Un incendio forestal afectó unas 80 hectáreas de plantaciones de pino y malezas en una zona rural de Bonpland, donde dotaciones de Bomberos de la Policía trabajaron durante siete horas para contener el avance de las llamas, dificultado por las fuertes ráfagas de viento. Durante la misma jornada se registraron otros focos en Loreto, Garupá y Bernardo de Irigoyen.
El incendio de mayor magnitud comenzó durante la tarde del lunes en la zona de Picada Norte, lote 107 de Bonpland. Al arribar, los efectivos de la División Bomberos Santa Ana encontraron un frente de fuego que avanzaba sobre plantaciones de pino y pastizales y se dirigía hacia una vivienda.
Con autobombas forestales, líneas de alta presión, mochilas y herramientas de zapa, seis bomberos comenzaron a cortar el avance de las llamas. Debido a que el fuego alcanzaba sectores próximos al tendido eléctrico, también fue necesaria la intervención de EMSA para interrumpir preventivamente el suministro. Tres postes de madera resultaron afectados.
Las ráfagas de viento complicaron las tareas y obligaron a sostener el operativo durante unas siete horas, hasta lograr controlar los distintos focos.
Horas después, la misma división intervino en el acceso a Loreto, donde otro incendio consumió aproximadamente 15 hectáreas de malezas. Cinco efectivos trabajaron durante más de una hora para sofocarlo y evitar que alcanzara propiedades lindantes.
En Garupá, otro foco afectó cerca de una hectárea de un terreno de bañado en el barrio El Porvenir I. Bomberos trabajaron durante aproximadamente una hora con una línea de alta presión, mochilas forestales y herramientas de zapa.
También hubo una intervención en el paraje Marquitos de Bernardo de Irigoyen, donde se incendió un sector utilizado como basural y las llamas representaban un riesgo para viviendas cercanas. El fuego fue controlado en unos 40 minutos y no se registraron personas lesionadas. Las primeras actuaciones determinaron que para el inicio de este último foco habría mediado intervención humana.






