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El "modelo" Milei: el espejo donde nadie se quiere mirar

El debate presidencial en Brasil dejó en claro que la gestión de Javier Milei dejó de ser un experimento teórico para convertirse en el principal contraejemplo de la región. Cuando el presidente Luiz Inácio Lula da Silva acorraló a la oposición preguntándole si "iban a pedir prestada la motosierra", desnudó la peor debilidad del modelo libertario: hoy, la realidad social argentina es el fantasma con el que se asusta a los electores de Sudamérica.

El primer debate televisado de cara al balotaje en Brasil expuso una verdad incómoda para el gobierno argentino. Ya no son solo los analistas económicos o la oposición interna los que cuestionan el rumbo del país; ahora, el "milagro libertario" es utilizado formalmente en la política internacional como un sinónimo de fábrica de pobreza y destrucción del tejido social.

La chicana de Lula da Silva a Flávio Bolsonaro —“¿Ya pediste prestada la motosierra de Milei?”— no fue un ataque al pasar. Fue una estocada estratégica basada en datos duros. Al señalar que el programa de austeridad extrema ha sumido a la mitad de los argentinos en la miseria, el mandatario brasileño expuso el verdadero rostro del ajuste: un modelo que cierra las cuentas públicas en la planilla de Excel, pero dejando afuera a los jubilados, los trabajadores y las clases medias.

La caída del mito: De la fascinación al rechazo internacional

Lo más sintomático de la noche en los estudios de la cadena Band no fue el ataque de Lula, sino el silencio y la evasión de la derecha brasileña. Ante la pregunta directa sobre el rumbo de Argentina, Flávio Bolsonaro prefirió esquivar el bulto, cambiar de tema y hablar de corrupción. Nadie defiende lo indefendible. La caída del consumo, el derrumbe industrial y el fuerte retroceso del poder adquisitivo en Argentina se han vuelto tan evidentes que ni siquiera sus aliados ideológicos en la región se animan a levantar su bandera en el prime time televisivo.

La "motosierra", que en su momento se vendía como una herramienta de eficiencia y libertad, se ha transformado en un objeto de burla internacional y un piantavotos explícito. La campaña del Partido de los Trabajadores (PT) en Brasil ya venía utilizando spots audiovisuales con testimonios de la crisis cotidiana argentina para advertir a los sectores populares sobre los riesgos de un "tijeretazo" fiscal.

El debate en Brasil demuestra que el experimento de la extrema derecha económica argentina ya no genera la fascinación exterior de sus inicios. Por el contrario, provoca un profundo temor en los países vecinos, que miran el espejo de la Argentina actual y eligen, con justa razón, no querer parecerse.

Por Matías Pintos