Luego de arrancar la rueda con una fuerte suba, el indicador que mide el JP Morgan cerró el martes con una baja del 0,4% y se ubicó en 672 puntos
El riesgo país argentino tuvo otra jornada marcada por la volatilidad. La rueda comenzó con los bonos en caída, por lo que el indicador que mide el JP Morgan llegó a superar los 710 puntos básicos, su máximo desde octubre del 2025.
Sin embargo, con el correr de las horas, y de la mano de una buena sesión en los índices de Wall Street, el riesgo país cedió y terminó cerrando la jornada con una baja con respecto del cierre del lunes. En concreto, el indicador bajó 0,4% en el día y cerró en 672 puntos básicos. En el mes, de todas formas, acumula un alza del 10,7%.
De esta manera, el riesgo país cortó una serie de siete alzas consecutivas.
Pese a la baja de este martes, permanece en su nivel más alto desde octubre de 2025. El movimiento refleja las dudas de los inversores sobre la deuda argentina, en un contexto internacional adverso que también presiona sobre los activos financieros de otros países.
Sin embargo, los bonos argentinos recibieron un castigo mayor al de sus pares emergentes, pese al superávit financiero, el saldo comercial favorable y las compras de divisas del Banco Central (BCRA).
La deuda de 2027, en el centro de las dudas
Uno de los interrogantes del mercado es el plan del Gobierno para conseguir los dólares necesarios para cumplir con sus obligaciones. La estrategia oficial contemplaba recaudar u$s5.000 millones durante 2027, pero la ausencia de bonos en dólares en las últimas licitaciones locales alimentó las dudas sobre las fuentes de financiamiento.
A ese panorama se agregan los compromisos con el Fondo Monetario Internacional. A partir de 2027, la Argentina deberá afrontar pagos por u$s7.840 millones con el organismo, que tiene prioridad entre los acreedores.
La preocupación pasa por determinar si el Gobierno podrá cubrir esos compromisos sin comprometer su estrategia económica y cómo se distribuirán los recursos disponibles entre los distintos vencimientos. En ese contexto, las ventas de títulos argentinos presionan sus cotizaciones a la baja y elevan sus rendimientos.
La incertidumbre global presiona sobre los bonos
Según Delphos Investment, las dudas fiscales en Francia impulsaron los rendimientos de su deuda. La tasa del bono francés a diez años subió cerca de 15 puntos básicos y alcanzó su nivel más alto desde 2002. El movimiento se extendió a otros títulos europeos y al bono del Tesoro estadounidense a diez años.
Este escenario internacional presionó sobre los activos financieros de los mercados emergentes. Sin embargo, la deuda argentina mostró un retroceso más pronunciado que el promedio regional, una diferencia que los analistas atribuyen tanto al contexto externo como a factores propios del país.
Desde comienzos de marzo, cuando se intensificaron las tensiones internacionales por la guerra en Medio Oriente, la tasa del bono del Tesoro estadounidense a diez años aumentó 120 puntos básicos. En el mismo período, el riesgo país promedio de los mercados emergentes bajó 40 puntos y el de América Latina retrocedió 110 unidades. El indicador argentino, en cambio, subió casi 100 puntos básicos.
La brecha también se observa al comparar los indicadores de riesgo soberano de la región. El promedio de América Latina ronda los 193 puntos básicos, frente a los 684 puntos de la Argentina. Entre los países mencionados en el relevamiento:
- Venezuela: registra 4.181 puntos
- Brasil: 167
- Chile: 96
- Uruguay: 78
El contraste con las exportaciones y las acciones
El avance del riesgo país se da en paralelo con otros indicadores que muestran una dinámica diferente. En septiembre, las exportaciones argentinas superaron por primera vez los u$s10.000 millones en un mes, un récord nominal que contribuye al resultado comercial favorable que se proyecta para el cierre del año.
En la Bolsa porteña, el índice S&P Merval subía 1,8% en pesos y 1,9% en dólares. Entre las acciones argentinas que cotizan en Wall Street también predominaban las alzas: Galicia avanzaba 3,9%, Supervielle ganaba 3,2% y Transportadora de Gas del Sur subía 2,8%.
Qué mide el riesgo país
El indicador de JP Morgan compara el rendimiento de los bonos soberanos de un país con el de los títulos del Tesoro estadounidense. La diferencia se expresa en puntos básicos y funciona como referencia del sobrecosto que enfrentaría un Estado para financiarse en los mercados internacionales.
Cuando los bonos argentinos pierden valor, sus rendimientos suben y el diferencial puede ampliarse. Por eso, el riesgo país suele utilizarse para observar cómo evalúan los inversores la capacidad de pago y el riesgo asociado a la deuda de un país.
¿Hasta dónde podría llegar el riesgo país en 2026 y 2027?
Mauro Carrizo, líder de gestión de patrimonio en Cocos Capital, advierte volatilidad en el riesgo país de acá en adelante. Por ahora, no prevé una baja sustancial, incluso si aflojaran las tasas en Estados Unidos. Esto último ayudaría eventualmente a comprimir el indicador, pero el componente político local le pone un "piso alto", muy lejos del mínimo que marcó a mediados del año: la incertidumbre por la elección de 2027 ya está presente en el mercado, por lo que estima que hacia adelante el movimiento tenderá más al alza.
"De no mediar novedades positivas importantes y si se acentúa la incertidumbre política, el riesgo país podría avanzar hacia 800 puntos a fin de año y superar los 1.000 puntos en 2027. El mercado también esperará detalles sobre las estrategias alternativas de financiamiento del Gobierno, en caso de no poder retomar emisiones locales del bono AO29, suspendidas con buen criterio hace dos meses a partir de los elevados rendimientos", agrega el analista Gustavo Ber.
Para el próximo año, Tomás Sisto Bourel, de Fortress Capital, no descarta un escenario de gran tensión como el que se observó en la previa electoral de 2025, con fuertes caídas de los bonos soberanos en dólares y repunte del riesgo país. Calcula que el indicador superará los 1.000 puntos si la incertidumbre política escala.
Pablo Lazzati, CEO de Insider Finance, es un poco más optimista respecto a la dinámica: si bien coincide en que habrá más deterioro en lo que resta del año, prevé que oscilará entre 550 y 700 puntos, dependiendo también de otros factores como las compras de reservas, el superávit fiscal y el contexto externo. Para 2027, previo a los comicios, proyecta un avance hasta la zona de 800 puntos. Resalta que la escalada sería puramente por incertidumbre política, ya que los fundamentos que sostienen la capacidad de pago hoy son sólidos.
Efecto negativo en emisión de títulos de deuda en dólares
La escalada del riesgo país amenaza con desacelerar o, incluso, cortar las emisiones de títulos de deuda en dólares. El costo de financiamiento se elevaría sustancialmente y tanto empresas como provincias preferirían acotarlas o frenarlas hasta que las condiciones mejoren. De hecho, la racha de colocaciones se desató en noviembre de 2025, tras el shock de confianza que generó el triunfo de Javier Milei en las legislativas. A la coyuntura local se suma la suba de tasas en Estados Unidos, que pone un piso más alto al financiamiento y le quita atractivo a los activos de riesgo.
Si bien el riesgo país impacta directamente en el soberano y no el corporativo, indirectamente afecta el costo de financiamiento de las empresas. Además, con mayor rendimiento en los títulos estadounidenses, los inversores exigirán mayores tasas a las compañías argentinas para prestarles dinero.
"Las emisiones de deuda en dólares por unos u$s3.400 millones en septiembre, el mejor registro mensual desde noviembre del año pasado, podrían volver a generar oferta en el mercado oficial de cambios. Hacia adelante, el interrogante es si la magnitud de ese flujo puede sostenerse con un riesgo país que ya superó los 600 puntos y la tasa a 10 años del Tesoro norteamericano sobrepasó el 5%, ambos elementos que encarecen significativamente el costo de financiamiento y reducen el apetito por riesgo argentino del mercado global", resalta PPI.
Menos oferta de dólares en el mercado por suba del riesgo país
Por ahora, la emisión de títulos de deuda seguirá aportando dólares en el mercado de cambios: estas operaciones se liquidan de manera gradual, generalmente con un delay de varios meses, en la medida en que las empresas o provincias necesitan pesos para afrontar compromisos locales. De hecho, parte de la buena performance del peso y de las reservas en 2026 se explica por estas operaciones. Se combinan con la oferta de dólares que también generan las exportaciones y los préstamos bancarios al sector privado en moneda extranjera.
Una desaceleración en las colocaciones implicaría una caída en la oferta de dólares más adelante, cuando lo emitido en los últimos meses ya esté liquidado. Menor oferta conllevaría a mayores presiones sobre el tipo de cambio y menor margen para que el Banco Central sume reservas.
Tras el triunfo electoral de Milei en las legislativas de octubre de 2025, las emisiones de títulos de deuda en dólares realizadas por empresas y provincias superan los u$s21.200 millones, de acuerdo con PPI. Se realizaron de la siguiente manera:
- Noviembre de 2025: u$s3.546 millones
- Diciembre de 2025: u$s1.787 millones
- Enero de 2026: u$s3.101 millones
- Febrero de 2026: u$s1.166 millones
- Marzo de 2026: u$s337 millones
- Abril de 2026: u$s2.050 millones
- Mayo de 2026: u$s2.169 millones
- Junio de 2026: u$s1.310 millones
- Julio de 2026: u$s1.968 millones
- Agosto de 2026: u$s659 millones
- Septiembre de 2026: u$s3.167 millones
"Argentina no ha colocado deuda en moneda extranjera desde agosto (mercado local). Con los rendimientos actuales, nuevas emisiones lucen difíciles de concretar, tanto en el mercado local como en el internacional. Más allá del costo (que no constituye un aspecto menor y que claramente requiere encontrar una ventana de oportunidad adecuada), la posibilidad de concretar nuevas colocaciones sin garantías, colaterales, de organismos ni otras estructuras de crédito mejorado constituiría una señal favorable, que ahora se ve lejana", advierte Fundación Capital.
Fuente: IP

