Según las proyecciones que compartió la Oficina de Prevención de Riesgos ante fenómenos naturales (Opad) se espera para el período de octubre a diciembre un déficit significativo de lluvias y un registro de temperaturas por encima de lo normal. La sequía y el riesgo extremo de incendios están latentes.
Por su parte, el Servicio Meteorológico Nacional indica peligro extremo para algunos puntos de Misiones, mientras que la vecina provincia de Corrientes se ve severamente afectada por los incendios forestales al igual que Paraguay, donde el jueves el Congreso declaró la emergencia nacional ante los grandes incendios.
Este desastre ambiental provoca no solo la devastación de la vegetación, la muerte de los animales, sino que además desde hace varios días una espesa humareda -que ayer descendió un poco-, se vio en el cielo de casi toda la provincia.
La presencia de esta suciedad en el ambiente puede provocar problemas en quienes padecen alergias o enfermedades respiratorias sumado a la picazón en ojos y garganta. Es importante, entonces, tomar ciertos recaudos para que este fenómeno no afecte considerablemente la salud.
En ese contexto, los profesionales recomiendan cerrar puertas y ventanas, y dormir con ventiladores.
Si es necesario, sostienen, se pueden utilizar paños húmedos para mejorar el sello de ventanas o puertas; asimismo, insisten en que se eviten otras fuentes de contaminación intradomiciliaria como fumar en el interior de las viviendas, prender braseros, velas o inciensos.
Los que presentan más riesgo cuando hay humo en el aire y se mantiene durante varios días los pacientes de enfermedades respiratorias crónicas como el asma, el EPOC, la fibrosis pulmonar y también el cáncer pulmonar, en este grupo también se encuentran las personas con enfermedades cardíacas, las embarazadas y los niños, cuyos bronquios son más chicos y pueden resultar irritados más fácilmente.
Es así que deben prestar atención a síntomas agravantes como mareos, vómitos, debilidad, tos persistente, dificultad para respirar, silbidos al respirar, conjuntivitis o sensación de arena en el ojo.
Aconsejan también procurar la menor exposición posible de los niños a este aire.
Situación en Corrientes
Una situación desesperante atraviesa la provincia de Corrientes, debido a la cantidad y magnitud de los incendios que se registraron esta semana en unas diez localidades del interior. La sequía que atraviesa la región desde hace varios meses, las altas temperaturas que superaron ayer los 40 grados y los vientos que en algunas zonas superaron los 40 kilómetros, crearon las condiciones para que las llamas se expandan casi sin control.
Uno de los focos ígneos más importantes se registró en la tarde del miércoles en Santa Rosa en un aserradero ubicado en inmediaciones del casco urbano y si bien parecía controlado, el jueves nuevamente se avivaron varios frentes que obligaron incluso a evacuar a varias familias por la amenaza de las llamas. “El incendio más grande y que todavía no está controlado es el de Santa Rosa, donde se prendió fuego un aserradero y se extendió a las viviendas”, había expresado el director de Defensa Civil, Eulogio Márquez al diario El Litoral.
Según detalló el Sistema Nacional del Manejo del Fuego (SNMF) son once las provincias del centro y norte del país registran “focos activos” y son trece las que continuaban afectadas por los incendios forestales.
Las provincias donde se mantienen focos activos son Santa Fe, Entre Ríos, Córdoba, San Luis, Jujuy, Tucumán, Salta, Catamarca, Corrientes, Misiones y Chaco.
Sin lluvias en primavera
El informe especial de la Opad destaca que la Administración de la Atmósfera y los Océanos de los Estados Unidos (Noaa), el Centro Europeo de Análisis Climático (ECMWF), el Centro Internacional de Estudio del Fenómeno de El Niño (CIIFEN) y los servicios meteorológicos de Brasil (CPTEC) y Argentina (SMN), entre otras, coinciden en los pronósticos climáticos para el periodo octubre-diciembre para esta zona, que indican un déficit significativo de lluvias y el registro de temperaturas por encima de lo normal.
Si bien habrán procesos tormentosos, la cantidad será menor que lo normal para el periodo considerado. El contexto es de alto riesgo de incendios forestales, pérdida de cultivos, falta de agua para el consumo humano y animal especialmente en el área rural. Por otra parte las olas de calor pueden ser recurrentes en esta temporada, por lo que las personas estarán más expuestas a sufrir golpes de calor o enfermedades similares.

