Inflación a la baja versus bolsillos vacíos, endeudamiento récord y pobreza en alza. Entre fantasmas internacionales, tensiones con la Iglesia y un modelo que muestra sus límites, el Gobierno acumula frentes abiertos.
Se acaba de terminar octubre, el mes de Halloween, pero la oscuridad y las consecuencias de sus errores persiguen como fantasmas al presidente Javier Milei. Su visita de pesadilla a España, donde vio cómo sus aliados y hermanos de batalla no quisieron recibirlo, fue seguida por otro episodio: tuvo que ver cómo Flávio Bolsonaro no quiso defenderlo en el debate de cara al balotaje con Lula, para después verlo derrotado y tener que ayudarle a huir a Estados Unidos.
Se terminó octubre y, con la llegada del mes de Halloween, se consolidó técnicamente la recesión, una palabra que agujerea la narrativa triunfalista del Gobierno en términos económicos. En octubre también fue cuando Mahiques logró que lo sobreseyeran a él ya su hermana en la causa $LIBRA, pero el escándalo fue tal que la mancha lo persigue.
Enojado por eso, Milei mandó a los periodistas al mismo lugar al que se enviaba a las brujas de Salem: a la hoguera. Sin embargo, este exabrupto provocó el rechazo del círculo rojo, de los empresarios reunidos en el Coloquio de IDEA y de AEA . Todos ellos parecen estar detrás del fantasma Bullrich, a quien Milei no puede enfrentar porque la necesita dentro del Gobierno. Pareciera como si la pre-precandidata presidencial quisiera hacerse echar del Gobierno para empezar su campaña, apuntalada por un círculo rojo cansado de la apertura económica indiscriminada y de los modos de Milei. ¿Cuándo terminará el largo Halloween de Javier Milei? Una victoria de Trump mañana en Estados Unidos sería una buena noticia para el Presidente en ese sentido, pero el clima en el país norteamericano parece soplar para otro lado.
En Estados Unidos hay preocupación en la Casa Blanca. Trump llega debilitado por el precio del petróleo y la guerra en Irán . Si es derrotado tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado, podría producirse un efecto importante. Podrían impulsarse intentos de juicio político que, si bien difícilmente logren destituirlo, sí podrían recortar su capacidad de injerencia económica en América Latina en general y en Argentina en particular. En ese escenario, el mileísmo, sostenido principalmente en su relación con Trump —ya que el círculo rojo empezó a darle la espalda gradualmente—, se vería en problemas. ¿Qué piensa hacer Bullrich? Probablemente, ella también estará esperando a ver cómo evoluciona la coyuntura.
En este contexto de relativa debilidad oficialista, el presupuesto y las PASO son dos temas en los que el oficialismo no logra avanzar en el Congreso. En Brasil, la izquierda tiene a Lula, líder indiscutido. En Argentina no hay algo parecido, pero están las PASO, que permiten que sea la sociedad la que decida quién es el opositor más votado. Kicillof piensa que tiene las de ganar, y las PASO también pueden ayudar a ordenar el resto de la lista. Todavía falta mucho, pero, si los resultados siguen en la misma dirección, puede efectivamente acomodarse el campo opositor y repetirse el frente democrático de Lula.
Finalmente, está la investigación sobre la ayuda del Gobierno de Milei a la fuga de Bolsonaro . Tiene un costado judicial y otro diplomático, quizás el más importante. En el plano judicial hay un elemento clave: la jueza a cargo es María Eugenia Capuchetti , una magistrada cuya actuación en distintas causas de alto impacto político ha sido controvertida. Entre ellas se encuentran la investigación del atentado contra Cristina Kirchner, la causa de la mesa judicial de Macri y la investigación sobre los créditos del Banco Nación a funcionarios del Ministerio de Economía.
En este expediente, Capuchetti desestimó buena parte de los pedidos de prueba formulados por los denunciantes, Esteban Paulón y Gabriel Solano, y por la fiscal Paloma Ochoa. Entre otras medidas, solicitaban que se peritaran los teléfonos y se conocieran las comunicaciones institucionales para determinar si había existido un operativo coordinado para burlar a la policía brasileña. La jueza rechazó esos requerimientos y, en cambio, solicitó las filmaciones del puente Tancredo Neves, que cruza Brasil con Argentina en Iguazú, y una confirmación de Migraciones sobre la inexistencia de un pedido de captura internacional. El Gobierno sostiene que Bolsonaro huyó antes de que existiera ese pedido, argumento que constituye uno de los ejes de su defensa. Las dispuestas por Capuchetti, al dejar de lado pruebas que podrían contribuir a esclarecer las comunicaciones entre los involucrados, abren interrogantes sobre las medidas de la investigación y su capacidad para reconstruir lo sucedido.
Sin embargo, si las investigaciones periodísticas revelan la profundidad del operativo de fuga, Lula podría avanzar en una ruptura diplomática. Al mismo tiempo, el círculo rojo argentino podría entender que llegó el momento de pasarle factura a Milei por haber afectado la relación con su principal socio comercial. Una especie de contrainjerencia para acelerar el desgaste del libertario.
Ahora bien, en el fondo lo que sucede es que la extrema derecha mostró sus límites mundiales porque, al igual que el progresismo, puede ofrecer una narrativa de quién tiene la culpa de los problemas de la sociedad, pero, a diferencia de este, no probó que pueda mejorar la vida de la mayoría de las personas. Esto se ve en particular en Argentina, donde el último gobierno de corte liberal, economía liberal, que hubo con mejoras reales para buena parte de la población fue el de Menem.
La economía local tiene una paradoja cada vez más difícil de disimular: mientras el Gobierno exhibe la desaceleración de la inflación como uno de sus principales logros, la vida cotidiana de millones de argentinos sigue atravesada por un deterioro de sus condiciones de vida. El problema ya no es cuánto aumentan los precios, sino cuánto dinero queda en el bolsillo después de pagar las cuentas.
Los números del consumo son elocuentes. Según el INDEC, las ventas en supermercados cayeron un 3,7% interanual en agosto y acumularon una retracción del 2,8% durante los primeros ocho meses del año. En los mayoristas, la caída acumulada fue del 2,9%. La Fundación Encuentro encontró que el consumo en supermercados es un 15,8% por debajo del nivel de 2023, previo a la asunción de Milei. No se trata solamente de comprar menos productos: también cambian las marcas, se abandonan primeras marcas y se posterga todo aquello que no resulta indispensable.
El segundo problema es el empleo. La desocupación llegó al 7,9% en el segundo trimestre de 2026 y la informalidad alcanzó el 45%. El empleo privado registrado acumula catorce meses consecutivos de caída. Desde noviembre de 2023 se perdieron 266.000 puestos de trabajo asalariados privados formales. Industria, comercio y construcción aparecen entre los sectores más golpeados. La economía puede mostrar crecimiento en determinadas actividades, pero eso no significa necesariamente que esté generando puestos de trabajo de calidad.
A esto se suma una presión sobre los ingresos que no siempre aparece reflejada en el índice general de inflación. Las tarifas, los alquileres, los gastos de transporte, la educación y la salud absorben una proporción creciente del presupuesto familiar. Aunque algunos salarios registrados muestran cierta recuperación estadística, el salario mínimo perdió un 40,8% de su poder adquisitivo desde noviembre de 2023. En septiembre, además, la canasta básica total aumentó un 38,7% interanual.
El cuarto frente es el endeudamiento. Cada vez más familias recurren a tarjetas de crédito, préstamos personales y billeteras virtuales para financiar gastos corrientes. Según la Universidad Austral, en agosto la mora alcanzó al 27% de los deudores y al 18,4% del monto total prestado. En los proveedores no bancarios, la irregularidad llegó al 31,7% . Es decir, una parte de los hogares ya no solamente tiene dificultades para llegar a fin de mes: también empieza a tener problemas para pagar el dinero que pidió prestado para conseguirlo.
Finalmente, la pobreza volvió a subir: alcanzó al 32,3% de la población durante el primer semestre de 2026, frente al 28,2% del semestre anterior. La indigencia llegó al 7,5%.
El Gobierno puede argumentar que está ordenando la macroeconomía , pero todavía tiene pendiente demostrar que ese ordenamiento puede traducirse en bienestar. Porque una economía no se recupera solamente cuando baja la inflación, mejora una variable financiera o crecen las exportaciones. También se recupera cuando una familia puede llenar el changuito, pagar el alquiler, llegar a fin de mes sin endeudarse y proyectar algún consumo que no sea estrictamente indispensable. Esa es, precisamente, la deuda que todavía tiene la recuperación económica.
Milei sigue diciendo que es mentira que la gente no llega a fin de mes, cumpliendo con la narrativa de Halloween; Habría gente muriendo por la calle si esto fuese así, repite. En Argentina no hay un ejército de zombies opositores deambulando por las calles como mostró Milei en uno de sus videos más repudiados, sino que lo que hay es un ejército de endeudados, de personas que no llegan a fin de mes.
En cualquier película de terror, la llegada del sacerdote es la de un aliado. En cambio, en el largo Halloween de Milei, la llegada del Papa es el momento cúlmine de su pesadilla. León XIV viene a hablar en misa de millones de fieles de justicia social, el cuidado a los discapacitados, la preocupación por el otro y la resistencia contra la cultura del descarte que trae el capitalismo salvaje . Justamente, la agenda opuesta a la que él propone. Evidentemente, tratando de buscar ayuda religiosa en otros lados, se fue a inaugurar un templo evangelista en Neuquén. Estuvo junto a la senadora Nadia Márquez , alguien que no puede presentarse a cargos locales por la ley provincial de Ficha Limpia , ya que tuvo que pedir una libertad condicional por una causa vinculada a títulos truchos de una universidad evangélica. Márquez es la elegida por Milei para representar al oficialismo desde que Bullrich evidenció su vocación de opositora. Hay quienes dicen que suena como compañera de fórmula del libertario, ya que, además, la senadora neuquina representa la provincia más beneficiada por el modelo libertario.
En esta discusión político-religiosa que el Gobierno tiene con el Papa, Milei recurrió a un pasaje de la Biblia para cargar contra la intervención del Estado en la economía y la justicia social. Escuchemos el fragmento.
También hay pasajes de la Biblia que explican que la justicia social y la intervención de Dios pueden y deben ayudar a los que menos tienen. En Mateo 14:13-21 se puede ver la tan conocida multiplicación de los panes y los peces.
La multiplicación de los panes y los peces ocurrió cuando una gran multitud de más de 5.000 personas siguió a Jesús a un lugar apartado y, al caer la tarde, no tenían qué comer. Ante la sugerencia de los discípulos de despedir a la gente, Jesús les ordenó alimentarlos , utilizando únicamente cinco panes y dos peces que les ofrecieron un joven. Tras dar gracias y bendecir los alimentos, Jesús los partió y se los dio a sus discípulos para que los repartieran; milagrosamente, toda la multitud comió hasta saciarse y se llegaron a recolectar doce cestas llenas con las sobras.
¿Qué deja la enseñanza de los dos pasajes, el que contó Milei y el que trajimos a esta columna?
La diferencia fundamental entre ambos fragmentos radica en el propósito y el destinatario del poder de Jesús: la compasión hacia los demás frente al egoísmo de la tentación. En el desierto, Jesús se niega a convertir las piedras en pan porque el diablo lo incita a usar su divinidad de forma egoísta para saciar su propio hambre y demostrar su poder bajo las condiciones del enemigo. Por el contrario, en la multiplicación de los panes , Jesús actúa movido puramente por la compasión y el servicio, multiplicando el alimento no para sí mismo, sino para proveer milagrosamente a una multitud necesitada, demostrando que su poder divino siempre estuvo al servicio del plan de Dios y del prójimo, nunca de su propio beneficio físico o de la vanidad.
La oposición tiene dos impulsos para unirse y tener un programa común. El triunfo de Lula y la llegada del Papa, si superan sus propios fantasmas, pueden dar fin al largo Halloween, ya no de Javier Milei, sino de la sociedad argentina, que vio cómo empeoraron sus condiciones de vida.
Producción de texto e imágenes: Matías Rodríguez Ghrimoldi
Por Jorge Fontevecchia - Perfil


