Image default
Internacionales

Ola de incendios forestales sigue azotando a Francia, España y Portugal

La ola de deflagraciones forestales no cesa en el sur de Europa, principalmente en Francia, España y Portugal donde este 11 de agosto las llamas arrasaron cientos de hectáreas de bosques. La situación en el sur de Francia es de tal magnitud, que cinco naciones más de la Unión Europea enviarán ayuda.

Un cóctel peligroso de temperaturas abrasadoras, presencia masiva de yesca y fuertes vientos hace que decenas de bosques en el sur de Europa sigan ardiendo en llamas.

Grandes franjas de vegetación y tierra en Francia, España y Portugal se encuentran particularmente azotadas por el fuego.

Un panorama por el que este jueves 11 de agosto el director de la Agencia Espacial Europea, Josef Aschbacher, instó a tomar medidas inmediatas para combatir el cambio climático.

Por tercer día consecutivo, alrededor de 1.100 bomberos respaldados por aviones que lanzan agua luchan contra una deflagración “monstruosa” que se reanudó en el departamento de Gironda, suroccidente de Francia. La misma región que el pasado julio se enfrentó a dos megaincendios. Desde que volvió a estallar uno de ellos, el martes 9 de agosto, ya ha quemado 6.800 hectáreas de bosque.

En los últimos días miles de personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares acorraladas por la cercanía de las llamas.

“Es un ogro, un monstruo”, describió Gregory Allione, de la Federación Nacional de Bomberos de Francia (FNSPF)

Si bien no es la primera vez que ocurre, la serie de incendios no tiene precedentes en varias regiones. Sobre el terreno, el cansancio se empieza a notar entre bomberos, autoridades locales y residentes, algunos de los cuales ya se habían visto obligados a evacuar el pasado mes por un foco de fuego que nunca se extinguió sino que siguió ardiendo, cubierto bajo la turba de bosque, explicaron los expertos.

Cinco países de la Unión Europea envían ayuda a Francia

Este jueves comenzaron a llegar refuerzos del bloque comunitario a Francia. Actualmente, ocho grandes incendios forestales están causando estragos en el territorio francés.

Existe especial preocupación porque uno de los focos de fuego, en Gironda, se extienda aún más al suroeste, en condiciones de sequía.

Ante la emergencia y como parte del Mecanismo de Protección Civil de la Unión Europea (UE), cuatro aviones bombarderos de agua de Grecia y Suecia fueron enviados al país mientras se espera que los equipos y vehículos de Alemania, Polonia, Austria y Rumania lleguen gradualmente en los próximos días, señaló el comisario europeo de Gestión de Crisis, Janez Lenarčič.

“Nuestros socios acuden en ayuda de Francia contra los incendios. Gracias a ellos. ¡La solidaridad europea está en marcha!”, expresó el mandatario francés, Emmanuel Macron, a través de su cuenta de Twitter.

Entretanto, la primera ministra Elisabeth Borne se reunió con las autoridades que luchan contra las llamas en Landiras, al sur de Burdeos, y se esperan más refuerzos para los 1.100 bomberos en esa zona, indicó la prefectura del departamento de Gironda.

“Desde junio, nuestro país se enfrenta a incendios excepcionales”, remarcó Borne durante una rueda de prensa en Hostens, en el sur de Gironda.

Otros departamentos como Lozère y Aveyron, Isère, Drôme, Jura y Maine-et-Loire también se enfrentan actualmente a importantes incendios forestales.

Más allá de la gestión de emergencias, “puedo asegurarles que estamos reforzando nuestros medios, queremos actuar en todos los frentes para luchar aún mejor en el futuro contra estos incendios”, subrayó la funcionaria, que estuvo acompañada del ministro del Interior, Gérald Darmanin.

Justamente entre las mayores críticas y preocupaciones está el hecho de que no se han tomado las suficientes medidas para evitar este tipo de calamidades, señalan los afectados, por lo que la primera ministra anunció que “al inicio del nuevo curso escolar se elaborará un nuevo plan nacional de adaptación al cambio climático (…) Debemos seguir más que nunca luchando contra el cambio climático”, resaltó la primera ministra.

España y Portugal registran avances, pero la emergencia no cesa

La ola de incendios tampoco da tregua en España y la vecina Portugal.

Entre las regiones más afectadas del territorio español se encuentran Galicia, en el noroeste, y Extremadura, en el occidente, las dos tienen frontera con Portugal.

En Galicia, la localidad de Ourense lleva la peor parte, pues las llamas se descontrolan en tres puntos.

Sin embargo, en la misma comunidad, en la localidad de Verín, el incendio forestal conocido desde el pasado 3 de agosto, con diez focos diferentes ardiendo en simultáneo, fue extinguido el miércoles 10 de agosto tras calcinar 600 hectáreas, de acuerdo con las autoridades locales.

La deflagración en Xustáns, en Ponte Caldelas, también fue apagado, mientras que el de Casaio, en Carballeda de Valdeorras, se encuentra estabilizado.

Entretanto, en la Sierra de Gata, en Extremadura, las autoridades todavía tratan de controlar el fuego, con el apoyo de vehículos y tras jornadas nocturnas de los bomberos para tratar de sofocarlo. 500 habitantes fueron evacuados de la zona.

Otra deflagración, que comenzó en la tarde del miércoles en Santibáñez El Alto, en la provincia de Cáceres, que también pertenece a Extremadura, se extendió a las inmediaciones del municipio de Torre de Don Miguel. Allí se desplazó un equipo de reconocimiento y elementos de primera intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME).

En el caso de Cáceres, las tormentas eléctricas desencadenaron nuevos incendios forestales, por lo que la situación aún no cesa.

En Portugal, los habitantes de Serra da Estrela, en el centro del país, siguen asediados por la emergencia. Un incendio que inició el sábado 6 de agosto cerca de un pueblo en la parroquia de Cantar-Galo e Vila do Carvalho no cesa y sigue provocando evacuaciones, pánico y miseria.

El fuego saltó los límites del municipio el sábado y desde entonces ha devorado hectáreas de biosfera única, un paisaje de patrimonio natural que será casi imposible de recuperar, indican los funcionarios locales.

El único “buen aspecto” hasta el momento es que nadie ha resultado gravemente herido, aunque tres bomberos fueron retirados del teatro de operaciones por “lesiones leves”, señaló Protección Civil.

Las sucesivas olas de calor que azotan a Europa este verano han traído temperaturas récord y sequías sin precedentes.

Se prevé, incluso, que esta condición reducirá la cosecha de maíz de la Unión Europea en un 15 %, dejándola a su nivel más bajo en 15 años, justo cuando los europeos se enfrentan a precios más altos de los alimentos como resultado de exportaciones de cereales inferiores a lo normal de Rusia y Ucrania.

Leave a Comment