El dispositivo fue ubicado mediante geolocalización pocas horas después del hecho. Un hombre lo tenía en su poder y lo entregó voluntariamente tras ser localizado por la Policía.
Todo comenzó cuando una joven de 21 años viajaba en colectivo desde San Pedro hacia Posadas y, en medio del trayecto, se quedó dormida. Al despertar, advirtió que le habían sustraído su teléfono celular, un Xiaomi Redmi Note 13, por lo que radicó la denuncia correspondiente.
A partir de allí, efectivos de la División Cibercrimen iniciaron tareas investigativas y lograron rastrear el dispositivo mediante herramientas de geolocalización, obteniendo como último registro su ubicación en la localidad de San Ignacio.
Con ese dato, los policías se dirigieron hasta la zona señalada por las coordenadas, donde ubicaron a un hombre de 38 años, quien manifestó que tenía el celular en su poder. Según indicó, lo habría encontrado en el interior de un colectivo y, al ser informado sobre la denuncia, reconoció que no era de su propiedad, haciendo entrega voluntaria del equipo.
Finalmente, el dispositivo fue secuestrado y quedó a disposición de la Justicia para su posterior restitución a la damnificada.


