Carlos Andrés Migales Viera estaba en el baño cuando tres sicarios lo sorprendieron y asesinaron de un tiro en el abdomen. Ese fue el final de una cacería que comenzó en el país vecino
Cerca de las 3.30 de la madrugada de este domingo, tres hombres colocaron la clave numérica para abrir la puerta del segundo piso de uno de los dos departamentos que Carlos Andrés Migales Viera había alquilado en un edificio de la calle Costa Rica al 5600, en Palermo. En la unidad, en el mismo piso, dormían sus dos hijas menores de edad.
Cuando la puerta se abrió, María Mercedes Boneta, la mujer de Migales, fue la primera que vio a los sicarios. Gritó aterrorizada y pidió ayuda. Su marido estaba en el baño. Sabía que iban por él, intentó cerrar la puerta, pero ya era tarde. Se le abalanzaron. De los nueve tiros que dos de los intrusos le dispararon, sólo lo alcanzó uno que le atravesó el abdomen. Fue suficiente para quitarle la vida.
Fuentes con acceso a la causa indicaron a Infobae que toda la secuencia tuvo una duración aproximada de dos minutos. Los sicarios, oriundos del conurbano bonaerense, escaparon corriendo. Dos de ellos fueron capturados por la Policía de la Ciudad en las inmediaciones de la escena del crimen. Una tercera persona fue apresada aunque no tendría vínculos con el asesinato. “Es un trapito”, indicaron.
Mientras buscan al tercer integrante del grupo de killers, los investigadores bucean en los antecedentes de la víctima y sus conexiones en Uruguay para dar con el autor intelectual, aunque no dudan de que se trató de una vendetta narco, tras una pelea que se originó por el control de “puntos” de venta de droga en Montevideo.
Sin embargo, el caso, de acuerdo a las fuentes, las organizaciones vinculadas en la trama, incluso el propio Migales, no solo actúa a nivel local sino que, además, tendrían vínculos con el narcotráfico internacional y, en ese punto, aparece -aunque lejana- una conexión con el capo uruguayo Sebastián Marsset, actualmente alojado en una prisión de Estados Unidos, luego de ser detenido por la DEA en Bolivia.
Crimen en Palermo: así escapaban los sicarios que mataron a tiros a un narco uruguayo
En la mañana de este lunes, Boneta fue trasladada en medio de un gran operativo, del que participaron grupos especiales, para dar su testimonio en el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Nº 26.
El precio por “la cabeza” del uruguayo
Siempre según las fuentes, Migales y su familia habrían cruzado en septiembre a la Argentina debido a que buscaban escapar de una vendetta narco. Sus rivales le habían puesto precio a su cabeza: se habla de medio millón de dólares. Cerraron todas sus redes sociales para protegerse y el plan era comenzar una nueva vida en este país. Al menos, por un tiempo.
La víctima, que tenía varios antecedentes por droga y homicidios, era jefe de La Mafilia, también conocidos como Los Puglia. Según los medios locales, la banda está envuelta en una sangrienta disputa por el territorio en Villa Española, en Montevideo. Una de las integrantes de la banda rival, denominada Los Suárez, declaró que mataron a todos sus hijos.
No está claro aún si la vendetta contra Migales proviene de ese grupo, pero su huida a Buenos Aires estaría vinculada al reciente homicidio de un hombre que sería su socio. Ese hecho habría empujado a la familia a salir del país.
Por Cecilia Di Lodovico-Infobae

