No es cierto que el mundo entero esté cruzado de brazos contemplando pasivamente cómo los reyes filósofos de la Ilustración Oscura lo van convirtiendo en una gran factoría administrada por CEOs.
En los últimos días, por ejemplo, se ha venido produciendo un colapso del frente saudí en Yemen. Tras retirarse de la localidad de Mokha ante el empuje hutí, las fuerzas respaldadas por Arabia Saudita se dirigieron hacia Adén. En los accesos a la ciudad, fueron interceptadas por combatientes sureños alineados con los Emiratos Árabes Unidos (EAU), exponiendo una fractura abierta entre Riad y Abu Dabi sobre el control territorial y los objetivos en el sur de Yemen. Los rebeldes hutíes intensificaron sus operaciones, extendiendo los ataques con drones y misiles directamente contra infraestructura estratégica y aeropuertos dentro de territorio de Arabia Saudita (incluyendo incidentes recientes en Riad y zonas aeroportuarias) El recrudecimiento de las hostilidades - que se aceleró desde agosto de 2026 en la costa occidental y en los frentes de Taiz - ha disparado los desplazamientos forzados y agravado la crisis humanitaria, sumando más de 170.000 nuevos desplazados en pocas semanas. Pese a contar con uno de los mayores presupuestos de defensa del mundo y el respaldo de la coalición liderada por los sauditas, las fuerzas aliadas al gobierno reconocido de Yemen no han podido contener la guerra asimétrica de los hutíes respaldados por Irán.
Por otra parte, tuvo lugar una crisis política en Rumanía que generó protestas masivas tras la anulación de los comicios generales. Călin Georgescu ganó la primera vuelta de las elecciones presidenciales. Sin embargo, bajo el argumento de una supuesta "injerencia rusa" debido a su postura prorrusa y anti-OTAN, se decidió anular la votación y se le impuso prisión. La medida ha generado una profunda indignación popular. En las calles, multitudes de ciudadanos se han manifestado con antorchas y luces de teléfonos celulares, coreando con fuerza: "Călin Georgescu es el Presidente". La tensión continúa en aumento mientras el pueblo exige que se respete su voluntad en las urnas.
A su vez, la virulencia de algunas confrontaciones que se están viviendo actualmente en la vieja Europa - particularmente en Francia (lo que recuerda al film La Haine, dirigido en 1995 por Mathieu Kassovitz) - no se veía desde los años 60, y en la mayoría de los casos sus protagonistas más aguerridos son, al decir del siquiatra antillano Frantz Fanon, los condenados de la tierra.
En el continente africano, además, avanza la articulación entre procesos soberanistas, encabezados por Burkina Faso.
Y en Nuestra América, la antropóloga brasileña Rita de Almeida, autora del libro “Psicología de las masas y bolsonarismo”, acaba de formular una enérgica exhortación a lxs partidarixs de Luiz Inázio Da Silva, que interpela a todos los progresismos de la región: “Si le tuviera lástima a Lula, desearía que no tuviera que desgastarse y desgastarnos con 4 años más, frente a un legislativo aterrador. Solo que aprendí a no tenerle pena a Lula, él sabe muy bien a qué vino a este mundo y hará todo para seguir sirviendo de contención para la barbarie que se avecina. Dicho esto, nuestro público (…) son los que se abstuvieron de votar en la primera vuelta. Pregunten por qué no fueron a votar y enfóquense en ese punto. No gasten energía, discurso y saliva enseñando a votar por la propia clase social, eso no está en el radar de la gente. Si la persona no fue a votar es porque ya fue engullida por la ideología de la extrema derecha, de algún modo. Apenas descubran un motivo, uno solo que pueda llevar a esa persona a votar por Lula. Escuchen, antes de hablar. No hagan discurso de sabelotodo como si el otro fuera ignorante. Antes del voto necesitan ganarse la simpatía de la persona”.
En Argentina, Javier Gerardo Milei - quien por estas horas inicia la décimo novena visita de su gestión a Estados Unidos, donde será declarado “campeón mundial de la libre empresa” -, más que una novedad, parecería encarnar la continuidad de un orden generado en los 70s con la derrota del proyecto revolucionario la degradación consiguiente de la vida democrática, que hoy cuenta con alarmantes índices de abstencionismo electoral. Esto permite inferir que, aunque su aura original se apaga, el fenómeno que representa mantiene absoluta vigencia.
Así llegamos a una encrucijada que nos enfrenta a una deuda a todas luces impagable y que hipoteca nuestro futuro, en un país potencialmente rico pero cada vez más lleno de pobres, mientras que en las listas Forbes de los mil potentados del mundo figuran cuatro argentinos.
Si algo ha sabido leer y aprovechar la derecha en boga, es que en la escasez cada uno va por lo suyo.
Es más, el asalariado en blanco pobre ya no es una rara avis en la Argentina posperonista, en la que la financiarización del capital viene disolviendo a la clase trabajadora formal, último sujeto político de cambio, alguna vez invocado como columna vertebral del movimiento nacional, hoy en retroceso ante el avance de lo que se ha dado en llamar el precariado. En ese magma, la incisiva consultora Mayra Arena advierte que “hay mucha más tristeza que bronca, y mucha más ansia de progreso que sed de venganza”.
En tanto, el hombre de la motosierrase muestra dispuesto a escuchar otras miradas, reavivando las disputas internas cada día más pronunciadas. De hecho, llevó a exponer al gabinete nacional al economista Alberto Ades, un promotor de relajar la política monetaria para reactivar la economía. La invitación presidencial desató huracanes, puso en duda la continuidad de Luis Caputo, derivó en pedidos de disculpas vía mensajitos de WhatsApp y terminó con el mercado nervioso ante las dudas de un cambio de políticas. El Presidente, además, celebró una reunión de dos horas y media con Patricia Bullrich, su principal crítica interna, en un giro de contención frente a peleas abiertas que no logra cerrar. La economíaestancada sigue generando dudas, la política no encuentra cauce para despejar el camino al consenso que el mercado exige y el crecientemalestar de la Iglesiacomo previa de la visita del Papa León XIV - ahora puesta en duda por su reciente operación - perfilan las tres batallas inmediatas de Milei en su camino a la reelección.
A propósito de la principal objetora oficialista de las políticas en curso, acaba de darse a conocer un nuevo informe deReputación Digital, consultora que dirige José Norte Sosa, el cual analiza el escenario político de Bullrich de cara a 2027 y su posible incorporación a una fórmula presidencial junto a Milei, realizado a partir de 183.136 menciones de 67.269 autores, relevadas entre el 1 de julio y el 5 de octubre de 2026, que permite identificar cómo se posiciona Bullrich en la conversación digital, quiénes respaldan su eventual candidatura y qué obstáculos enfrenta. El informe aporta datos para comprender una discusión que comienza a instalarse en el escenario político de 2027, con un elemento central: Bullrich conserva respaldo dentro del universo libertariano, pero no logra incorporar nuevos públicos a su conversación digital.
Por lo pronto, el Gobierno se fijó la misión de lograr aprobar en el Congreso no solo la eliminación de las PASO, sino también el Presupuesto 2027 y la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, entre otras iniciativas que todavía esperan su tratamiento, y el objetivo es lograrlo antes de que finalice el periodo normal para evitar tener que convocar a extraordinarias, aunque todo dependerá del apoyo de los aliados.
En tal sentido, pese a las diferencias existentes en torno a los plazos y las condiciones a la hora de conversar conlos 13 gobernadores afines,el Gobierno tiene en mente un posible esquema de alianzas en función de las necesidades presentadas en cada territorio. La posibilidad de cerrar un acuerdo macro, que fije los mismos criterios, aparece cada vez más lejana, por lo que se imponela decisión de negociar “provincia por provincia”.
El blindaje del proyecto libertariano se completa con la vocación del Presidente de colocar a un militar en cada lugar que puede de la estructura civil de gobierno. Los movimientos más claros en tal sentido fueron la designación del entonces jefe del Ejército como ministro de Defensa y la calificación de la residencia de Olivos como una “base militar”. La sucesión tuvo un nuevo episodio en las últimas horas: el nombramiento del coronel Carlos Daniel Esteban como responsable de la Escuela Nacional de Inteligencia (ENI), donde se forman los espías. Las Fuerzas Armadas tienen otro lugar desde que La Libertad Avanza (LLA) llegó al poder. Más allá del desfinanciamiento y la pauperización de los salarios, hay retribuciones simbólicas. La citada ley conocido como “Defensa de la Soberanía Nacional”, que el Gobierno presentó como parte de su revalorización de la causa Malvinas, en realidad esconde una reestructuración general del sistema de defensa, seguridad e inteligencia.
De todos modos, el nivel de actividad, el salario real, el empleo formal y el consumo siguen entre las asignaturas pendientes del modelo libertariano. No obstante, Javier Milei avanza hacia el año electoral con tres ventajas competitivas. Aunque parezca mentira, existe una respuesta obvia y es la falta de una oposición con chancesde ganar, tanto en la dialoguista como en la más dura. Pero eso no es lo único que le juega a favor a Milei. Como lo consignara esta semana la periodista de La Nación Luciana Vázquez, hay tres puntos que le dan ventaja, al menos por el momento, y que en realidad son las piezas centrales del rompecabezas de esa oposición desflecada.
Primero, el dogmatismo de la narrativa económica de Milei de la que se deriva una propuesta clara para el votante. En una reciente entrevista radial, Milei aprovechó incluso el anuncio del Premio Nobel de Economía para reforzar la legitimidad de su modelo: insistió con que lleva adelante una estabilización macroeconómica que integra componentes microeconómicos. Fue una respuesta política a la oposición, pero también a Patricia Bullrich, la insider de tono más opositor. Después del último y prolongado encuentro con ella, el off the record se preocupó por filtrar una línea: “El modelo no se rompe”.
El segundo punto es la voluntad política férrea de su modelo personalista: la centralidad de Milei en La Libertad Avanza funciona como un escudo protector de los lineamientos de su gestión, algo que el kirchnerismo no puede mostrar, fragmentado por la disputa por la conducción política. “Tenemos unarelación simbiótica con Toto Caputo; es literalmente simbiótica”, dijo Milei en entrevista de Radio Mitre con Eduardo Feinmann, para sintetizar la calidad de su vínculo con Luis Caputo y disipar las versiones sobre su apartamiento del Ministerio de Economía. Una especie de “Toto es Milei” que hace las dos cosas: ratificar el rumbo y dejar claro el peso de la autoridad presidencial a la hora de ordenar el poder libertariano. En el kirchnerismo no queda nadie que esté en condiciones de pronunciar una afirmación con semejantes efectos, ni siquiera Cristina Kirchner.
Y hay una tercera ventaja competitiva del oficialismo: un tiempo que le juega a favor a Milei. Comparado con la cantidad de años y de oportunidades de gobierno que tuvo el kirchnerismo, el aporte de Milei a la crisis estructural todavía está en discusión. ¿Tres años de gestión, o casi cuatro cuando llegue la hora de votar, le alcanzarán al votante para querer sacarse de encima este modelo? ¿Se habrán agotado entonces las expectativas sobre Milei y habrá lugar para seguir sumando más años de experiencia kirchnerista? Con las opciones que ofrece el kirchnerismo hoy, el panorama se presenta dudoso.
De modo que, por el momento, la mayoría de las candidaturas en danza para las elecciones nacionales de 2027 están compuestas por “servidores de pasado en copa nueva”, circunstancia que justificaría sobradamente que las Primarias Abiertas Simultáneas Obligatorias (PASO) no fueran eliminadas.
Como queda de manifiesto, las mentadas elecciones están en la mira y la consultora DC también hizo distintas preguntas sobre personajes de la primera línea política, para configurar el mapa de las intenciones de voto. El relevamiento se llama "Los argentinos tienen la agenda y el GPS" y se realizó en los últimos días de septiembre. Una de las consultas tiene que ver con la senadora Bullrich, quien si bien se viene manifestando a favor de una "continuidad del modelo", al no nombrar explícitamente al presidente exhibe sus uñas de candidata. En esta encuesta indagan sobre el efecto que produciría una negativa de una postulación a la vicepresidencia de la ex ministra de Seguridad Nacional. La pregunta puntual fue: "Si Patricia Bullrich no fuera la vicepresidente de la fórmula de LLA en 2027, ¿igual votarías a La Libertad Avanza? Entre las afirmaciones seguras, gana el "sí". El "sí, votaría igual" suma un 40,7%.
Otra pregunta es sobre "el dedo" de Cristina Kirchner para elegir el candidato del peronismo/kirchnerismo. De los mencionados puntualmente gana Sergio Massa, el ex candidato en 2023, con un 30,6%. Segundo queda un dirigente bien propio del espacio interno de la ex presidenta, Eduardo "Wado" de Pedro, con un 15,4%. Como se recordará, De Pedro había llegado a lanzar una candidatura presidencial en 2023, hasta que CFK resolvió que el postulante fuera el ex intendente de Tigre.
Por último, otra pregunta interesante es sobre la potencial fórmula para disputarle la elección al oficialismo. Vale la pena aclarar que la consulta no es específicamente a cuál votaría, sino "cuál te gustaría", lo que abre las interpretaciones sobre las respuestas. En ese caso, gana, cómoda, la improbable fórmula Axel Kicillof - Myriam Bregman, una posibilidad que, aun así, es reclamada por muchos simpatizantes del kirchnerismo o el progresismo.
Recapitulando, con no pocas controversias condicionadas por el escenario pre electoral en desarrollo, acaba de culminar en Córdoba un potente 39° Encuentro Plurinacional de Mujeres y Disidencias que no logró oscurecer ni la decisión del gobernador de cortar la luz durante una multitudinaria marcha de lxs compañerxs, y el próximo tendrá lugar en CABA, esa Ciudad de la Furia donde dicen que atiende Dios. A continuación, toda la atención militante se volcó a la posibilidad de voltear el DNU, esa suerte de reforma constitucional encubierta de Milei.
A propósito de ello, nos parece imprescindible compartir una sucinta evaluación presencial de los hechos ocurridos en Plaza Congreso.
El 15 de octubre reunió a una nutrida multitud, para algunos observadores numéricamente superior a la congregada por la Marcha de la Bronca, compuesta tanto por expresiones político sociales del peronismo como de la izquierda. Una vez caído el quórum por falta de 8 diputados, prevaleció la causa de la Ley de Financiamiento Universitario por encima de la del DNU. Conviene repasar el perfil de quiénes facilitaron tal situación: 3 de Sáenz (vale recordar que sus diputados entraron con Unión por la Patria), 3 de Jaldo (también entraron con Unión por la Patria), 1 de Tierra del Fuego y otro de Santiago del Estero (nuevamente de Unión por la Patria) Así y todo, la concentración le hizo el aguante a la lluvia intermitente y a unos gases aparentemente innecesarios, que arrancaron puntualmente durante el apogeo del acto central, antes de que la convocatoria - a la que seguía arribando gente - ganara mayor músculo. Desde ya, dado que los principales activos del gobierno consisten en cierto control inflacionario y el vaciamiento del espacio público basado en el despliegue del violento Protocolo Antipiquetes, desatar la represión fideliza al núcleo duro de sus seguidores, y también incentiva la furia acumulada por militantes antifascistas partidarios de la acción directa así como a pibes de barrio carentes de estructuras de contención, que ven en la violencia estatal desplegada la plena justificación de una respuesta que mal puede consistir en ofrecer la otra mejilla, y a la que el pool de medios hegemónicos, cerrando filas con el poder más concentrado, continúa definiendo como producida por “infiltrados”, ese apelativo tristemente célebre que tantas pérdidas indujo en oscuros períodos de la historia contemporánea.
El 21 del corriente, solapándose con la consecuente movilización de lxs jubiladxs y el colectivo discapacitado, habrá una nueva oportunidad para voltear el siniestro DNU libertariano.
En conclusión, el título de este editorial responde a la disyuntiva planteada por la manifiesta voluntad popular de ir unificando todas las luchas, fenómeno cuya continuidad, de sostenerse, bien podría constituirse en un crisol de novedades, frente al despropósito de una nueva conmemoración fragmentada del Día de la Lealtad, circunstancia que no ha logrado conjurar la dirigencia que intenta representar al fenómeno político - social más avanzado que vivió nuestro país hasta la fecha - punto de partida obligado para encarar cualquier proceso revolucionario de nuevo cuño que pueda gestarse -, hoy aparentemente reducido a uno de los últimos estertores del Siglo XX, dado que sus referentes no han demostrado empeño ni capacidad para trascender su programática ni radicalizar sus logros, con la consecuencia de que la intransigencia y la combatividad que el momento exige estén cambiando de signo.
En cualquier caso, de resolverse el interregno en curso en favor de un eventual nuevo movimiento histórico, estamos convencidos de que una izquierda que desconozca el aporte de la tradición de lucha nacional, popular y revolucionaria a la transformación pendiente necesariamente tendrá patas muy cortas.-
Por Jorge Falcone-La Gomera de David

