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El FMI elogia a Caputo pero le cobra cada vez más caro y llega un vencimiento millonario

La primera señal llegará el próximo lunes 2, cuando la Argentina deberá afrontar un vencimiento de u$s880 millones solamente en concepto de intereses

Puntos importantes

  • El FMI elogia a Milei, pero encarece deuda con Argentina.
  • Pagos de intereses crecen en 2027 por sobrecargos y tasas globales.
  • Argentina debe acumular dólares para cumplir sin nuevos préstamos.

El Fondo Monetario Internacional tiene dos caras para la Argentina de Javier Milei. Una es la de los elogios, cada vez más contundentes, al programa económico. La otra es la de los costos: el organismo que conduce Kristalina Georgieva le cobra al país intereses cada vez más elevados y la factura amenaza con seguir creciendo durante 2027.

La primera señal llegará el próximo lunes 2, cuando la Argentina deberá afrontar un vencimiento de u$s880 millones solamente en concepto de intereses.

Pero hay un dato todavía más inquietante: el costo financiero de la deuda con el FMI podría aumentar en unos u$s500 millones adicionales durante 2027, en comparación con las tasas vigentes a comienzos de este año.

La paradoja es evidente: el organismo acaba de confirmar un acuerdo técnico para aprobar la tercera revisión, pero eso no significa que el financiamiento resulte más barato.

El FMI elogia a Milei y le recuerda los desafíos, mientras la cuenta crece

El último martes, el staff del Fondo anunció un acuerdo técnico con la Argentina y aseguró que el programa económico continúa mostrando "resultados impresionantes".

El comunicado destacó la desaceleración inflacionaria, la disciplina fiscal y la acumulación de reservas internacionales.

También dejó recomendaciones: sobre todo, el fortalecimiento de las reservas del Banco Central.

El acuerdo deberá recibir la aprobación definitiva del Directorio en Washington, prevista para diciembre. Recién entonces quedaría habilitado un nuevo desembolso de unos u$s900 millones.

Este jueves, en tanto, el FMI expresó su confianza en que las reformas impulsadas por el Gobierno de Milei permitirán transformar la estabilización macroeconómica en un crecimiento más sólido y una mayor generación de empleo.

En una conferencia, la portavoz del organismo, Julie Kozack, destacó cuatro ejes acordados con las autoridades argentinas: profundizar los mercados de capitales e hipotecarios para ampliar el financiamiento, flexibilizar el mercado laboral, avanzar con concesiones de infraestructura y facilitar inversiones estratégicas bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), que ya cuenta con proyectos aprobados por más de US$70.000 millones.

El organismo también instó a mantener el rumbo económico, sostener la disciplina fiscal y avanzar en la acumulación de reservas internacionales. El acuerdo técnico por la tercera revisión del programa podría habilitar un desembolso de cerca de u$s900 millones, sujeto a la aprobación del Directorio Ejecutivo del Fondo, prevista para principios de diciembre.

Consultada por la suba del riesgo país y la posibilidad de que el indicador baje en 2027, la portavoz del FMI, Julie Kozack señaló que su evolución dependerá de la continuidad del programa económico y del fortalecimiento de la posición externa de la Argentina.

"Nuestro mejor consejo para que Argentina siga reduciendo su riesgo país es continuar con una implementación fuerte de las políticas", afirmó. En ese sentido, remarcó que la acumulación de reservas internacionales netas y la consolidación del frente externo son factores "fundamentales" para mejorar el indicador.

Kozack aseguró que el Gobierno mantiene su compromiso con esos objetivos y avanza en las medidas acordadas con el organismo. Por eso, insistió en que "mantener el rumbo" en la aplicación del programa será clave para contribuir a una reducción del riesgo país.

Cuánto le cuesta a la Argentina la deuda con el Fondo

Un informe especial de Eco Go permite dimensionar el problema.

Durante 2026, la Argentina deberá pagar u$s3.372 millones en intereses al organismo. De ese total, unos u$s2.490 millones ya fueron abonados en febrero, mayo y agosto.

La próxima cuota, de u$s880 millones, corresponde a los intereses acumulados entre agosto y octubre.

Para 2027, la consultora estima pagos por u$s3.457 millones si se mantienen las tasas actuales.

Y eso que el capital adeudado comenzó a reducirse: en septiembre se concretó la primera amortización del programa de 2022 y durante el próximo año vencerán otros 3.250 millones de Derechos Especiales de Giro (DEG). El DEG es la moneda de conversión del organismo.

Sobre una deuda promedio equivalente a unos u$s55.500 millones, el costo financiero total representa aproximadamente 6,2% anual.

¿Cómo se llega a semejante tasa?

La explicación es importante porque permite entender por qué el Fondo le cobra a la Argentina bastante más que la tasa básica de sus préstamos.

La clave está en los sobrecargos: suman u$s1.170 millones adicionales.

El costo financiero del FMI tiene cuatro componentes:

  • El primero es la tasa de los Derechos Especiales de Giro, que actualmente se ubica en 3,14% anual y depende de las tasas de interés de las principales monedas internacionales
  • El segundo es un margen adicional de 0,6 punto porcentual, establecido por el propio organismo
  • El tercero, y más gravoso para la Argentina, son los denominados sobrecargos
  • El cuarto componente corresponde a los intereses por los DEG asignados al país que fueron utilizados y que, según Eco Go, sumarán otros u$s214 millones el próximo año

El Fondo aplica intereses adicionales a los países cuyo endeudamiento supera determinados límites en relación con su cuota dentro del organismo. En el caso argentino, ese umbral equivale a 9.562 millones de DEG. El problema es que la Argentina debe 4,4 veces ese límite.

Por ese motivo, el 77% de su deuda está alcanzado por los sobrecargos, que agregan aproximadamente 2,1 puntos porcentuales al costo financiero.

Solamente durante 2027, esos recargos representarán u$s1.170 millones.

Es más de tres veces lo que el país paga por el margen ordinario que cobra el Fondo.

Por qué el FMI cobrará todavía más en 2027

El otro problema para Luis Caputo viene desde el exterior.

La tasa DEG, que determina una parte sustancial del costo financiero, comenzó a subir nuevamente como consecuencia del endurecimiento monetario internacional.

A comienzos de 2026 se ubicaba en 2,66%. Actualmente alcanza el 3,14%.

Son 48 puntos básicos adicionales, por culpa de la suba de la tasa internacional.

Según Eco Go, algo más de la mitad de ese incremento se explica por la evolución de las tasas estadounidenses, mientras que también influyeron las decisiones de los bancos centrales europeo y japonés.

La suba ya le costó a la Argentina unos u$s86 millones adicionales durante este año.

Pero el verdadero impacto se sentirá en 2027, a menos que la tasa internacional vuelva a bajar.

Con las tasas actuales, los intereses serían aproximadamente u$s300 millones más elevados que con las tasas de enero.

Si se concreta el escenario que hoy descuentan los mercados internacionales, con la tasa DEG avanzando hasta 3,62% hacia fines de 2027, la factura anual podría trepar a u$s3.660 millones.

Serían alrededor de u$s500 millones adicionales respecto del escenario de tasas de comienzos de 2026.

Una suba de apenas 25 puntos básicos de la Reserva Federal estadounidense, manteniendo constantes las demás tasas, implicaría unos u$s66 millones adicionales.

El desafío de Caputo: conseguir dólares para pagar

El problema de fondo excede la discusión sobre los costos que cobra el Fondo Monetario.

La Argentina necesita generar y acumular los dólares suficientes para cumplir con sus compromisos financieros sin depender permanentemente de nuevos préstamos.

Y allí aparece una de las principales exigencias del FMI: acelerar la acumulación de reservas internacionales.

El organismo volvió a remarcar esa prioridad en el comunicado difundido tras la tercera revisión técnica.

La cuestión cobra especial relevancia porque el Gobierno también necesita afrontar vencimientos con bonistas privados durante 2027, un año atravesado por las elecciones presidenciales.

Caputo insiste en que el programa financiero está cubierto incluso sin regresar a los mercados internacionales.

Sin embargo, el riesgo país todavía dificulta conseguir financiamiento a tasas razonables.

En ese contexto, el Banco Central deberá continuar comprando divisas y el Tesoro necesitará transformar parte de su superávit en pesos en dólares disponibles para pagar deuda. El Fondo reconoce avances importantes en esa dirección, pero sus propias condiciones financieras introducen una dificultad adicional.

Por Claudio Zlotnik - IP