A fines de julio se supo que dos hermanos docentes de la localidad de Jardín América, luego de distintas presentaciones judiciales hechas entre 2018 y 2019, fueron detenidos por la Policía de Misiones por reiterados hechos de violación en perjuicio de sus hijas. Las víctimas de los aberrantes hechos fueron dos jóvenes que en la actualidad son mayores de edad y que padecieron los distintos episodios de abusos y amenazas cuando eran adolescentes.
Según pudo establecer este matutino en base a fuentes judiciales consultadas, a casi tres meses de trascender los casos, a los implicados identificados como Ángel Norberto (53) y Néstor Fabián V. (45) se les dictó la prisión preventiva por abuso sexual con acceso carnal agravado.
Por este motivo permanecerán alojados en sendas unidades penales del Servicio Penitenciario Provincial (SPP), hasta tanto la Justicia defina su situación procesal.
De acuerdo a los datos aportados por los voceros, el primero en recibir la novedad judicial fue el profesor de música Néstor Fabián, quien además de la acusación por los delitos contra la integridad sexual se le sumó una causa paralela por desobediencia judicial.
Las mismas fuentes añadieron que esta última figura se le atribuyó luego de que el implicado violara una prohibición de acercamiento que le había impuesto la Justicia tras las correspondiente denuncia penal.
En tanto que a su hermano, conocido profesor de electricidad de una escuela nocturna en la misma localidad, la extensión del período de detención le fue impuesta semanas después debido al avance de las pesquisas y a los elementos de prueba que se recolectaron posteriormente en esta causa en particular.
Denuncias penales
Tal como contó este medio, la denuncia contra el mayor de los acusados, fue realizada hace dos años por una joven de 19 años que si bien no es hija biológica, fue reconocida y lleva el apellido del imputado.
Según la muchacha, los episodios comenzaron cuando tenía 7 años y se extendieron hasta los 11. Y la mayoría de ellos dentro de la vivienda que compartían en Jardín América.
Durante una entrevista que mantuvo con este matutino en agosto, la madre de la víctima comentó: “Ella lo llamaba papá. Él la crió desde los 4 años y la violó desde los 7 hasta los 11, cuando me separé por la violencia. Mi hija recién a los 17 me contó lo que le hacía, que fue cuando hicimos la denuncia”.
A lo que también agregó: “Hace dos años que mi hija recurrió a la Justicia, pero recién ahora ordenaron la detención. Mientras tanto el violador gozó de total impunidad”.
Luego de siete años de convivencia, en 2012 la mujer pidió el divorcio por hechos de violencia psicológica, económica y física, según denunció oportunamente.
“Los varones le visitaban al padre, pero siempre había inconvenientes. No cumplía los horarios, les retaba y volvían enfermos. Hasta que hace dos años estaban en su pieza hablando sobre unos videos pornográficos que les mostró el padre en el celular. A todo esto mi hija estaba en el baño, escuchó todo y fue llorando hasta donde yo estaba: ‘Mami, tengo miedo por mis hermanos, te tengo que contar algo. No quiero que les pase lo que me pasó a mí’, me dijo y primero no entendí nada”, señaló la madre.
Con 17 años, la menor rompió en llanto y comenzó a describir los distintos episodios que padeció de parte de su tutor.
“Me contó lo que escuchó de los videos y que ella fue abusada desde los 7 años. Para mí fue como un mazazo. Ella también estuvo mal, trató de hacerse daño y continúa en tratamiento psicológico”, agregó.
También comentó que el hombre aprovechaba cualquier momento, ya sea en su casa como en el domicilio de su hermano.
Relato en primera persona
Por su parte, la hija de Néstor Fabián también dio detalles estremecedores y confirmó la similitud en el accionar de su progenitor y su tío, ya que ambos sometieron a sus víctimas durante años.
Según el crudo aporte de la joven de 25 años “a los tres días de la denuncia me llamaron de la Comisaría de la Mujer para firmar la perimetral y de ahí, sin decirme nada antes, me llevaron a Puerto Rico para hacerme los exámenes ginecológicos. Me puse a llorar porque me sentí maltratada. Para colmo, después nunca más me citaron”, indicó.
Transcurridos varios meses sin novedades judiciales se entrevistó con el fiscal Jorge Fernández, quien solicitó una ampliación de la denuncia, ya que “resulta que la oficial que me tomó la primera denuncia puso sólo que Fabián me manoseaba, por lo que quedó como abuso simple. Eso me explicaron”.
Entre tanto, el expediente pasó al Juzgado de Puerto Rico y se generaron demoras por subrogación y otros tecnicismos.
La víctima también añadió que su progenitor comenzó a someterla desde los 12 años y el calvario se extendió hasta los 18, cuando se mudó a Posadas para estudiar.
Aseguró que además del continuo abuso sexual, le controlaba hasta qué tipo de ropa interior usaba. “Me violaba en nuestra casa. Yo le vía la cara y ya sabía qué quería”, graficó.
Por Agustín Mazo- El Territorio

