La División Enlace Comunitario Educativo ya recorre los lugares de ensayo en Posadas y mantiene encuentros con alumnos, padres, docentes y referentes de los colegios para prevenir riesgos y promover el cuidado entre los jóvenes. Esta tarea forma parte del plan integral que la Policía de Misiones despliega desde la etapa previa y que se reforzará durante las noches de Estudiantina.
La Policía de Misiones comenzó de manera anticipada el dispositivo integral para la Estudiantina 2026, que contempla distintas etapas y se ampliará a medida que avance el calendario de ensayos y actividades hasta llegar a las noches de desfile en la Costanera de Posadas.
Como ocurre cada año, la Jefatura de Policía dispone un esquema específico para acompañar a estudiantes, familias y toda la comunidad que participa de la celebración. Desde la Dirección General de Seguridad se planifican la distribución de efectivos, los sectores de cobertura, cortes y ordenamiento del tránsito, accesos, controles y los recursos necesarios para cada instancia.
Dentro de ese esquema, la Dirección Policía Comunitaria tiene a su cargo una tarea de cercanía y concientización. A través de la División Enlace Comunitario Educativo, sus integrantes recorren los puntos de ensayo y dialogan con alumnos, padres, docentes, directivos, responsables de cuerpos de baile y bandas de música, generando un contacto directo con quienes forman parte de la Estudiantina.
Durante los encuentros se brindan pautas para identificar situaciones de riesgo, prevenir incidentes y fomentar el cuidado entre compañeros. Además, con quienes cumplen funciones de conducción se trabaja sobre liderazgo responsable, respeto y compromiso, buscando también que los jóvenes sepan cómo actuar y a quién recurrir frente a una dificultad.
En la primera jornada fueron visitados nueve establecimientos de Posadas: Pedro Goyena, Jesús de Nazaret, Normal N.º 10, San Miguel, Comercio N.º 6, Nacional N.º 1, Politécnico Arnoldo Janssen, Santa María y José Martín Estrada.
Así, la seguridad de la Estudiantina comienza mucho antes del desfile. Primero con planificación, prevención y cercanía con la comunidad educativa; luego con el acompañamiento de los ensayos y, finalmente, con el despliegue operativo durante las jornadas centrales, para que los estudiantes y las familias puedan disfrutar de la celebración en un entorno seguro y organizado.







