los militares y contratistas estadounidenses tendrán exenciones e inmunidades comparables a las que prevé la Convención de Viena de 1961 sobre relaciones diplomáticas.
Desde la oposición, el diputado Raúl Benítez criticó que el texto establece la presencia militar estadounidense “bajo un régimen jurídico especial” y advirtió: “La soberanía no se pierde de golpe, se erosiona lentamente cada vez que un país acepta excepciones a su propia ley”. Reconoció la importancia de la cooperación internacional, pero reclamó que esta se base en el “respeto mutuo”.
El diputado liberal Billy Vaesken coincidió en que el acuerdo supone “entregar soberanía” y calificó la aprobación como un acto “antipatria”. Vaesken advirtió, además, que el pacto podría facilitar la entrega de “valiosa información” sobre los recursos naturales de Paraguay, como los acuíferos, el oro, el litio o el uranio.
El SOFA, firmado en Washington el 15 de diciembre, establece lineamientos para una cooperación en seguridad entre Estados Unidos y Paraguay, en un contexto de vínculos más estrechos tras el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca.
Fuente: Infobae

