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Claudia Albertario se confiesa tras verse envuelta en la separación de Federico Bal

“Estoy distanciada de mi marido hace ya unos meses”, asegura. Además, habla de sus hijos y de su vida en Estados Unidos

En 2014, decidió mudarse a Miami junto con su marido, el empresario Jerónimo Valdivia, y Simona (12), la primera de sus dos hijos (después nació Dante, de 5). Claudia Albertario (45) estaba en el mejor momento de su carrera, pero apostó a un cambio de vida. Nueve años después de aquella decisión radical, regresa a la televisión argentina como participante del reality The Challenge Argentina, El desafío, que emiteTelefe.

Albertario es fanática de la playa y aprovecha sus días en Miami, donde vive desde 2014, para disfrutar del sol y el mar.

–¿Te costó irte del país en su momento?

–Al principio me costó… No tenía nada para hacer, no conocía a nadie. Después me fui adaptando. Más tarde lancé Cloline, una marca de ropa, y ahora acabo de recibirme de Licenciada en Bienes Raíces. Cuando vendí un departamento en Buenos Aires, decidí invertir acá. Lo arreglé y lo vendí. Me copó lo que hice y decidí estudiar ¡por primera vez en mi vida! ¡Lo logré! Ahora tengo una licenciatura. Otro challenge para mí.

–¿Hubo algún clic en vos que empezaste a ponerte desafíos?

–Vengo atravesando un montón de cambios en mi vida y estas cosas que hice forman parte de ese proceso.

–Hasta hace unos días nadie hablaba de tu vida privada, pero se filtró un chat con Federico Bal y te viste obligada a sacar un comunicado.

–Soy una mujer libre. La verdad es que estoy distanciada de Jerónimo hace ya unos meses (estuvieron juntos quince años). No le tengo que dar explicaciones a nadie. Pero aclaré lo que había sucedido con Fede y decidí mandar ese comunicado por respeto a mi ex pareja, por mis hijos y por la relación de amistad que tengo con él desde hace años.

–Ibas a tener un viaje tranquilo a Buenos Aires para reencontrarte con tu mamá y amigos. ¿Esto altera tus planes?

–¡Para nada! Eso sí, en un momento tenía planificado viajar a Villa Carlos Paz [donde Federico Bal está haciendo teatro] con una amiga para ver algunas obras, entre ellas la de María Fernanda Callejón, porque le había prometido. ¡Ahora, olvidate!

“Hago crossfit todos los días porque me hace muy bien a la cabeza, además del cuerpo. Si un día no puedo ir, salgo a correr, a andar en bicicleta o a patinar”.
Tenía prevista una visita a Carlos Paz durante el viaje que hará a la Argentina en los próximos días, pero debido al revuelo mediático, ese plan quedó descartado.

¡UY, CÓMO ESTOY!

Cuando aceptó hacer The Challenge, Claudia debió entrenar fuerte. “Después de la pandemia abandoné un poco el entrenamiento y había aumentado como ocho kilos. Así que cuando acepté participar, empecé hacer un intensivo de crossfit dos meses antes de grabar. Lo sigo haciendo porque me hace muy bien a la cabeza, además del cuerpo. Voy todos los días y si un día no puedo ir, salgo a correr, a andar en bicicleta o a patinar”.

–¿Seguís alguna dieta?

–Sí, estoy haciendo ayuno intermitente. Lo máximo que estuve sin comer fueron 36 horas. Sí ya sé, está mal, pero justo los chicos se habían ido de viaje, estaba sola y fui pasando las horas tomando mate.

–Sos una mamá presente, ¿cómo hiciste para dejarlos y estar aislada para participar del programa?

–Dudé mucho en hacerlo. Sobre todo, por el tema de los horarios del colegio de los chicos, pero por suerte Jerónimo es un genio, se ocupó de todo y me pude ir tranquila. Somos familia y nos apoyamos en todos nuestros proyectos. Los extrañaba mucho. Simona está grande y me alentaba: “Mamá, traé la copa”. A Dante le costó más porque cuando terminé de grabar, debieron operar a mamá en Buenos Aires y tuve que quedarme un tiempo más. Estuve casi un mes afuera y ahí me amenazó: “Si no volvés, no te quiero más”. Me partió el corazón.

–¿Te planteás volver a vivir a la Argentina en algún momento?

–Hoy estoy acá y no me lo planteo. Pongo la atención en el presente. En 2020 me enfermé de Covid y me pegó muy fuerte. Jero y los chicos se habían ido a un hotel para mantenerse aislados y yo me quedé sola. Una noche me agarró un dolor tremendo en los pulmones, casi no podía respirar y aunque no llegué a internarme, me la vi gris. Desde ese momento todas las noches rezo con mis hijos. “Gracias, Dios, por vivir un día más”, y esa es mi filosofía de vida ahora.

Cuando aceptó hacer The Challenge, Claudia debió entrenar fuerte, ya que después de la pandemia había abandonado un poco el entrenamiento.
Claudia con sus hijos Simona y Dante, frutos de su matrimonio con el empresario Jerónimo Valdivia, con quien estuvo quince años.
La tapa de revista ¡Hola! de esta semana Getty Images