El denunciante es un septuagenario de la comunidad gitana. La mujer es intensamente buscada por la Policía. El botín estaba diseminado en billetes de dólares, reales y pesos.
La sospechosa, de 41 años, es intensamente buscada por la Policía, acusada de robarle nada menos que casi diez millones de pesos a un amigo de su padre, según consta en la denuncia radicada en la comisaría Octava de Posadas.
Trascendió que la ingrata dama se habría llevado 57 mil dólares, discriminados en billetes varios; 55 mil Reales en billetes de 50 y de 100 de la moneda brasileña, 50 mil pesos argentinos en billetes de 500 y mil pesos.
De acuerdo con la versión del damnificado, de 72 años, semejante botín no le hubiera sido suficiente a la mujer. También sustrajo joyas como pulseras, anillos y gargantillas de oro y otros metales.
No conforme con ello, siempre al decir del declarante, Natalia se llevó el DNI y el carnet de conducir del denunciante.
La exposición se produjo en la comisaría Octava porque el domicilio donde se habría producido el hurto está ubicado sobre la avenida Juan Manuel de Rosas, en inmediaciones de la estación de servicios Santa María.
El comerciante, de 72 años, narró a la Policía que un amigo suyo, domiciliado en la provincia de Santa Fe, le había llamado días antes diciéndole que la hija viajaba a Posadas y si él podía albergarla en su casa.
El denunciante le habría respondido que no había ningún inconveniente y así fue. La gran sorpresa de su vida ocurrió a las pocas horas del arribo de la visitante.
Eran alrededor de las 3.30 de hoy lunes cuando el septuagenario se despertó y percató que la mujer no se encontraba en la casa. Entonces se dio cuenta el hurto del dinero.
Aún no se sabe la razón porque éste hombre tardó más de seis horas en radicar la pertinente denuncia.
La cuestión es que, al menos hasta el momento, no hay indicios siquiera de dónde podría esconderse la mujer, identificada como Natalia.
Fuentes de la causa indicaron que se trata de una mujer de ojos celestes, rubia y tez blanca.
Se inició sumario policial con intervención del juez Penal 1, Marcelo Cardozo.

