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Deportes

Daniel Passarella vive un difícil momento de salud

Según una investigación publicada por el diario Olé, el Kaiser sufre una enfermedad neurodegenerativa.

Daniel Passarella, el único futbolista argentino dos veces campeón mundial con la Selección y uno de los mejores defensores de la historia, vive a los 69 años un complejo problema de salud. De acuerdo a una investigación publicada por el diario deportivo Olé, el también ex director técnico y ex presidente de River Plate padece una enfermedad neurodegenerativa similar al ELA que no sólo le causa secuelas físicas, sino que además le provoca, cada vez con más asiduidad, dificultades para ubicarse en el tiempo y en el espacio.

“Ya no es más el Passarella que conocimos. Ahora es otro Daniel”, le confesó un amigo, que prefirió no revelar su identidad, a Olé. En su círculo íntimo está “shockeados” y algunos prefieren negarlo. De acuerdo a la nota publicada por el periodista Pablo Chiappetta, “el Kaiser sufre hoy un proceso de deterioro cognitivo similar al que vivió su papá”.

“Sus íntimos aseguran que muy pocas veces sale solo de su casa y que sus únicas actividades en la actualidad son algunos paseos en su Mercedes Benz por las cercanías de la casa de Lomas de San Isidro pero con asistencia, ya que abruptamente puede olvidarse la dirección a la que iba o perder la orientación. O las visitas periódicas a Chacabuco donde desde hace unos años vive su hijo Lucas”, cuenta la investigación que sacudió al mundo del deporte.
Pasarrella en su etapa de presidente de River.

Pasarrella en su etapa de presidente de River.

Aseguran que el hijo menor de Passarella tiene en sus planes volver a Buenos Aires para estar más cerca de su padre en el día a día. Tal es es el avance de la enfermedad que “ya no sólo no podría dedicarse a la dirección técnica de un equipo de fútbol, sino que tampoco podría administrar los bienes de su propiedad”.

Inactivo desde que dejó la presidencia de River en 2013 entre múltiples cuestionamientos por su gestión, Passarella no volvió a trabajar tampoco como entrenador. Su último paso por un banco de suplentes fue también en Núñez, en la temporada 2006-2007.

En los últimos tiempos se habló de la posibilidad de volver al ruedo a partir de ofertas de clubes de China, Qatar y Arabia Saudita. Incluso tiempo atrás circuló la noticia de que estaba en negociaciones con un seleccionado de Centroamérica. Sin embargo, afirma la nota de Olé, “fue más ruido mediático que realidad, ya que en ningún caso hubiese podido asumir la responsabilidad”.Passarella con Sabella.

Passarella con Sabella.

Los síntomas de esta enfermedad neurodegenerativa que comenzó a alterar su vida desde hace tres años no son permanentes, aunque sí cada vez más frecuentes. Y eso es lo que más preocupa a su círculo íntimo cada vez más reducido. La última aparición pública del Kaiser fue en diciembre de 2020, pocos días después de la muerte de Diego Maradona, el otro capitán campeón del mundo, cuando se acercó al predio de la AFA en Ezeiza para despedir los restos de Alejandro Sabella. quien fuera uno de sus colaboradores durante sus primeras etapas como entrenador, tanto en River como en la Selección. 

En los últimos tiempos, después de su poco feliz paso como presidente de River -no sólo por el descenso a la B Nacional, sino también por las causas judiciales que le quedaron por malversación de fondos-, Passarella se alejó completamente de la vida pública. Solo se supo que oficiaba director ejecutivo de World Talent Group, una empresa de representación que creó con el multimillonario salvadoreño Fito Salume.
Passarella con un político salvadoreño (Twitter Fito Salume).

Passarella con un político salvadoreño (Twitter Fito Salume).

Passarella, el único argentino con dos Copas del Mundo

Quizá las nuevas generaciones recuerden al Passarella presidente de River, su peor versión. Otros, con algunos años más, quizá lo tengan de su paso como DT de la Selección que llevó a la Argentina hasta los cuartos de final del Mundial de Francia y por las polémicas con Fernando Redondo y Batistuta por su estricto régimen que dejaba afuera del equipo a los “pelilargos”. Pero, el Daniel Alberto Passarella jugador es una verdadera leyenda del fútbol argentino.

César Luis Menotti aseguró que Passarella fue mejor que el mismísimo Franz Beckenbauer, el hombre del que tomó el apodo de Kaiser. “Era más completo que Beckenbauer”, jura el Flaco que lo dirigió y le dio la cinta de capitán en el Mundial del 78.

Hace unos años, Miguel Angel Bertolotto, autor del libro El Campeón del Siglo, contó en la redacción de Clarín: “El defensor más grande de todos los tiempos fue Franz Beckenbauer, el otro Kaiser. Pero no era sólo un defensor, sino un jugador de toda la cancha. Sin embargo, no tengo dudas de que Passarella es uno de los más grandes de la historia, no sólo del fútbol argentino. Es más, si yo tuviera que elegir en el pan y queso del barrio, sería uno de los primeros que elegiría. Como jugador tenía todo. Defendía muy bien, hacía goles de cabeza, de tiro libre, de penal, llegando… Y tenía una personalidad que lo hacía distinto a todos. Un monstruo, decididamente”El Pato y el Kaiser: una foto de 1982, en el partido entre Argentina e Italia. 
Foto: AFP

El Pato y el Kaiser: una foto de 1982, en el partido entre Argentina e Italia. Foto: AFP

El Kaiser debutó en Sarmiento de Junín, en la Primera C. Un día de 1973, Pipo Rossi, que dirigía River, se acercó a ver un partido del Ascenso por recomendación de un amigo, el tucumano Raúl Hernández, y se encontró con ese central morocho de 20 años, que medía un metro setenta y siete ganaba de arriba como si tuviera 10 centímetros más y se mandaba al ataque como un toro. Y sí, lo invitó a jugar en River.

En el verano del 74 le preguntó si se animaba a entrar en el partido frente a Boca: “Yo me animo, ¿usted se anima a ponerme?“, le retrucó. Se había probado en Independiente y en Estudiantes, pero estaba destinado a quedar en la historia de River. Jugó hasta fines del 81 en esa primera etapa en Núñez y ganó siete títulos: tres veces el Metropolitano, tres el Campeonato Nacional y en 1980 el Campeonato de Primera División.

Era bueno, el Kaiser, sí. Pero no sólo fue un terrible defensor, como dice Bertolotto, fue “un monstruo” de toda la cancha. Sus números son contundentes: en River jugó 298 partidos (en dos ciclos, del 74 hasta el 81 inclusive y luego en la temporada 88/89) y metió 99 goles. Un promedio de 0,33 goles por partido. Un central, con las estadísticas de un delantero (pero uno bastante goleador).

Será por eso que Passarella siempre se sintió el mejor. Y si no fue el mejor número 6 de la historia, la pelota pega en el palo. Al año que llegó al Millonario, Menotti se lo llevó a la Selección. Al poco tiempo era suplente en River y titular en la el equipo nacional. Es que, el Kaiser se le plantó a Labruna y no quiso jugar de 3. Fue al banco, pero sabiendo  que al poco tiempo el puesto de central sería suyo. Eso no interrumpió su recorrido con la celeste y blanca. La historia terminaría con el Kaiser levantando la Copa FIFA en el Mundial de Argentina 1978. Jugó en España 82 y también fue parte del plantel de 1986. Polémicas aparte, es el único argentino que ostenta dos Copas del Mundo.

¿Habrá que separar la obra del artista para hablar de Passarella? O elija su propio camino: el campeón de todo, el DT de River y la Selección, el presidente que hundió al Millonario a la segunda categoría o el de las causas judiciales. Elija su propio camino.

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