Un equipo de fiscales coordinados por la Procunar desbarató una organización trasnacional que distribuía cocaína a Maximiliano Gíménez, acribillado junto a su pareja y su beba a la salida de un casamiento.
En Rosario hay dos mandamás de la droga, pero un tercer personaje ganó terreno con los capos Ariel “Guille” Cantero y Esteban Alvarado tras las rejas. Se trata de Fabián Gustavo “Calavera” Pelozo, detenido como jefe de una organización narco transnacional y al que vinculan al máximo rival de Los Monos.
Pelozo fue, además, mencionado por el testigo Carlos Argüelles en una carta que dejó antes de ser asesinado y creen que le vendía droga a Maximiliano Giménez, acribillado junto a su pareja y a su beba a la salida de una boda narco.
Según la investigación de un equipo de fiscales coordinado por la Procunar, Pelozo dirigía una estructura dedicada a adquirir cocaína y marihuana en Bolivia y Paraguay, “bajarla” desde el norte argentino para almacenarla y distribuirla a diferentes vendedores. Entre ellos, Giménez.
La banda desbaratada operaba en Salta, Córdoba y Santa Fe, puntualmente en Ibarlucea, precisamente la localidad donde ocurrió el triple crimen.
La actividad de la organización impactaba en distintas causas y jurisdicciones, razón por la cual el Procurador General de la Nación, Eduardo Casal, dispuso la conformación de un equipo de fiscales integrado por Adriana Saccone de Rosario, el Fiscal Coordinador del Distrito Salta Eduartdo Villalba; Diego Iglesias y Matías Scilabra de Procunar y el fiscal federal de Rosario Javier Arzubi Calvo.
A la vez, los fiscales consituyeron un Equipo Conjunto de Investigación con Matías Edery y Luis Schiappa Pietra del Ministerio Público de la Acusación de Santa Fe, que investigaban a la misma organización a partir de los tres homicidios ocurridos en enero de 2022.
En el operativo, en el que se detuvo a Ignacio Quintana -cómplice de Pelozo- y a un vendedor, participó Gendarmería, la Policía de Seguridad Aeroportuaria y la Policía Federal.
Por Cecilia Di Lodovico-TN

