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De llamar al Congreso "nido de ratas" a negociar leyes: el giro parlamentario de Milei y los proyectos que no avanzan

Milei admitió que las reformas "no van a la velocidad ni con la pureza" que desearía. El mismo Presidente que llamó al Congreso "nido de ratas" ahora necesita que funcione. Cuáles son los proyectos del oficialismo trabados en el Parlamento.

Cuando Javier Milei asumió como Presidente, llamó al Congreso "nido de ratas" y llegó a dar un discurso dándole la espalda a la casa de las leyes, a la que describía como el principal obstáculo para transformar la Argentina. Hoy, la actitud y los dichos del mandatario cambiaron y pone un especial énfasis en lograr apoyos para los proyectos que envía al Parlamento y todavía no logra aprobar.

Este martes, en radio Mitre, Milei reconoció con una franqueza inusual que las reformas "no van a la velocidad ni con la pureza" que desearía, que sigue siendo "primera minoría" y no tiene "quorum propio". La metáfora que eligió fue futbolera: "No se puede quejar de que no le dejan hacer goles con la mano". El pragmatismo no es solo parlamentario. En la misma semana, bajó el tono con la Iglesia —reconoció las críticas del arzobispo García Cuerva durante la homilia del 25 de mayo, que lo criticaba de manera implícita, para no complicar la visita del papa León XIV prevista para octubre o noviembre— y se preocupó por mostrar "unidad" en su administración, hoy plagada de internas.

Súper RIGI, Ludopatia, Lobby y derogación de etiquetado frontal: los cuatro proyectos de esta semana

El mismo martes que la mesa política se reunía y los protagonistas de diversas internas libertarias se veían las caras, el Gobierno repasaba la agenda legislativa y enviaba cuatro nuevos proyectos al Congreso, que ya acumulaba de antes varios temas sin poder resolver en sesiones. Así, el Ejecutivo envió al Congreso los cuatro proyectos que Adorni había anunciado el viernes.

El Súper RIGI crea un régimen especial para inversiones de al menos 1.000 millones de dólares en sectores como inteligencia artificial, litio, uranio, hidrógeno verde y vehículos eléctricos, con estabilidad normativa por 30 años y alícuota reducida del 15% en Ganancias. La Ley de Lobby crea un Registro Público obligatorio de gestores de intereses y exige declaraciones juradas de los funcionarios sobre sus contactos con privados. La derogación del etiquetado frontal elimina los octógonos negros de advertencia en alimentos. Y la Ley de Ludopatía regula el juego problemático, aunque viene a plantear una alternativa bastante más permisiva hacia las apuestas consideradas "legales" respecto de un proyecto que ya tenía media sanción desde 2024.

La derogación del etiquetado frontal fue aprobada en 2021 con 200 votos en Diputados. La Ley de Ludopatía del Gobierno es mucho más laxa que la media sanción opositora que quedó cajoneada en el Senado: la oposición prohibía toda publicidad de apuestas en redes y medios; la versión libertaria solo impide dirigir anuncios a menores. Y la Ley de Lobby llega en el mismo momento en que el propio Gobierno reconoce que varias de sus leyes —el etiquetado, el Tratado de Patentes, la ludopatía— respondieron a presiones de lobbies concretos. Paradójicamente fue Adorni, con una causa judicial abierta por posible enriquecimiento ilícito, quien la presentó públicamente como una herramienta para "ordenar y transparentar a todos aquellos que buscan influir sobre las decisiones públicas".

La sesión que LLA postergó por falta de quorum y los proyectos más sensibles

Detrás de los cuatro proyectos nuevos, hay una fila larga. El acuerdo con los fondos buitres Attestor y Bainbridge por 171 millones de dólares tiene nuevo dictamen y el plazo vence el 30 de junio. La Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada tiene dictamen con concesiones al peronismo. Además, ya hay 73 pliegos judiciales listos, donde destaca el nombre de Emilio Rosatti, hijo del juez de la Corte Suprema de Justicia. Asimismo, están las leyes que acaban de recibir media sanción en Diputados —Hojarasca y Zonas Frías— que esperan su turno en el Senado. Patricia Bullrich, jefa del bloque en la Cámara Alta, tenía prevista una sesión para esta semana y la tuvo que postergar por falta de quorum. Apunta al 4 de junio.

La Reforma Electoral sigue siendo el nudo más difícil pero prioritario para el oficialismo: la eliminación de las PASO genera resistencia incluso entre aliados, y la UCR y el PRO quieren separar Ficha Limpia del resto. En la mesa política del martes acordaron apuntar a tener media sanción durante o después del Mundial. El proyecto de Invalidez de Pensiones por Discapacidad fue reconocido en privado a PERFIL como un tema que quedará para después (hay mucha resistencia del colectivo que podría verse obligado a reempadronarse). La Ley de Salud Mental sigue en rondas informativas sin fecha de sesión. Y para una tanda posterior el Gobierno reservó reformas más estructurales de Sturzenegger: libre navegación de ríos, defensa de la competencia, cambios en sociedades y juicio por jurados.

Bullrich y la interna que no para

Bullrich estuvo en la mesa política del martes. Llegó después de un lunes en que el karinismo la ubicó lejos del Gabinete en el Tedeum y la dejó afuera del acto en el Cabildo. Una señal que tuvo su respuesta en otro frente: Federico Angelini, el armador político de Bullrich, se fue del Ministerio de Seguridad para trabajar con el gobernador santafesino Maximiliano Pullaro. Todo un síntoma de que Alejandra Monteoliva —quien reemplazó a Bullrich en Seguridad— hoy responde a Karina y no a su predecesora.

El Gobierno necesita a Bullrich para el Senado. Fue la jefa del bloque que en las sesiones extraordinarias de inicio de año aprobó el Presupuesto, la Reforma Laboral y la reforma a la Ley de Glaciares. Además, aprobó semanas atrás la regularización de armas de fuego. Sin ella, la agenda legislativa se acumula. Milei ya no llama al Congreso "nido de ratas". Ahora depende de él. Y depende de Bullrich para que funcione, justo cuando ella tiene sus propios tiempos, su propia agenda y un armador que acaba de irse a trabajar con la competencia.

Javier Milei y las redes sociales, una herramienta central de su comunicación política | CEDOC

Por Julián D'Imperio-Perfil