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Internacionales

La Justicia ecuatoriana confirmó el retiro de la nacionalidad a Julian Assange

Carlos Poveda, abogado del periodista australiano, anunció que recurrirá la decisión de la Justicia ecuatoriana, que argumentó fallas administrativas para justificar el fallo. Assange permanece encarcelado en Reino Unido.

Este 27 de julio el abogado de Julian Assange anunció que interpondrá las acciones judiciales presentadas por el Gobierno ecuatoriano y que condujeron a que la Justicia de ese país confirmara el retiro de la nacionalidad ecuatoriana a quizás el más amado y detestado periodista de la última década.

La decisión del Tribunal se dio a conocer este lunes 26 de julio y llega más de dos años después que Ecuador le negara el asilo y obligara al creador de Wikileaks a abandonar la embajada de ese país en Londres, estancia que lo cobijó por más de siete años de un doble pedido de extradición a Suecia y Estados Unidos.

Fue la Cancillería ecuatoriana la que había presentado una demanda para retirar la nacionalidad a Assange bajo el argumento de que cuando se le otorgó, en 2017 y bajo el Gobierno de Lenín Moreno, hubo una serie de irregularidades. Entre estas el hecho de que el periodista “no vivía en el país”, “no tenía recursos para subsistir” y que se obviaron “trámites de pagos de aranceles”, explica Poveda.

El Gobierno ecuatoriano asegura que el hecho de darle la nacionalidad ecuatoriana a Assange resultó de un “acto administrativo lesivo” y que por ello tuvo que ser revocada. Sin embargo, Poveda anunció que presentará “recursos horizontales” ante la Corte Nacional de Ecuador “bajo el argumento de que no se le posibilitó el derecho a la defensa” y “no se permitió ni siquiera la comparecencia”, según denuncia el abogado.

Las publicaciones de Assange

La extradición a Estados Unidos es algo a lo que Assange, quien está en la mira de ese país desde hace diez años, ha intentado huir por años. El periodista arriesgó mucho cuando subió a la red, en 2006, su base de datos Wikileaks, donde expuso cientos de miles de informaciones confidenciales de miles de empresas y puso en jaque a muchos países.

En 2010 publicó documentos en desfavor de Estados Unidos, donde aparecían fotos de militares norteamericanos en la guerra de Irak torturando y matando a civiles. El haber divulgado toda esa información hizo que el entonces Gobierno Barack Obama instara a la Justicia estadounidense a condenar a Assange.

Assange podría enfrentar una condena de más de 175 años de cárcel en Estados Unidos de ser juzgado en este país, que lo acusa por espionaje y de un total de 17 cargos.

Las denuncias contra Julian Assange

En 2010 la Justicia sueca lo señaló en caso de abuso sexual. Assange estuvo una semana en ese país, donde vio un espacio de respaldo a los derechos humanos y libertad de expresión. Entonces Wikileaks empezaba a hacerse más y más importante y atraía miradas aprobatorias pero también recelos. Tanto individuos, intereses privados o países enteros habían sido señalados en escándalos por las publicaciones de Assange.

Durante su parada en Estocolmo, Suecia, para promover su base de datos y sus avances en materia de denuncias mundiales, Julian Assange habría agredido sexualmente a dos mujeres, según denunció ese país. Una de las mujeres denunció haber sido forzada sexualmente tras negarse varias veces. La segunda dijo que aunque inicialmente se sintió atraída por el australiano, este la violó mientras dormía. Ambas afirmaron que Assange se negó a utilizar preservativo aunque se lo pidieron explícitamente.

Assange siempre negó las acusaciones, afirmando que todos los encuentros fueron acordados. Tras ello decidió huir del país y ese mismo año la Interpol emitió una orden judicial para arrestar al periodista y llevarlo ante la Justicia sueca. Fue hallado después en el sur de Inglaterra y tras ser arrestado, sus simpatizantes reunieron una fianza para su libertad condicional de 240.000 libras esterlinas.

El periodista siempre creyó que los esfuerzos de extraditarlo a Suecia hacían parte de una conspiración más grande para llevarlo a Estados Unidos. Dos años después, Londres decide su extradición a Suecia y Assange transgrede su fianza refugiándose en la embajada de Ecuador en Londres.

Tras siete años en la embajada de Ecuador, la Justicia británica lo arrestó. Actualmente este polémico personaje, quien incluso fue portada de la revista ‘Time’, sigue enfrentando una posible extradición a Suecia y también a Estados Unidos. El proceso para ser judicializado por violar la Ley de espionaje del país norteamericano, un delito considerado como unos de los más graves en el país, ya inició.

Assange, casi diez años en reclusión

En 2017, Suecia levantó los cargos de violación en contra Assange y el mismo año Ecuador y su presidente, el entonces Lenín Moreno, le otorgó la nacionalidad ecuatoriana, una polémica medida que el mismo Gobierno ecuatoriano confirmó tiempo después. Pero la situación de Assange se tornó más y más compleja tras la entrada de Moreno a la Presidencia de Ecuador, pues perdió a su antiguo aliado, el expresidente Rafael Correa, quien lo protegía.

Moreno acabó por negar el asilo de Assange en su embajada, tildándolo de “hacker, miserable y malcriado” y acusándolo de haber tratado de manera irrespetuosa a los agentes de su embajada en Londres. Tras ello, la Justicia inglesa aprovechó para encarcelar al australiano por violar la libertad condicional en la que se encontraba en 2012 y lo condenó a 50 semanas de encierro que todavía está pagando. Recientemente la Corte Suprema británica anunció que Estados Unidos podría seguir apelando la decisión de que el fundador de Wikileaks no pueda ser extraditado a Estados Unidos.

Muchos de sus amigos cercanos y familiares han mostrado preocupación por la condición mental, física y psicológica del periodista. El excónsul ecuatoriano, Fidel Narváez, quien lo recibió en la embajada en el 2012 aseguró a France 24 el año pasado de “un deterioro en general en su salud física, con la pérdida de mucho peso, pero sobre todo emocional, debido a que viene arrastrando una persecución feroz jurídica y política”. También aseguró que sus condiciones carcelarias habían mejorado, que ya no se encontraba en confinamiento, aunque todavía le es difícil tener citas con sus abogados porque le permiten pocas visitas al mes.

Al final, podría haber un final feliz para Assange, pero esto depende de Joe Biden. El nuevo presidente estadounidense sería el único en poder decidir si retirar o no los cargos en su contra. La abogada y pareja del periodista, Stella Morris, pidió a Biden este 4 de junio en un acto de homenaje al fundador de Wikileaks en Ginebra, Suiza, que el presidente detenga el proceso de extradición:

“Hago un llamado a la Administración Biden para que haga lo correcto. Si la Administración Biden se toma en serio el respeto al Estado de Derecho, la primera enmienda y la defensa de la libertad de prensa mundial, lo único que puede hacer es abandonar este caso”, declaró con cierta emoción Morris.

Pero mientras la Justicia británica juzgaba a inicios de este año como imposible la extradición de Assange a EE. UU. debido a los riesgos de suicidio por parte del periodista, el vocero del Departamento de Justicia estadounidense recién nombrado por Joe Biden reiteraba que seguirían “buscando su extradición”.

Fuente: France 24

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