Un total de 67 intendentes misioneros suscribieron el denominado “Acuerdo de Ruiz de Montoya”, un documento político e institucional que fija una serie de definiciones orientadas a fortalecer el rol de los municipios, reclamar mayor participación en las decisiones provinciales y sostener una estrategia de cohesión de cara al período 2026/2027. Varios de los intendentes ausentes habían avisado previamente que no podrían participar del encuentro.

El texto, acompañado por las firmas de los jefes comunales, plantea la necesidad de consolidar una mesa de trabajo periódica para canalizar demandas municipales ante el Gobierno provincial y nacional, defender la autonomía de los gobiernos locales y promover buenas prácticas de gestión que fortalezcan la eficiencia administrativa, la transparencia, el uso responsable de los recursos públicos y la cercanía con los vecinos.
Uno de los puntos centrales del acuerdo es el reconocimiento al gobernador Hugo Mario Passalacqua como “máxima autoridad política del Estado” y como articulador estratégico del vínculo permanente entre la Provincia y los municipios. En ese tramo, los intendentes destacaron su impronta de gestión territorial, la capacidad de escucha y la presencia efectiva del Estado en cada rincón de Misiones.

El documento también pone el acento en la representación política de los municipios. Los firmantes solicitan una participación “real y efectiva” en los ámbitos de decisión política y partidaria de la Provincia, con voz y voto en las instancias de negociación, en la conformación de listas y en la definición de la estrategia electoral correspondiente al período 2026/2027.
En clave municipalista, el Acuerdo de Ruiz de Montoya sostiene que la experiencia territorial de los intendentes y el contacto directo con las comunidades deben tener un lugar central en la construcción de políticas públicas. Allí aparece una definición fuerte: promover un federalismo con justicia territorial, que reconozca a los municipios como actores centrales del desarrollo provincial y garantice un Estado presente en barrios, colonias, parajes y comunidades de la tierra colorada.

El cierre político del texto apunta a la lealtad, la cohesión y el futuro común. Los intendentes consensuaron sostener la unidad política e institucional del espacio constituido, bajo la premisa de que el futuro de Misiones debe construirse desde la organización, la responsabilidad institucional y el trabajo articulado entre Provincia y municipios.
Además, los 67 intendentes firmantes se comprometieron a no suscribir acuerdos individuales ni adoptar definiciones políticas que contradigan los consensos alcanzados en la mesa conformada. Ese punto aparece como una señal interna de ordenamiento, disciplina política y fortaleza colectiva frente a los próximos desafíos electorales.

El Acuerdo de Ruiz de Montoya deja planteado un mensaje político claro: los intendentes buscan mayor protagonismo en la toma de decisiones, pero dentro de una estrategia de unidad, gobernabilidad y respaldo institucional al esquema provincial.

