Una jubilada de 78 años recuperó su teléfono celular tras un rápido operativo policial realizado en el barrio San Miguel de Oberá. Mediante tareas investigativas y el rastreo de la ubicación del dispositivo, los efectivos lograron ubicar el aparato, que ya había sido empeñado luego del robo.
El hecho fue denunciado cerca de las 20 horas del viernes, cuando la mujer solicitó presencia policial en su vivienda ubicada sobre calle Cinco. Según relató, había dejado su teléfono sobre una silla en el corredor de la casa y, minutos después, advirtió que personas desconocidas se lo habían sustraído.
A partir de la denuncia, efectivos de la División Comando Centro de la Unidad Regional II iniciaron de inmediato las averiguaciones y el seguimiento del dispositivo, lo que permitió reconstruir su recorrido y avanzar con rapidez en el esclarecimiento del caso.
Como resultado del procedimiento, los uniformados secuestraron un teléfono Motorola Moto E13, que fue reconocido por la damnificada y restituido posteriormente. En paralelo, continúan las tareas para detener al presunto autor del hecho, quien ya fue identificado por los investigadores

