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El Gobierno británico advierte a Milei: “Nuestras fuerzas armadas están en alerta las 24 horas”

Un vocero del primer ministro británico, Andy Burnham, recogió el guante luego del discurso del presidente.

El Gobierno británico advirtió al presidente Javier Milei en medio de la tensión por la cuestión de las Islas Malvinas y aseguró que sus Fuerzas Armadas permanecen “en alerta las 24 horas del día, los siete días de la semana”. La declaración fue realizada por un portavoz del primer ministro británico, Andy Burnham, y difundida por la cadena BBC.

“Nuestras fuerzas armadas están en alerta las 24 horas del día, los siete días de la semana para proteger al Reino Unido y nuestros intereses”, sostuvo el vocero del Gobierno británico, en una respuesta que hizo referencia al discurso pronunciado por Milei en cadena nacional.

La declaración se produjo luego de que el presidente argentino volviera a poner el foco sobre el reclamo de soberanía argentino sobre las Malvinas, territorio ocupado por el Reino Unido desde 1833 y cuya soberanía es disputada por ambos países.

Sin embargo, el portavoz británico intentó bajar el tono de la advertencia y remarcó la importancia de mantener los vínculos diplomáticos con la Argentina. “En términos generales, mantenemos una relación diplomática con la Argentina y, desde nuestra perspectiva, queremos seguir fortaleciéndola”, afirmó el funcionario británico.

En ese sentido, destacó también el peso de los vínculos económicos entre ambos países y señaló que Argentina ya era el tercer socio comercial del Reino Unido en la región.

La advertencia se produjo en un contexto de renovada discusión sobre la soberanía de las Islas Malvinas, luego de que el Gobierno de Milei ratificara la posición histórica sobre el archipiélago y su intención de avanzar por la vía diplomática para recuperar la soberanía.

El Reino Unido mantiene una presencia militar permanente en las islas y sostiene que la población implantada del territorio debe decidir su futuro político. La Argentina, en cambio, reclama la soberanía sobre el archipiélago y sostiene que se trata de un territorio en la plataforma continental argentina, ocupado ilegítimamente por un el imperialismo extranjero.

Trump, Burnham y Milei

La nueva escalada en torno a las Islas Malvinas se produjo después de que Donald Trump dejara abierta la posibilidad de revisar la posición histórica de Estados Unidos sobre la soberanía del archipiélago. Consultado sobre el tema, el presidente estadounidense sostuvo que “siempre reviso todas las posturas”, una definición que Milei interpretó como un posible cambio de escenario internacional. Sin embargo, era una estrategia para presionar a Londres a aumentar su gasto en Defensa.

El Gobierno argentino aprovechó esa señal para endurecer su estrategia sobre Malvinas. En su mensaje por cadena nacional, Milei anunció sanciones contra empresas que participen de la explotación petrolera en las islas, anticipó el envío de un proyecto al Congreso y anunció la construcción de una base naval en Tierra del Fuego, además de mayores recursos para Defensa.

La respuesta británica fue inmediata. Londres reafirmó que su posición sobre las islas era “absoluta e inquebrantable” y sostuvo que los habitantes del archipiélago habían elegido permanecer bajo soberanía británica. En paralelo, el Gobierno del Reino Unido buscó remarcar que la disputa debía mantenerse dentro de los canales diplomáticos, aunque ahora advirtió sobre la preparación permanente de sus Fuerzas Armadas.

El nuevo escenario quedó así atravesado por tres movimientos simultáneos: Trump puso en duda el histórico alineamiento de Washington con Londres, Milei aprovechó esa señal para volver a colocar la soberanía argentina en el centro de su política exterior y el Reino Unido respondió con una defensa cerrada de su posición sobre las islas.