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Detalles del giro en el caso de la muerte de una beba de 8 meses

La autopsia practicada sobre el cadáver de la beba de ocho meses fallecida el viernes pasado en la localidad de Campo Grande, hecho por el que fueron detenidos sus padres, dio un giro rotundo al expediente y atenuaría la responsabilidad de los progenitores.

Según se confirmó con fuentes del caso, el examen practicado en la morgue judicial de Posadas descartó signos de abuso sexual y muerte violenta, aunque el cuadro general de la pequeña condice con un estado de abandono.

De esta forma, la autopsia echó por tierra lo dictaminado en primera instancia por dos médicos que revisaron a la víctima en su localidad de origen.

Aquel informe, más el aporte de vecinos que relataron situaciones de violencia doméstica, derivaron en la orden de detención para Lidia Ester S. (20) y Rubén Rolando M. (39).

En tanto, si bien el examen forense descartó el componente sexual, habría indicios que complicarían a los padres por falta de cuidado adecuado.

Ayer por la mañana ambos fueron trasladados hasta el Juzgado de Instrucción Uno de Oberá, donde se les notificó de la acusación, designaron a sus respectivas defensas y se abstuvieron de declarar.

Preventivamente, Rubén Rolando M. fue imputado por “homicidio agravado por el vínculo” y Lidia Ester S. está acusada de “encubrimiento agravado”, carátulas que podrían variar con el avance de las pesquisas.

Con relación a la autopsia, una alta fuente precisó que “no se encontraron signos de abuso sexual. No había lesiones perivaginales ni perianales que orienten en tal sentido. Por el momento la causa de la muerte es indeterminada, no se sabrá de qué murió hasta que estén los análisis preliminares. Pero sí se puede mencionar que la nena sí estaba muy descuidada”.

Grave infección

Descartado el abuso sexual y la violencia física, la causa del deceso se habría originado por falta de un cuidado adecuado de los progenitores.

En tal sentido, un vocero destacó un dato estremecedor: “La orina era prácticamente pus. Por ello, la posible causa de muerte sea una sepsis (infección) generalizada”.

Además de una grave infección, también se determinó un bolo fecal en la parte terminal del intestino, producto de la deshidratación que afectó a la víctima.

En tal sentido, explicaron que “por ahí los médicos que la revisaron en Campo Grande relacionaron el supuesto abuso con dos pequeñas excoriaciones que tenía porque defecaba muy grande y duro. En la zona vaginal tampoco había signos de abuso”.

Otra discordancia entre el informe forense y la opinión de los médicos locales tiene que ver con un supuesto hematoma en la cabeza, lo que fue descartado en la autopsia.

“En realidad, la nena tenía un cráneo deforme. Una deformidad en el occipital del lado derecho, que en primera instancia parecía un hematoma. Pero la deformidad era ósea”, precisaron.

Si bien se aguardará el resultado de una serie de análisis, la presunta causa de muerte podría ser una grave infección urinaria, anticipó.

Por otra parte, la fuente consultada reconoció que muchas veces los médicos locales y de la Policía “trabajan bajo mucha presión y si no se tiene experiencia, las lesiones impresionan y se puede arribar a un diagnóstico erróneo”.

Presuntos apremios

Además de designar a sus defensores, tarea que recayó en María Cristina Salguero y Dardo Koziarski, en la víspera la madre de la beba fallecida radicó una denuncia por apremios y vejaciones por parte de dos efectivos femeninas de la Comisaría de Campo Grande, donde estuvo detenida desde el viernes pasado.

La denuncia fue radicada ante el fiscal de Instrucción Uno, Elías Bys. A consecuencia de ello y para preservar la integridad de la detenida, las autoridades judiciales decidieron alojarla en la Seccional Segunda de Oberá.

“Los apremios se notan a simple vista porque la señora tiene los dos ojos morados. Le preguntamos qué pasó y nos contó que dos mujeres policías le propinaron golpes de puños y patadas porque parece que querían obtener una confesión. Es decir, se creyeron con derecho de juzgarla, condenarla y ejecutar la pena en la comisaría”, cuestionó Koziarski.

En tal sentido, el letrado aseguró que su clienta fue víctima de un “rumor, el supuesto abuso, que hicieron correr desde la propia Policía. Trabajaron apurados y mal”.

El progenitor de la víctima, en tanto, será asistido por la defensora oficial Uno, Teresa Gómez De Roth. El sujeto continúa detenido en la Comisaría de la localidad de Aristóbulo del Valle.

Entorno violento

Tal como publicó este matutino, la pequeña Milagros Soledad Suárez nació prematura el 24 de diciembre del año pasado, con apenas cinco meses de gestación y un peso de 850 gramos.

Por su delicado estado de salud, permaneció en el sector de neonatología del hospital de Samic de Oberá hasta el 22 de junio, cuando regresó a su casa, ya que le demandó seis meses alcanzar el peso adecuado para recibir el alta.

Luego se mudó con sus padres, en el humilde barrio Ex Ruta 14 de Campo Grande.

Según el relato de testigos, varios de los cuales constan en el expediente, la familia llegó al barrio en diciembre del año pasado y nunca tuvieron demasiada relación con los vecinos.

También mencionaron que el sujeto maltrataba a su mujer e hijos.

Yésica Fleitas (25) aseguró que “la criatura nació prematura porque el 24 de diciembre el hombre le dio una paliza a la mujer. Puso música fuerte y le pegaba, por eso ella tuvo la beba en la propia casa. Le quisimos ayudaar pero él nos corrió con machete”, aseguró.

En tanto, mencionó que la beba permaneció seis meses internada, lapso en que sus padres casi ni la visitaron.

“Cuando la nenita llegó al peso le trajeron a la casa, pero nunca más le sacaron ni le llevaron a control. Salía la pareja y dejaban a la nenita con los hermanitos”, agregó.

Incluso, comentó que varias veces los varones deambulaban por la calle con marcas de golpes, pero “cuando les preguntaban pedían por favor que no digamos nada porque estaban amenazados”.

Asimismo, comentó que el día del deceso la madre habría evitado por todos los medios que llamen a la Policía.

Dolor de abuela

Por el momento, los tres hermanitos de la víctima permanecen en la casa del barrio Ex Ruta 14 y están al cuidado de la abuela paterna, Rafaela Palacios (76).

“Yo no sé lo que pasó. Lo único que quiero es que mis nietos no se desparramen por ahí. Los quiero cuidar mientras pueda”, comentó Palacios.

En tanto, comentó que semanas atrás llegó a Campo Grande para cobrar y visitó la casa de su hijo, circunstancia en que su nuera le preguntó: “¿Qué dice usted suegra, será que esta guainita va a vivir?”, una presagio macabro ante el hecho consumado.

Por su parte, una menor de 13 años, prima de Milagros, aseguró que nunca vio que la madre maltrate a los varones, pero sí le gritaba y agredía a la beba.

“Cuando venía a la casa de ella me decía que la beba no era suya, porque cuando nació le cambiaron de criatura en el hospital. Cuando tenía hambre le tiraba la mamadera y le hacía tomar solita, pero cualquiera sabe que siendo tan chiquita no podía comer sola”, lamentó.

Afirmó que la acusada evitaba las visitas y vivía encerrada. “No le gustaba que le alce ni le mime a la beba, se ponía muy nerviosa. Por lo que veía no le quería ni le cuidaba a la hija”, remarcó.

 

Por Daniel Villamea- El Territorio