El periodista y sociólogo Pedro Lacour sostuvo que la separación política entre Hugo Passalacqua y Carlos Rovira ya resulta creíble en los círculos políticos porteños pero no aún en la gente. En una nueva entrega de El Ciudadano se Rebela, por las plataformas de C6Digital, analizó además cómo la creciente influencia de Ramiro Rovira contribuyó, según su interpretación, a la crisis de conducción del oficialismo en Misiones.

La ruptura entre Hugo Passalacqua y Carlos Rovira dejó de ser vista como una posible puesta en escena en los ámbitos políticos de Buenos Aires. Así lo planteó Pedro Lacour durante su participación en El Ciudadano se Rebela, donde describió un cambio en la percepción del poder misionero y puso el foco en el papel que adquirió el hijo del conductor de la Renovación.
“En la política sí está creíble”, respondió el periodista ante la consulta de Aldo Druetta y Luis Huls sobre si en Buenos Aires ya se considera efectiva la separación entre ambos dirigentes.
Para ilustrar ese cambio, Lacour relató una anécdota sobre empresarios porteños que mantenían un vínculo habitual con Rovira para gestionar asuntos en Misiones. Según contó, cuando les indicaron que debían hablar con otro interlocutor, inicialmente se resistieron por temor a quedar expuestos frente a quien durante años concentró las decisiones.
Finalmente, aceptaron hacerlo y comprobaron que la referencia había cambiado. “Efectivamente, la terminal era la otra”, sintetizó Lacour, sin identificar a los empresarios involucrados.
El relato expuso una señal del desplazamiento que describió durante la entrevista: quienes antes consideraban inevitable pasar por Rovira comenzaron a reconocer que las decisiones se encauzan por otro lado.
El hijo, la confianza y el deterioro de la conducción
La conversación avanzó sobre una hipótesis planteada desde la conducción del programa: cuánto influyó en el debilitamiento de Rovira haber delegado en su hijo Ramiro espacios vinculados tanto a los negocios como a la política.
Lacour aclaró que no tenía una respuesta definitiva, pero consideró que existió una creciente influencia del hijo sobre el padre, incluso en términos ideológicos. Vinculó ese proceso con el aislamiento del dirigente y con su intención de proyectar una continuidad dentro de su círculo de máxima confianza.
“Rovira, también en su afán de querer darle un cierre a su propio ciclo político, empezó a querer delegarlo en el hijo, que era el único en quien confiaba”, interpretó el periodista.
En su lectura, esa decisión contribuyó al deterioro de la conducción. Describió una relación entre “el padre encerrado en su torre de marfil” y un hijo que acercaba recomendaciones, contactos y nuevas referencias políticas.
Como antecedente, recordó la visita de Javier Milei a Misiones en abril de 2022 y su reunión con Rovira. Lacour señaló que la intermediación de Ramiro y su entorno aparece en las versiones sobre cómo se gestó aquel encuentro.
La despolitización como antecedente
Para el entrevistado, el problema había comenzado antes. Situó entre 2015 y 2016 el inicio de una gradual “despolitización” del Frente Renovador de la Concordia, que habría preparado el terreno para una estructura cada vez más cerrada.
Cuestionó, además, que se utilizara la incorporación de jóvenes como justificación de ese proceso. “La juventud no es sinónimo de despolitización, ni mucho menos”, remarcó Lacour al distinguir el recambio generacional del debilitamiento de la discusión política.
Su análisis vinculó tres elementos: el aislamiento de Rovira, la creciente gravitación de su hijo y el avance de una lógica de negocios sobre la construcción política. Desde esa perspectiva, la confianza familiar terminó convirtiéndose en una debilidad para la conducción.
Durante el intercambio también surgió una comparación con Ramón Puerta y su proyección nacional. Lacour observó que Rovira había evitado durante años quedar deslumbrado por las relaciones de Buenos Aires, pero que ese universo terminó entrando a su estructura de poder a través de su hijo.

El desafío de Passalacqua
Aunque sostuvo que la ruptura ya resulta creíble en la política porteña, Lacour planteó que la superación de la etapa anterior exige una discusión explícita dentro de Misiones.
“En el psicoanálisis, para superar un trauma tenés que hablar de él. Yo no veo a nadie hablando de Rovira. Todo es por abajo”, señaló al referirse al desafío político de Passalacqua.
La nueva entrega de El Ciudadano se Rebela, por las plataformas de C6Digital, dejó así una lectura sobre el cambio de poder provincial: en Buenos Aires comienzan a reconocer una nueva referencia, mientras el debilitamiento de Rovira abre preguntas sobre las decisiones que lo llevaron a perder centralidad y el peso que tuvo la influencia de su hijo en ese proceso.
Fuente: Noticiasdel6

