Aterrada y con mucho miedo a un ataque similar al que sufrió el pasado 2 de septiembre en su vivienda, Carolina Camargo (31) se escondió durante varios días en casa de varios familiares y amigos del paraje Dos Hermanas, en Bernardo de Irigoyen.
Todo esto luego de sufrir una feroz golpiza por parte de su ex pareja, quien en dicha oportunidad y con un cuchillo amenazó con degollarla
Y si bien el agresor, identificado como Juan D.M (36), se entregó ayer por la mañana junto a su abogado en el Juzgado de Instrucción Uno de Eldorado luego de permanecer más de una semana prófugo, Carolina tiene mucho temor a una posible liberación del acusado.
Mucho más aún teniendo en cuenta los distintos mensajes intimidatorios que el propio detenido envió a un hermano de la mujer para que ésta desista de las denuncias ante la Justicia.
Incluso la instalación de un botón antipánico que se le brindó durante las últimas horas en la localidad de San Pedro no dejó tan tranquila a la víctima como ella quisiera. Y es por ello que en su búsqueda por poder recomenzar su vida en paz, lo antes posible y lejos del constante hostigamiento de su ex pareja, Carolina habló con este matutino y visibilizó el calvario que viene padeciendo desde hace tres meses.
Por si fuera poco, la mujer comentó además que en medio de toda esta situación de violencia en la que se ve sumergida se encuentra la hija en común que tiene con el acusado, de 8 años y a quien Carolina no ve desde hace varias semanas.
A raíz de esto, en paralelo a la causa por las agresiones, la denunciante inició los trámites legales para poder quedarse con la tutela definitiva de la criatura, quien por estas horas continúa bajo el cuidado de su abuela paterna. Aunque la próxima semana se concretará una audiencia con la Justicia de Paz para justamente avanzar en esta cuestión.
Separación
En primer lugar, la entrevistada comentó que con el acusado convivió durante 18 años y que tras una serie de episodios de agresiones, decidió separarse y abandonar la casa que compartían en Dos Hermanas. “Desde hacía dos años que venía cada vez peor todo, entonces yo decidí salir de casa. Incluso un día me amenazó muy feo, a mí y a mi hija, por eso yo decidí irme”, sostuvo la mujer.
Luego indicó que a partir de esta decisión, comenzó una serie de idas y venidas por la cuestión de la división de los bienes, entre los cuales estaban varias chacras y hasta vehículos. Aunque con la intención de que su ex la dejara en paz, admitió que se conformó con apenas una casa en Dos Hermanas. Todo esto con la condición de poder vivir tranquila con su hija.
Sobre esto último, añadió: “En 18 años nosotros hicimos muchas cosas. A partir de eso pudimos tener campos, varios animales, dos comercios, un auto y una camioneta. Pero él se quedó con todo. Fuimos con la jueza, hicimos un convenio y quedamos que él me iba a dar una casa en Dos Hermanas. Desde allí me fue amenazando, me decía ‘si vos le pedís a la jueza que yo te dé un local, yo te voy a prender fuego el local, si vos le pedís un auto yo te voy a prender fuego el auto, vos no le pidas nada’”.
Pero, según la denunciante, la tranquilidad que tanto anhelaba nunca fue completa debido a las constantes visitas que hacía el hombre a la propiedad.
“Un día vino al mediodía y tiró todas mis cosas afuera. Todos me decían que tenía que denunciar, pero él me decía que si lo denunciaba me mataba. ‘Donde vos estés yo te voy a matar, sea en la Policía o donde vos estés yo te voy a matar’, me decía”, agregó Carolina.
“Reventó la puerta”
Sobre la última grave agresión que sufrió y por la cual debió esconderse por varios días, reconoció que de no ser por la salvadora intervención de una vecina, la historia hoy sería completamente distinta.
Aún con varias secuelas en su cuerpo, entre ellas un profundo puntazo en su brazo izquierdo, Carolina recordó que cerca de la medianoche del martes 1 de septiembre el hombre llegó hasta su casa muy alterado.
“Cuando yo vi, él reventó la puerta y entró a la casa. Agarró un cuchillo y me decía que me iba a matar, me decía ‘yo te voy a matar porque yo te dije que esta casa es mía, yo mando acá y te voy a degollar’”, revivió Carolina.
También añadió: “Él me tiraba contra la pared, el quería mi celular y yo le decía que lo había tirado afuera, entonces mientras lo iba a buscar, me iba arrastrando de los pelos hasta afuera. Luego yo corrí a lo de mi vecina y como ella vio todo porque estaba con la puerta abierta pude buscar refugio. Entré a la casa de la vecina y le pedí por favor que me ayude”.
Por otra parte, contó que tras este ataque, y mientras realizaba la denuncia en la comisaría local, el hombre se llevó en una camioneta todas las prendas de vestir y objetos de valor que había en la casa, además del dinero que Carolina había cobrado días antes en su nuevo trabajo como empleada doméstica, el cual desde ese momento no pudo retomar debido al hostigamiento del acusado.
También contó que uno de sus hermanos, quien le dio refugio varios días, también recibió amenazas por parte del comerciante. “Mandaba audios diciendo ‘que Carolina desaparezca porque la voy a matar’. Ellos quieren que yo me vaya a otro país, sin nada y sin mi hija, ellos quieren la casita que me dieron”, agregó desesperada la denunciante.
Además, contó que el último sábado tanto su ex pareja como un hermano de éste regresaron a la vivienda, al parecer para volver amenazarla. Y que provocaron daños en la puerta principal.
“Yo hoy estoy un poco aliviada sabiendo que él está detenido, pero como me amenaza, no puedo estar tranquila. Él me dice que tiene gente afuera y que me va a matar, hasta de ir a casa yo tengo miedo” sentenció la mujer.
Por lo sucedido el último fin de semana, el familiar del comerciante, Mateo D.M., fue detenido a las pocas horas y hoy por la mañana está previsto que declare junto a Juan D.M. ante el juez Roberto Saldaña, titular del Juzgado de Instrucción Uno de Eldorado.
Por el momento la causa se investiga como lesiones leves con uso de armas y robo en situación de violencia de género, aunque no se descarta que luego de la ampliación de la denuncia que realizará la denunciante en el juzgado, la carátula pueda cambiar a femicidio en grado de tentativa, lesiones, amenazas, con uso de armas, robo, daño.

En cifras
18 Fueron los años de convivencia que llevaron Carolina Camargo (31) y Juan D.M (36), en una vivienda el paraje Dos Hermanas de Bernardo de Irigoyen.
Por Agustín Mazo- El Territorio

