Misiones Para Todos

Cuando una conversación puede salvar una vida: la tarea silenciosa de los policías que intervienen en las crisis más difíciles

Detrás de cada intervención por una crisis emocional, una tentativa de suicidio o una situación límite, hay policías capacitados para intervenir mediante el diálogo, la contención y la negociación. En los últimos meses, más de medio centenar de intervenciones permitieron resguardar vidas y acompañar a personas que atravesaban situaciones de extrema vulnerabilidad.

Cuando se habla de trabajo policial, generalmente se piensa en patrullajes, operativos o investigaciones. Sin embargo, existe otra función menos visible y profundamente humana: escuchar, contener y acompañar a personas que atraviesan momentos críticos, donde una palabra adecuada puede marcar la diferencia.

En los últimos dos años, el Departamento de Negociación de la Policía de Misiones participó en múltiples intervenciones que permitieron preservar vidas mediante técnicas de diálogo y resolución pacífica de conflictos. Pero detrás de cada caso existe una realidad aún más amplia. En toda la provincia, policías de distintas dependencias intervienen diariamente en situaciones donde la empatía, la contención y la capacidad de escucha se convierten en herramientas tan importantes como cualquier recurso operativo.

La Subcomisario Licenciada Mariela Alejandra Acosta, jefa del Departamento de Negociación, explica que gran parte de las intervenciones están vinculadas a personas que atraviesan profundas crisis emocionales, problemas de salud mental, conflictos familiares, consumos problemáticos o situaciones de extrema vulnerabilidad.

"Lo que más me conmueve es comprobar que una escucha genuina, el respeto y una presencia humana pueden hacer una diferencia enorme en el momento más difícil de una vida", señala.

El área interviene en tentativas de suicidio, personas atrincheradas, conflictos sociales, situaciones de violencia de género y requerimientos formulados por los Juzgados de Instrucción y de Familia. Sin embargo, muchas acciones similares también son llevadas adelante por efectivos de comisarías, comandos radioeléctricos, patrullas y unidades especiales, que suelen ser los primeros en llegar a una emergencia en cualquier punto de la provincia.

La negociación de crisis es una especialidad utilizada por fuerzas de seguridad de todo el mundo para resolver incidentes de alto riesgo sin recurrir a la fuerza. Su principal objetivo es preservar la vida, reducir daños y generar las condiciones necesarias para alcanzar una solución pacífica. En este tipo de intervenciones, el tiempo suele convertirse en un aliado, ya que mientras exista diálogo aumentan las posibilidades de disminuir la tensión y encontrar alternativas seguras para quienes atraviesan la crisis.

"La negociación no busca convencer, sino comprender. Nuestro objetivo no es imponer decisiones, sino construir confianza para que la persona pueda visualizar una alternativa distinta a la situación que atraviesa", explica Acosta.

Cada intervención se desarrolla de manera articulada con las psicólogas del Centro Integral de Operaciones 911, la División Rescates Complejos, personal médico, autoridades judiciales y, cuando la situación lo requiere, grupos tácticos como el GOE e Infantería.

Además de proteger a las personas en crisis, estas intervenciones también resguardan a sus familias, a terceros involucrados y a los propios efectivos que participan del procedimiento. Por ello, la resolución pacífica de conflictos constituye una de las herramientas más valiosas dentro de la seguridad pública moderna.

El trabajo desarrollado por el Departamento de Negociación fue reconocido recientemente con una mención honorífica otorgada por el Honorable Concejo Deliberante de Posadas, en reconocimiento a su compromiso institucional y a los resultados obtenidos en la protección de la vida.

A dos años de su creación, el balance trasciende cualquier estadística. Detrás de cada intervención exitosa hay personas que regresaron con sus familias, conflictos que encontraron una salida pacífica y momentos de profunda desesperación donde alguien estuvo dispuesto a escuchar.