Frágil y tensa calma global
En los últimos días, una serie de acontecimientos relacionados entre sí - el papelón realizado por Donald Trump en su improvisado ataque a Irán; la categórica derrota de Orban en Hungría al cabo de 16 años de gobierno; y una desaprobación del Presidente chileno que ha ascendido hasta el 49%, marcando su tercera baja consecutiva desde el reciente inicio de su administración - han llevado a algunos analistas internacionales a preguntarse si comienza a cerrarse en el mundo el ciclo político de las nuevas derechas.
En sintonía con Alejandro Horowicz, quien sostiene que “la derrota militar de Alemania en 1945 no supuso en modo alguno el fin del fascismo”, nosotros consideramos que es demasiado temprano para arriesgar semejante diagnóstico, toda vez que el saldo de la implosión del bloque soviético y la flagrante limitación de los progresismos de principio del siglo en curso son condiciones que continúan gravitando a la hora de imaginar nuevas utopías de carácter emancipatorio en un contexto de crisis civilizatoria y cambio antropológico.
Y, si de progresismos regionales de baja intensidad se trata, baste con reparar en un par de hechos de un carácter geopolítico bastante reñido con el sueño americanista de nuestros libertadores: El reciente acuerdo estratégico firmado entre el Brasil de Lula da Silva y el Reino Unido - con proyección al año 2030 - no solo abarca áreas de tecnología y energía, sino que establece una alianza militar que podría reconfigurar el equilibrio de poder en el Atlántico Sur. El especialista Joaquín Bernardis detalló las implicancias de este acercamiento: "Prácticamente Brasil y Reino Unido van a ser aliados muy cercanos en términos militares. El acuerdo establece el desarrollo de una doctrina militar conjunta a futuro, y ya sabemos que la doctrina británica es claramente contraria a los intereses argentinos en el Atlántico Sur", explicó. Otro caso por el estilo involucra al gobierno del Frente Amplio encabezado por Yamandú Orsi. Hace poco, un avión militar del Reino Unido volvió a operar entre Monte Agradable (Mount Pleasant) y Montevideo, remarcando una tendencia que va en alza: la utilización de Uruguay como uno de los ejes en el movimiento logístico británico con las Islas Malvinas. Se trata del Airbus A400M Atlas de la Royal Air Force, cuyo recorrido generó cuestionamientos por un presunto ingreso en el espacio aéreo argentino. Según señaló el medio especializado Escenario Mundial, el seguimiento aéreo indica que el avión con matrícula ZM413 llevó a cabo el vuelo RRR4000 desde Mount Pleasant hacia Montevideo el 12 de abril. Luego se le programó una nueva salida desde la capital uruguaya bajo el vuelo RRR4001.
Recapitulando, el fracaso del diálogo entre EEUU e Irán celebrado en Islamabad, y la intención de aquel país en cuanto a obstaculizar el tránsito de buques petroleros a través del Estrecho de Ormuz con destino a abastecer a China, retrotrae el escenario global a niveles de tensión previos a la tregua ensayada recientemente.
Por lo pronto, miembros de las Fuerzas de Defensa de Israel afirmaron que la noche del 15 de abril, la entidad sionista sufrió el mayor ataque de su historia, con 180 drones y 150 misiles lanzados por Irán. Las alarmas sonaron 700 veces.
Pero esa guerra en Oriente Próximo, más larga de lo que previó el desquicio de Trump, no es el único ni el mayor contratiempo actual que padece Washington. La tendencia conocida como “desdolarización”, ha cobrado impulso tras las sanciones impuestas por Estados Unidos a Rusia en 2022. La adopción de esta postura por parte de varios países tiene el potencial de alterar el equilibrio económico global. Las naciones de la Comunidad de Estados Independientes (CEI) han decidido abandonar su uso en transacciones comerciales del dólar estadounidense, que ha dejado de ser la moneda principal para operaciones internacionales en 11 países. Esta decisión busca resignificar el valor de sus propias monedas, reducir la dependencia del dólar y mejorar la competitividad en los mercados de divisas. Todo indicaría que se aproxima el game over para la moneda que hasta no hace tanto rigió el comercio global.
Los políticos argentinos huelen sangre y pasan a modo electoral
En un contexto de ajuste económico y tensiones sociales, haciendo gala de la proverbial insensibilidad imperial, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, “elogió” el rumbo del gobierno de Javier Gerardo Milei y dejó una frase que levantó polvareda: “los más pobres y los más jóvenes votaron” al actual oficialismo. El extemporáneo y desafortunado comentario fue realizado durante un evento del Instituto de Finanzas Internacionales, en paralelo a las reuniones del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. Durante su exposición, Bessent sostuvo que “Argentina ha sido un éxito fantástico” y destacó que el país estaría “acumulando reservas todos los días”. En la misma línea, afirmó que “decenas de millones de personas han salido de la pobreza”.
Sin embargo, el Fondo Monetario Internacional recortó las previsiones de crecimiento para nuestro país y aumentó el pronóstico de inflación - hasta no hace mucho, activo principal de la gestión libertariana -, en el marco de un deterioro de las condiciones general del país. El organismo prevé que la expansión del PBI será de 3,5%, lo que representa una baja de 0,5 puntos con relación a la estimación previa, según el informe. Para 2027, ratificó su ponderación de avance de 4%. Asimismo, aventuró que la inflación sería de 30,5%, casi el doble del calculado seis meses atrás (16,5%) Respecto a la situación del empleo el organismo apuntó que será de 7,2% en el año, con un alza de 0,6 puntos. Estas proyecciones están incluidas en el informe Perspectivas Económicas Globales (WEO) por sus siglas en inglés.
Aun así, demostrando que a esta gran maquila del Sur Global solo se le asigna un destino virreinal, el Gobierno argentino y el equipo técnico del FMI alcanzaron un acuerdo a nivel de staff que habilita el acceso a cerca de USD 1.000 millones en el marco de la segunda revisión del programa de Facilidades Extendidas (EFF) La decisión sigue a “la aprobación parlamentaria del Presupuesto 2026 y de legislación clave para la agenda de reformas”, además de “ajustes al marco monetario y cambiario que han derivado en una acumulación incipiente de reservas”. Con este acuerdo, ahorasólo falta el visto bueno del Directorio del organismo para concretar el giro del dinero.
No obstante, cada vez con menos rodeos, analistas del más amplio arco político local dan por terminado al gobierno de Javier Milei.
A causa de su afán por constituirse en “el topo que viene a destruir el Estado desde adentro”, una de las instituciones que más ha sufrido las consecuencias ha sido la obra social del sector pasivo. A propósito de ello, el ministro de Salud de la Nación, Mario Lugones, reconoció la existencia de una crisis en el PAMI, aunque aseguró que los pagos a los prestadores ya comenzaron a ejecutarse. Dichas declaraciones se produjeron durante su exposición en la cumbre de la Cámara de Comercio de los Estados Unidos (AmCham), en coincidencia con una medida de fuerza que afectó la atención de millones de jubilados. Pese tales anuncios oficiales, los médicos de cabecera llevaron a cabo un paro de 72 horas. El eje del conflicto es la reciente Resolución 1107/2026, publicada en el Boletín Oficial, la cual modifica el esquema de ingresos de los profesionales.
Por su parte, intendentes de distintas partes del país, principalmente de la provincia de Buenos Aires y nucleados en la Federación Argentina de Municipios (FAM), realizaron una movilización hacia el Ministerio de Economía, frente a Casa Rosada en la ciudad de Buenos Aires.El objetivo fueentregar un petitorio dirigido al ministro Luis Caputo. La convocatoria respondió a la exigencia de fondos, obras y la distribución de recursos retenidos. La iniciativa involucró a intendentes de diversos partidos, aunque predominó la representación del peronismo bonaerense. Los jefes comunales se agruparon en la puerta del Ministerio de Economía para entregar en mano un documento que detalla los principales reclamos. Según informaron voceros de la FAM, el petitorio no fue recibido por Caputo, debido a que se encontraba en la disertación de la anteriormente citada AmCham.
Frente a este panorama, y en el ánimo de obstaculizar la recomposición de la principal fuerza de oposición, la prensa hegemónica comienza a agitar el fantasma de los patrimonios personales y chanchullos por el estilo.
Es más, hasta gobernadores como Llaryora - que vienen de acompañar disciplinadamente al gobierno libertariano - pasan a emular a Lenin exigiéndole sensibilidad social.
De este modo, y a más de un año de distancia de los próximos comicios presidenciales, se alborota el avispero político ante el lanzamiento de las primeras candidaturas presidenciales, que van de Áxel Kicillof a Mauricio Macri, pasando por Juan Grabois, mientras nada permite suponer que no habrá derecha para rato, por civilizada que esta se presente.
Simultáneamente, habida cuenta del fallido experimento electoral de 2019, “en el hondo bajo fondo donde el barro se subleva” crece la convicción acerca de que de nada valen las coaliciones superestructurales si no hay sujeto social y programa que las sustenten, ni cambio genuino que prescinda de una comunidad autoorganizada desde abajo hacia arriba y desde la periferia al centro.
Para el pueblo lo que es del pueblo,
porque el pueblo se lo ganó
En un escenario de creciente malhumor social, la catamarqueña ciudad de Tinogasta fue testigo de una toma de posesión simbólica de su río, su aire, y su suelo, protagonizada por comuneros, quienes manifestaron que la empresa estatal india Kabil, dedicada a la minería del litio, no se instalará en la Cordillera Fiambalense. Y enarbolando la consigna “Basta de mercaderes que negocian a espaldas de los fiambalenses las riquezas naturales, el despojo y muerte de nuestro pueblo”.
Paralelamente, se registraron cacerolazos en distintos puntos de la capital mendocina, que pusieron a las fuerzas de seguridad en estado de alerta y generaron episodios de represión fuerte con detenidos. El malestar ya no responde solo a reclamos sectoriales: es hambre, falta de trabajo y una crisis económica que golpea directo en las familias. Las protestas apuntan contra los gobiernos de Milei y de Alfredo Cornejo, mientras crece el temor oficial a que “el cacerolazo derive en un estallido social”. Mendoza hoy anticipa lo que puede expandirse al resto del país.
En sintonía con medidas semejantes, circula en las redes sociales la convocatoria a un Gran Cacerolazo Nacional sin banderas políticas, previsto para el miércoles 29 de Abril a las 21.30 hs., bajo la consigna “Milei: ¡Afuera!”.
Como parte del clima descripto, “Fate no se cierra” fue el grito que volvió a recorrer las calles del centro porteño en medio de la movilización de sus trabajadores en reclamo de la reapertura de la fábrica de la familia Madanes Quintanilla, que cerró sus puertas y dejó en la calle a 900 familias. Acompañados por una gran cantidad de sindicatos, dirigentes y militantes, marcharon hasta Plaza de Mayo desde el Juzgado Laboral 17, donde consiguieron un fallo favorablepara asegurar el pago de los salarios hasta junio. La movilización partió desde el tribunal en el que la jueza Liliana Rodríguez Fernández hizo lugar al reclamo por el incumplimiento de la conciliación obligatoria y trabó un embargo de 3 mil millones de pesosa los dueños de esa firma para asegurar el pago de salarios a partir del cierre de la misma ocurrido en febrero, y hasta junio.
A todo esto, durante la realización del Congreso de Delgados de la Unión Obrera Metalúrgica que se celebró en Mar del Plata, su secretario general Abel Furlán advirtió que perdieron "28.000 puestos de trabajo", cuestionó los "salarios de hambre"y adelantó que implementarán planes de lucha "por una cuestión de supervivencia". Por otro lado, contó que fueron partícipes de la creación del Frente de Sindicatos Unidos y recordó que el 1° de mayo se reunirán con 1700 delegados para discutir un programa con el objetivo de "que los compañeros sean parte de esa construcción" y para que "en la sociedad se comprenda que sin trabajo no va a haber posibilidades de que se pueda tener un proyecto de vida". Respecto a las medidas que adoptarían, detalló: "El paro y la medida de fuerza tienen más vigencia que nunca. Es la única herramienta que hemos tenido históricamente los trabajadores. Algunos nos quieren hacer creer que el paro no sirve, que está en desuso, y nosotros decimos que no. Al contrario, el plan de lucha tiene que tener como medida principal el paro, y ahí tendremos una estrategia en función de los resultados que arroje la paritaria".
En conclusión, y ejerciendo la costumbre de pensar a contracorriente, nos parece interesante detenernos a reconsiderar el impacto remanente del mayor acontecimiento de masas reciente, cuyo saldo corre el riesgo de ser minimizado.
Parejeros de preocupaciones comunes que respetamos mucho, y cuyas reflexiones seguimos con suma atención, han considerado que la concentración a 50 años del último Golpe de Estado, aun reuniendo poco más de un millón de personas a lo largo del territorio nacional en un contexto de negacionismo y apología del genocidio, no se constituyó en el parteaguas esperado.
El argumento utilizado al efecto de sostener dicha tesis consistió en que, poco después, pese a haberse inscripto más de 100.000 compatriotas para dar testimonio en favor de nuestros glaciares, la manifestación que acompañó el debate legislativo correspondiente no tuvo la magnitud esperada para modificar la decisión final, circunstancia de la que se desprendería que el hecho anterior no dejó un saldo de empoderamiento suficiente en el pueblo argentino.
Nos permitiremos disentir al respecto, diferenciando el perfil de cada una de esas luchas. Si un rasgo domina las manifestaciones en torno al Día Nacional de la Memoria, es el presupuesto ético - al parecer, suficientemente arraigado - de repudio a la violación de los derechos humanos en general, y a la represión ilegal en particular, cuando la dimensión de la lucha socioambiental es muy otra, reúne a actores diferentes y, por encima de todo, involucra de lleno al modelo de país deseado. No es lo mismo pues, algo tan elemental como el mero deseo de vivir en paz, que - además de eso - el deseo de Justicia Socioambiental.
De manera que, si el primer acontecimiento suele reunir amplias franjas de sectores medios fundamentalmente urbanos, el segundo reúne no solo a la franja más consciente de los mismos, sino también a sectores campesinos y originarios de la Argentina Profunda. De modo tal que, si la primera convocatoria supone un categórico pronunciamiento contra el olvido y en favor de una convivencia fraterna, la segunda da de lleno en la asignatura pendiente de definir qué proyecto de país deseamos para contar con un desarrollo equitativo de la sociedad. Así, al parecer - y expresándolo con sencillez -, cada una de esas luchas remite a distintos niveles de definición política. Y la segunda de ambas no necesariamente va de suyo en la primera convocatoria.
Si nuestro razonamiento tiene asidero, al segundo hecho no debería requerírsele ser consecuencia del primero, ya que su razón de ser supone una comprensión más compleja de la realidad que el rechazar la violencia institucionalizada y, por ende, un mayor nivel de compromiso político.
Ahora bien, si pretendemos hurgar en la realidad de nuestro pueblo las consecuencias últimas de ese reciente acontecimiento de masas que expresó su contundente negativa ante el rumor de indulto a los genocidas y a la vocación oficial de instaurar una “historia completa” destinada a equiparar la suerte de opresores y resistentes, daremos con un indicio bastante sustancioso si analizamos la reacción de unos cuántos vecinos de la capital bonaerense que, días después de los dos acontecimientos considerados hasta aquí, en la Plaza Islas Malvinas de La Plata, donde tenía lugar un acto de repudio a las torturas cometidas por jefes militares contra conscriptos durante la Guerra de Malvinas, fueron testigos de la inoportuna y provocadora irrupción de un par de vehículos militares cargados de efectivos castrenses en uniforme de fajina, lo cual parecería expresar la intención de demostrar que el ejército que peleó en el Atlántico Sur es uno solo y no cabe distinción alguna entre jerarcas y subalternos. Lo cierto es que la reacción popular ante semejante intromisión no se hizo esperar, y fue de repudio absoluto a esa improcedente presencia, al grito de “fuera de la plaza / el pueblo los rechaza”, “como a los nazis / les va a pasar / adonde vayan / los iremos a buscar”, y “que se vayan todos / que no quede ni uno solo”. Acto seguido, los intrusos se retiraron sin pena ni gloria ante el generalizado abucheo de los presentes.
A la luz de estos hechos, proponemos el siguiente interrogante: ¿Esa micro victoria hubiera sido factible durante la primera mitad de la gestión anarcocapitalista, en pleno auge del mileísmo? Si la posible respuesta fuera negativa, la pregunta siguiente sería: ¿Se puede desvincular semejante reacción popular del capital simbólico acumulado durante la descomunal movilización del 24M?
Como oportunamente cantara el legendario trovador estadounidense Bob Dylan, “la repuesta, mi amigo, está flotando en el viento”.-
Por Jorge Falcone-La Gomera de David

