El diputado cordobés se mostró «triste y frustrado» por la caída del proyecto y admitió que iba a aprobarle todo a La Libertad Avanza.
El diputado radical, Rodrigo de Loredo, lamentó la caída de la Ley Ómnibus, arremetió contra Javier Milei por sus dichos contra los legisladores, reconoció que iba a votarle todo, se largó a llorar en pleno móvil y se terminó yendo entre insultos de manifestantes.
En las inmediaciones del Congreso, De Loredo dijo estar triste, frustrado, cansado y enojado tras la caída de la maratónica sesión, y admitió que tenía pensado votar hasta las privatizaciones.
«Nosotros somos reformistas. Había una gran oportunidad de hacer reformas para la Argentina», dijo el legislador antes de quebrarse, y reconoció: «Algunos radicales íbamos a acompañar las privatizaciones de Aerolíneas, el Correo y AySA».
Luego de su momento emotivo, De Loredo comenzó a recibir insultos de los manifestantes y decidió abandonar el móvil.

