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La Policía fue por los reducidores y allanó otros dos aguantaderos en Itaembé Guazú y detuvo a “Chinito”

Las detenciones por robos y hurtos abrieron nuevas líneas investigativas que permitieron seguir la ruta de los elementos sustraídos hasta los lugares donde eran ocultados, reducidos y revendidos. Esta mañana, dos allanamientos en el barrio 508 Viviendas terminaron con dos detenidos y el secuestro de televisores, celulares, una bicicleta desarmada, electrodomésticos, joyas y otros objetos cuya procedencia es investigada.

La Policía de Misiones profundizó la investigación sobre el circuito que se mueve detrás de los delitos contra la propiedad. A partir de las detenciones realizadas por distintos robos y hurtos, los investigadores reconstruyeron vínculos, movimientos y posibles destinos de los bienes sustraídos, hasta identificar otros dos inmuebles de Itaembé Guazú que funcionarían como puntos de reducción y reventa.

Con esos elementos y por orden del Juzgado de Instrucción N.º 2, desde las 9 de este jueves la División Investigaciones del Nodo de Seguridad Itaembé Guazú y la Brigada de Investigaciones de la Comisaría 19.ª, con apoyo del Comando Táctico Especial, irrumpieron simultáneamente en dos viviendas del barrio 508 Viviendas.

En el primer domicilio fue detenido Nicolás M., de 19 años. Los investigadores secuestraron dos televisores de 32 pulgadas, cinco celulares —entre ellos un iPhone 13 Pro Max—, una bicicleta rodado 29 desarmada y repintada, un equipo de música, electrodomésticos, joyas, cables y una balanza de precisión, entre otros elementos.

El segundo allanamiento terminó con la detención de Ezequiel M. C., alias “Chinito”, de 28 años, y el secuestro de otro teléfono celular vinculado a la investigación.

La pesquisa continúa ahora sobre cada uno de los objetos incautados para determinar su procedencia y establecer si corresponden a otros damnificados. La línea investigativa apunta a cerrar el circuito del delito: detener a quienes roban y provocan pérdidas económicas a la comunidad, pero también seguir la trazabilidad de lo sustraído hasta los lugares donde es recibido, ocultado, comercializado y revendido.