La sesión que podía convertirse en un duro revés político para Javier Milei terminó cayéndose por falta de quórum. Apenas 121 diputados ocuparon sus bancas, ocho menos de los 129 necesarios. Entre los presentes estuvieron los misioneros Oscar Herrera Ahuad, Alberto Arrúa y Yamila Ruiz. El que faltó fue Daniel “Colo” Vancsik, cuya ausencia terminó jugando a favor del Gobierno libertario.
No fue una ausencia cualquiera. El Congreso debía debatir el rechazo al DNU 70/2023, el decreto con el que Milei avanzó sobre la desregulación económica y le quitó al Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) facultades fundamentales para intervenir en el mercado y defender a los pequeños productores.
Mientras tres diputados misioneros se sentaron para intentar habilitar el debate, Vancsik eligió no estar. Y en una sesión donde cada presencia contaba, faltar también tuvo consecuencias políticas: el Gobierno consiguió evitar que se discutiera uno de sus decretos más controvertidos.
Del golf con Martín Menem a una ausencia que favoreció a Milei
La historia tiene un condimento que vuelve todavía más llamativa la conducta del legislador misionero.
Vancsik y Martín Menem, actual presidente de la Cámara de Diputados y uno de los principales operadores políticos del Gobierno nacional, mantienen una relación que viene de sus años compartidos en el golf profesional. Ménem habría sido durante trece años sponsor de Vancsik.
Además, en marzo de 2007, cuando el “Colo” ganó el Abierto de Madeira, en Portugal, Menem lo acompañaba como caddie. Aquella victoria les permitió celebrar juntos uno de los momentos más importantes de la carrera deportiva del misionero.
Dieciséis años después volvieron a encontrarse en el Congreso. En diciembre de 2023, Menem fue elegido presidente de Diputados con el acompañamiento, entre otros, del bloque Innovación Federal, que integraba Vancsik.
Ahora, en octubre de 2026, sus caminos vuelven a cruzarse políticamente. Menem necesitaba que fracasara la sesión para proteger el DNU de Milei. Vancsik no estuvo para dar quórum.
No hay elementos para afirmar que existió un acuerdo entre ambos. Pero el resultado es concreto: la ausencia del misionero favoreció al oficialismo que conduce su antiguo compañero de golf.
El diputado que llegó de la mano de Rovira
Vancsik no construyó su carrera nacional a partir de una trayectoria partidaria. Su desembarco en la política fue impulsado por Carlos Rovira, quien apostó por la popularidad del exgolfista para incorporarlo al Frente Renovador de la Concordia.
Primero fue concejal de Posadas y después llegó al Congreso. Su trayectoria deportiva era ampliamente más conocida que sus antecedentes políticos cuando comenzó a ocupar cargos electivos.
Su paso por Diputados ya había generado una escena recordada. En enero de 2024, durante el debate de la Ley Ómnibus, una fotografía difundida por Télam lo mostró aparentemente dormido en su banca. La imagen se viralizó y provocó burlas en las redes sociales.
Esta vez no hubo fotografía de una supuesta siesta. Directamente quedó vacía su banca en una sesión decisiva para los intereses de Misiones.
Y la diferencia es sustancial: no se trataba de una discusión ajena a la provincia, sino del decreto que debilitó las herramientas regulatorias del INYM, en medio de una crisis que afecta a miles de familias yerbateras.

Las ausencias que le dieron aire al Gobierno
Vancsik no fue el único legislador cuya ausencia contribuyó al fracaso de la convocatoria. También faltaron Gisela Scaglia y José Núñez, vinculados al gobernador santafesino Maximiliano Pullaro; Alejandra Torres, de Córdoba; Yolanda Vega, cercana al salteño Gustavo Sáenz; Jorge “Loma” Ávila, de Chubut; los tres diputados de Independencia, alineados con Osvaldo Jaldo; y los jujeños Carlos Rizzotti y María Inés Zigarán, vinculados al gobernador Carlos Sadir.
El caso de Zigarán resultó particularmente llamativo porque había firmado la convocatoria, pero finalmente no se presentó.
El resultado fue una victoria parlamentaria para Milei sin necesidad de votar. El oficialismo evitó el debate sobre el DNU 70 y también quedaron pendientes las iniciativas sobre discapacidad y alivio de deudas familiares.
Tres misioneros dieron la cara y uno dejó la banca vacía
La imagen política de la jornada fue contundente. Herrera Ahuad, Arrúa y Ruiz estuvieron presentes. Vancsik, no.
El contraste cobra especial importancia porque Misiones viene reclamando la recuperación de las facultades del INYM y una respuesta nacional frente al deterioro de la actividad yerbatera.
La pregunta que deberá responder el “Colo” es sencilla: ¿por qué faltó precisamente cuando se discutía la posibilidad de frenar el decreto que perjudicó a los productores de su propia provincia?
Podrá argumentar cuestiones personales, políticas o de agenda. Hasta conocer sus explicaciones, no corresponde atribuirle motivos que no están acreditados. Lo que no admite discusión es el efecto de su ausencia.
El diputado que llegó al Congreso impulsado por Rovira terminó contribuyendo, con su banca vacía, a que Milei conservara una ventaja parlamentaria.

Fuente: Misiones Opina

