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China y Estados Unidos establecen un "teléfono rojo" sobre Inteligencia Artificial

Washington y Pekín tendrán un "canal de comunicación" específico para abordar emergencias relacionadas con la inteligencia artificial (IA), a la que rebautizan como 'super intelligence' y acuerdan dialogar sobre el tema.

China y Estados Unidos acordaron establecer un canal de diálogo sobre "superinteligencia" para intercambiar puntos de vista sobre los riesgos y beneficios de la inteligencia artificial, un terreno donde ambas potencias mantienen una competencia estratégica. Según un comunicado de la Casa Blanca publicado este viernes (25.09.2026) sobre los acuerdos alcanzados durante la visita de Estado del presidente chino, Xi Jinping, a Washington esta semana, el próximo intercambio del 'Diálogo EE. UU.-China sobre Superinteligencia (SI)' tendrá lugar en noviembre de 2026 y también acordaron establecer un canal de comunicación bilateral para incidentes.

De acuerdo con el texto, ambos países pactaron referirse a esta tecnología emergente como "superinteligencia", la fórmula con la que Trump rebautizó en su discurso ante la Asamblea General de la ONU a la inteligencia artificial. La IA ganó peso en la reunión entre ambos mandatarios después de que Trump haya desoído las advertencias de los líderes del sector para regularla por temor a que China sobrepase a Estados Unidos. Mientras el estadounidense dijo en redes sociales que esta tecnología debe "dejarse tal y como está", Xi apostó durante la cita, como ya había hecho anteriormente, por garantizar que "permanezca bajo control humano y beneficie a la población".

Otros acuerdos sobre carbón, aranceles y tierras raras

En el plano comercial, se pusieron en marcha el Consejo de Comercio EE. UU.-China y el Consejo de Inversión EE. UU.-China, constituidos durante la visita de Trump a Pekín en mayo de 2026, y se anunció que China importará al menos 10 millones de toneladas métricas de carbón procedente de Estados Unidos en 2027 y de nuevo en 2028.

Asimismo, ambos países alcanzaron un consenso sobre recomendaciones para aplicar un trato arancelario más favorable a 30.000 millones de dólares en bienes no sensibles en cada dirección. Entre las exportaciones estadounidenses figuran productos agrícolas, madera o cosméticos y entre las importaciones, electrodomésticos o juguetes.

Durante la visita de ambos mandatarios a los Archivos Nacionales en Washington, los líderes examinaron la Declaración de Independencia, que cumple 250 años, y la Constitución de los Estados Unidos.Imagen: Kevin Lamarque/REUTERS

El comunicado también señala que ambas partes "seguirán trabajando" en las preocupaciones estadounidenses sobre las exportaciones chinas de tierras raras y minerales críticos a Estados Unidos, "con el objetivo de garantizar que los niveles de envío vuelvan a ser adecuados".

Sin mención a Taiwán

El documento estadounidense, al igual que hicieron en público ambos mandatarios, no menciona a Taiwán, un asunto delicado para China sobre el que Xi presionó a Trump para que expresara un rechazo explícito a la independencia de la isla, cuya soberanía reclama Pekín, mientras el presidente estadounidense mantiene bloqueado un paquete de armamento defensivo para Taipéi que pretende utilizar como "moneda de cambio" en sus negociaciones.

El texto también recoge que Estados Unidos instó a Pekín a seguir luchando contra los precursores químicos del fentanilo y a aumentar la producción de productos petrolíferos para "estabilizar el suministro mundial", mientras que Trump abogó por negociaciones trilaterales de control de armamento entre Estados Unidos, Rusia y China.

A pesar del énfasis en la pompa y la ceremonia durante la visita, el mensaje tanto de la parte estadounidense como de la china fue que la cumbre había contribuido a suavizar las tensiones entre las superpotencias rivales en torno a diversas cuestiones. Quizá el principal resultado de la visita se anunció incluso antes de producirse esta, con la extensión hasta enero de la tregua comercial. El anuncio de que ambos líderes continuarían su diálogo fue, tal vez, el resultado más importante para ambas partes de la reunión. Ambos mandatarios confirmaron que volverían a verse en la cumbre de la APEC en Shenzhen (China), en noviembre, y en el foro del G20 que se celebrará en diciembre en el complejo turístico de Trump en Doral (Miami).

Fuente: DW