La bomba racimo sobre el jefe de Gabinete puso en guardia al ecosistema libertario. El karma de los aviones y los ganadores políticos de la mala hora de Adorni. Ecos de $LIBRA. Datos malos para Milei. Meses “horribles” en las provincias. ¿Sirve la unidad del peronismo?
– ¡Shhhh… silencio! Está hablando el jefe de Gabinete –grita Bettina Angeletti, esposa de Manuel Adorni, y se estira, casi en puntas de pie, para que su voz perfore el ruido de las conversaciones en el primer piso del consulado argentino en Nueva York.
El tumulto es total. La sede sobre la 56 Este, a media cuadra de la 5° Avenida y a tres cuadras del Central Park, está desbordada. A las apuradas, se armó un atril en el descanso de la escalera. Hay mucha gente, griterío, se escucha mal, pero la palabra de Adorni, cuyo nombre dominó las charlas pero por subir a su esposa al avión presidencial, vale poco.
Angeletti, coach ontológica, se convirtió en una guardiana de su marido al reclamar que empresarios, gente de las finanzas y diplomáticos de primer nivel no solo se callen para escuchar a Adorni sino que, además, le hagan caso a ella. Bettina es la nueva amiga de Karina Milei. Y es más que una esposa: sin cargo ni rango, se puso a coordinar tareas que en otro contexto haría “Meme” Vázquez, mano ejecutora de Adorni.
Genealogía de un turbulencia
Aimé Ayelén Vázquez, alias “Meme”, pasó por los medios públicos –al menos hasta enero, (quizá siga) tuvo un contrato de varios millones en la TV Pública– y se convirtió en una pieza operativa esencial en el dispositivo Adorni, que la designó como su jefa de asesores. Fue, entre otras cuestiones, la encargada de negociar el contrato por el que el Estado pagará U$S 4 millones para la trasmisión de diez partidos del Mundial en el canal estatal (que volverá a llamarse Canal 7) con Torneos, del Grupo Werthein.
Datos genealógicos. Vázquez está casada con Luis Betnaza, heredero homónimo de uno de los más activos lobistas del grupo Techint, el holding de Paolo Rocca, empresario que Javier Milei eligió como punching ball y al que volvió a zamarrear en su discurso en el Argentina Week. Marcelo Grandío, el periodista deportivo que voló con la familia Adorni a Punta del Este el último carnaval, es el yerno del fallecido Luis Nofal, cuya familia controla el 35% de Torneos, empresa con la que Vázquez negoció los derechos de televisación del mundial. ¿Hay un nexo, además, de la empresa Alpha Centauri, dueña del avión que usó Adorni, con el grupo Techint? ¿Es Meme un enlace entre ambos mundos? Un puzzle de casualidades
Angeletti se subió al avión presidencial con la invitación o el consentimiento de Karina Milei. La hermanísima perdió el tester social: en febrero, según un estudio de TresPuntoZero de Shila Vilker, la expectativa sobre una mejora económica tocó su punto más bajo de la era Milei y perforó el piso de los 30 puntos. Hay otros indicadores que deberían preocupar a la Casa Rosada: la caída más brusca de la evaluación de la gestión de Milei, antes del episodio Adorni, se registró entre el segmento etario más libertario, los jóvenes de 16 a 29 años.

La polémica con los vuelos de Adorni estalló en medio de un malhumor que, aquí y ahora, es más potente que el optimismo, según señala Federico Aurelio de Aresco. El último mapeo de la consultora aporta dos datos puros y duros: 3 de cada 4 consultados afirman que les cuesta más llegar a fin de mes y 2 de 3 indican que se tuvieron que endeudar para pagar gastos fijos. Vilker y Aurelio detectan, además, que los principales problemas tienen que ver con empleo, salario e ingresos.
En ese contexto hostil, Karina decide salir a defender a su protegido Adorni. Ese episodio, gravoso frente al discurso anticasta que tiene al jefe de Gabinete como principal portavoz, generó shock y fue la comidilla en la comitiva argentina. Entre funcionarios provinciales se burlaron del repentino interés del jefe de Gabinete por reunirse y sacarse fotos con gobernadores.
El costo marginal de los aviones
Dio la primera entrevista, a pesar de que la recomendación fue que no hablara para no acrecentar la polémica durante el Argentina Week. Cometió un furcio –“me estoy deslomando”– que parece condenado a perdurar en el diccionario de la política. Además, se escudó en que era un asunto privado su vuelo a Punta del Este, cuyo costo rondó los U$S 10 mil. Fue un daño por goteo: la foto que publicó en X Radio Jai que mostró a Angeletti, el rumor del viaje que relató Carlos Pagni, los detalles que reveló Sebastián Lacunza en elDiarioAr y luego el video que publicó Tiempo Argentino. Una metralla en dominó.
La rudimentaria explicación oficial de que fue un complot kirchnerista, casi sinárquico, debería ser promocionada por los propios kirchneristas, que no logran siquiera armar una lista de unidad en un municipio del interior cercano. El scrum libertario para defender a Adorni tuvo un único fin: transmitir que el escándalo no estalló producto de la interna. Difícil de creer en un Gobierno cuya dinámica interna está rota y vive en estado de sospecha permanente.
Es un recurso torpe: ya sea que la información haya sido filtrada o difundida desde el propio oficialismo, el acting de defensa que abarcó de Milei (que solo se refirió al vuelo a Estados Unidos, no a la escapada a Punta del Este) a Santiago Caputo produjo el efecto negativo porque, por orden directa de Karina, todo el Gobierno se hizo copartícipe del doble escándalo de los Adorni.
No es un costo marginal: el escándalo daña la credibilidad del portavoz del relato anticasta. Una encuesta en proceso, que suele llegar a oficinas estatales, marca que 9 de 10 argentinos tiene conocimiento del Adorni-gate. El dato más tóxico para Milei es otro: 2 de cada 3 simpatizantes de La Libertad Avanza relaciona el escándalo de los vuelos con las palabras “privilegios” o “corrupción”. ¿Le seguirá sirviendo a los Milei tener a Adorni como la voz autorizada del Gobierno?
Triángulo isósceles
En LLA afirman que Karina Milei y Santiago Caputo, vértices desiguales del triángulo isósceles del poder, no se hablan desde el año pasado. No se saludaron ni para las fiestas, precisa un conocedor de los detalles para graficar el deterioro del vínculo. Hay, detrás de eso, una cuestión instrumental: si hubiese algún nivel de confianza entre los actores, Adorni habría podido pedir una cobertura preferencial para su escapada a Uruguay.
El destrato público con que el karinismo desplazó a Sebastián Amerio, exviceministro de Justicia, amigo del colegio y espada judicial de Caputo, enojó al gurú libertario. Después se calmó. El interrogante mayor es si Karina, como fue por Justicia, podría ir por otras áreas que están bajo el dominio del asesor estrella. En ese pulseo fue una lectura inevitable entender que la filtración del vuelo de Adorni a Punta del Este se trató de un pase de facturas. El caputismo, a través de su vocero oficioso Agustín Romo, salió a negarlo con un énfasis casi sospechoso.
“Karina no lo va a soltar. Menos si cree que es producto de la interna”, confía una persona que conoce la dinámica de poder de la hermanísima. Sería una derrota. Adorni es, además, una pieza difícil de reemplazar: no como jefe de Gabinete sino como principal portavoz, junto a Milei, de la batalla cultural. El riesgo de las alturas es apunarse. Un avión liquidó a José Luis Espert. Otros aviones dañaron a Adorni.
El preferido
Sobre el jefe de Gabinete, legislador porteño electo, flotan malos ánimos. Pero tiene el blindaje político de la hermanísima, que de todos modos se molestó por el episodio del vuelo a Punta del Este, que además no sería el único viaje del jefe de Gabinete en un avión privado. Lo puede ayudar otro hecho: tras una revelación del periodista Ariel Zak, se conocieron los llamados entre Milei, Karina y Santiago Caputo durante el 14 de febrero de 2025, durante el lanzamiento del token $LIBRA. Esa bomba tiene un una onda expansiva mayor: los mismos que aparecen enroscados en la estafa quieren, ahora, ser garantes públicos de la honestidad de Adorni.
El presidente es menos leal con sus amigos: Diego Spagnuolo, antes de la filtración, cayó en desgracia por denunciar desmanejos ligados a los Menem y Demian Reidel, que también aparece en los telefonazos de $LIBRA y que fue desplazado de Nucleoeléctrica por un movimiento de pinzas de los Caputo, Santiago y Toto. Reidel reapareció, esta semana, en Estados Unidos. Fue a ver el discurso de Milei, pero no el de Federico Ramos Nápoli, secretario de Asuntos Nucleares.
Lo sabe Espert, a quien la relación cercanísima con el presidente no le alcanzó para sobrevivir. Ahora está recluido, en crisis, sin carrera política y le cuesta conseguir sponsors –al menos públicos– entre los que antes asesoraba. Como Espert, Adorni alimenta la maldición de los aviones. La conexión con el narco Fred Machado no tiene, hasta acá, comparación con los vuelos privados de Adorni, pero el jefe de Gabinete quedó en escena para otras sospechas, por caso las referidas a su nivel de gastos personales.
Hasta ahora, Karina lo cuida como antes cuidó a Eduardo “Lule” Menem, que cuando quedó en el centro del caos por el 3% de ANDIS bajó el perfil unas semanas pero nunca vació su oficina en la Casa Rosada ni dejó de participar en las reuniones de la mesa política. Apenas, por un tiempo, no apareció en las fotos. Lule resistió lo necesario. Hay un matiz: una eventual salida de Lule habría sido un fusible pero, como lado B, se habría leído como una admisión de culpa.
El vuelo de Manuel
Lo de Espert fue diferente: hubo pocos y precarios intentos para protegerlo, pero el problema era demasiado grande. La expulsión de la lista descomprimió y le dio al Gobierno el atajo de decir que asumía errores. La Casa Rosada sacrificó al diputado nacional, en un velorio político en el que nadie lloró. Además, Karina jamás le perdonó que tuviera un vínculo directo con Milei. Era, además, candidato top: quizá si se hubiese tratado de un funcionario, su suerte habría sido otra.
Adorni parece, si la crisis no se espiraliza, a salvo de un desplazamiento del gabinete. Su futuro político es más opaco. “Manuel no quiso ser candidato. Ni quiere ser candidato. Odia hacer campaña”, dicen en LLA. Y recuerdan que cuando aceptó competir en la Ciudad, puso como condición que no saldría a caminar ni a “saludar o sacarse fotos” con la gente. Pero la hermanísima lo pone en su ajedrez como su carta para ganar CABA y, de mínima, para bloquear una candidatura de Patricia Bullrich.
Hay algo más: por su condición de platense, en algún mapeo libertario apareció como potencial candidato a gobernador bonaerense. La mala hora de Adorni es, más allá de la coreografía tuitera, motivo de íntima celebración de varios: de los que quieren disputar la jefatura de gobierno de CABA, de los que aspiran a gobernador la provincia de Buenos Aires y de los que ven a Adorni como el killer que actúa en nombre de Karina. A simple vista, tres cuartas partes del Gobierno.
Caza de brujas
Bullrich fue, en ese aspecto, más honesta. Se limitó a dar RT a un tuit de Karina y a otro de Milei. Bancó, pero con la peor de las ondas. En ediciones anteriores de #S2 contamos los chispazos por el tema Nahuel Gallo. Intuitiva y resiliente, la senadora prefiere responsabilizar de los tironeos con Alejandra Monteoliva a las picardías de Adorni, para evitar apuntar a la hermanísima. “Patricia apretó demasiado a Monteoliva y Karina la protegió. Ahora, la ministra responde totalmente a Karina”, dicen en LLA.
En un estado de sospecha absoluto, las filtraciones generan pánico. El video que muestra a Adorni, su esposa y sus dos hijos, junto a Grandío y un efectivo de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), desató una caza de brujas para detectar el origen. San Fernando es un aeropuerto peculiar. Los vuelos de cabotaje suelen entrar y salir sin demasiado control. Pero cuando se viaja al exterior aparecen Aduana, ARCA, Migraciones, PSA, la SIDE y hasta SENASA. Gente maliciosa, en Gobierno miran a qué hemisferio de la interna libertaria responde cada área. Se suma otro dato: Adorni contrató el servicio premium de Alpha Centauri, el que permite elegir hora y lugar del vuelo, lo que lleva a pensar que lo “fueron a pescar”.
San Fernando es un lugar de acceso restringido, en la jerga le dicen “controlado”, donde tienen base todas las dependencias mencionadas. De ahí que suena verosímil lo del fuego amigo. ¿De cuál de todas? Bullrich también quedó en el foco por su vínculo con las fuerzas de Seguridad. En el bardo se pierde un obviedad: Adorni no es una víctima a la que obligaron a que se suba a la fuerza con su esposa y sus dos hijos rumbo a Punta del Este.
Escenas de un Gobierno zombie
“No tiene plan B”, dice un gobernador, amigable, de diálogo con la Casa Rosada. Detalla cómo se derrumbó la recaudación, habla de que pasaron “20 meses horribles” y que quedan, con suerte, cinco meses más de crisis. Reza para que, de mínima, el deterioro salga de la pendiente y entre en una meseta. “Javier está convencido. Es este camino o nada. No tiene plan B”, repite y agrega: “Tampoco tienen mucho margen, no les sobra nada”.
Se refiere a que la caja nacional está exhausta, por la caída de la recaudación y el compromiso del superávit. El dogma es el continente de Javier Milei. En Estados Unidos, Toto Caputo hizo un discurso casi presidencial, elogioso de los gobernadores, de la apertura y la racionalidad, un todo de confianza y sobre todo de estabilidad política hacia el futuro. Milei, en cambio, embistió contra Paolo Rocca. Adorni, en el accidentado discurso en el consulado, alardeó de la cantidad de legisladores de LLA.

El respaldo a la gestión libertaria está en un pico crítico. En el estudio de marzo de Pulso Research, la consultora que dirige Juan Adaro, aparece un dato interesante: por primera vez desde que asumió Milei los consultados le atribuyen más responsabilidad por la crisis actual al libertario que al gobierno del Frente de Todos. Ante la pregunta quién es más responsable de la actual situación económica, el 46,9% dice que Milei, mientras que el 41,6% responsabiliza a Alberto Fernández.
Una manera posible de leer es en clave fortaleza política luego de una elección que le permitió a LLA construir mayorías en el Congreso, con lo cual tiene mayor capacidad de avanzar con las medidas y no puede culpar a otros. Por eso, por sugerencia de Santiago Caputo, en su discurso en el Congreso Milei trató de resucitar el fantasma K, al que sumó aquel acting con los legisladores de Unión por la Patria
Postales peronistas
El viernes, tarde, el Gobierno hizo un movimiento: anunció que subirá las retenciones a las exportaciones de petróleo convencional. Busca, con eso, evitar que impacte de lleno el aumento del petróleo a nivel internacional en los precios internos para evitar el sablazo sobre la inflación, pero de rebote mejora la recaudación, que lleva más de medio año de caída.
Los tropiezos del Ejecutivo devolvieron optimismo al panperonismo, que ensaya teorías en el aire. Ocurren, por aquí y por allá, hechos curiosos: Axel Kicillof activa su armado nacional, el martes lanzará sus centro de estudios y el jueves el Movimiento Derecho al Futuro (MDF) hará la primera presentación extrabonaerense, en CABA, con Augusto Costa como referente. En PBA hay otras novedades. Este martes, la intendenta de Moreno, Mariel Fernández, presentará el espacio Reconquista, una plataforma para construir su candidato bonaerense.
Habrá otras escalas, con marca propia y con el gesto de hablar con todos, pero sin pretender ser el candidato totalizador. El gobernador, sin reelección, podría sentirse más cómodo si se saca de encima el traje de favorito. La historia reciente argentina es implacable: ni Mauricio Macri, ni Alberto ni Milei eran, un año y medio antes de la elección, futuros presidentes.
Quizá sería igual de saludable para el peronismo: la amenaza de ganar le ha jugado en contra. La tesis de una mega unidad que se resuelva en una interna choca, a su vez, con un problema instrumental: Milei está decidido a eliminar las PASO. Lo interesante es que cree que eso le conviene, y no está tan claro. Si la polarización es Milei-anti Milei, no es necesario que el peronismo se agrupe antes de la elección sino que consiga canalizar el rechazo a Milei hacia el sector que ingrese en un balotaje.
La hiperactividad ofrece, en el mientras tanto, postales curiosas. Kicillof se saludó con Mauricio Macri en Expoagro, donde casi no había funcionarios nacionales y donde Victoria Villarruel se movió como presidente en funciones a pesar de que Adorni, antes de irse, le dejó la lapicera de Estado a Sandra Pettovello. Kicillof y Macri sabían que compartirían mesa. Ninguno pidió cambiarse de lugar. Se saludaron. Cordiales.
Lo de Kicillof puede leerse como un gesto de racionalidad: cruzar un saludo con Macri aunque nunca pueda coincidir en términos políticos. Pero una osadía inaceptable para algunos dirigentes K. Toma otra entidad si se compara con el rifle sanitario de sectores de UxP contra gobernadores y legisladores del peronismo que coquetean, o directamente ayudan, a Milei.
Para Macri, cada tropiezo de Milei es una inyección de testosterona. Esta semana hará un congreso del PRO y prepara una metralla de críticas. Difícil que concurra Diego Santilli, ministro de Milei y dirigente en la mesa partidaria amarilla. Escucha y sonríe cuando le preguntan si podría ser candidato en CABA, pero responde con la frase aquella que reza que un papa vuelve a ser cardenal. Sergio Massa rechaza, otra vez, cualquier insinuación de jugar en PBA, a la que considera un “estado fallido”.En Expoagro, un desfile de políticos, hubo otro encuentro impensado: Héctor Huergo, de Clarín, recibió a “Peluca” Gramajo de la UTEP y a dirigentes del Movimiento Evita, entre ellos Lucila de Ponti y Jonathan Thea. Universos paralelos que se juntaron a través de Gustavo Grobocopatel, que acaba de lanzar junto a la UTEP una aplicación para conectar personas que necesitan cuidado y asistencia con otros que pueden brindar ese servicio. Grobocopatel aportó el financiamiento para fondear la primera etapa de la app Cuidarnos.

Por Pablo Ibáñez-Cenital

