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IPC Massa: las 5 incógnitas del Método Rubinstein para medir la inflación

Es distinto al índice del INDEC, pero toma “ponderaciones similares”. En el Palacio de Hacienda aseguran que funciona como una “consultora privada”. ¿Cómo se construye?

La inflación de agosto fue la más alta en 30 años y, tras conocerse el dato del 12,4% del INDECel Ministerio de Economía anunció que comenzaría a publicar su propio índice de precios de manera semanal. El viceministro, Gabriel Rubinstein, es el encargado de armar esos informes, que no reemplazarán a la cifra oficial del organismo estadístico, pero que -según indicó uno de los encargados de realizarlo- “funciona como cualquier consultora privada”. Sin mayor información, la metodología del “IPC Massa” es un misterio de cinco incógnitas: no se sabe qué canasta usa, si el relevamiento es presencial, ni cuántos comercios consulta, si tiene secreto estadístico o cuál es el equipo que lleva adelante las mediciones.

El objetivo de la medida es mostrar que la devaluación post-PASO – que el ministro y candidato, Sergio Massa, culpa al Fondo Monetario Internacional (FMI)– alteró la actividad al punto de impulsar el último Índice de Precios al Consumidor (IPC) a los dos dígitos y que, contrario al mes a mes, semana a semana la inflación se comporta a un ritmo en descenso. La Secretaría de Programación Económica ya realizaba su relevamiento propio para insumo interno a través de distintas metodologías, contó uno de los encargados de elaborar los números en el quinto piso del Palacio de Hacienda, y es el norte que el titular de la cartera consulta todos los meses para estimar el curso de la dinámica de precios.

La cuantificación semanal tiene también el fin de “calmar la especulación”, según las fuentes oficiales, en medio de un contexto electoral con un mercado reactivo a las subas de los precios y la incertidumbre que tiende a los mecanismos de cobertura que ponen presión sobre el dólar. Consultadas por Letra P, en Hacienda afirmaron que esta elaboración del “IPC semanal” utiliza una canasta de productos que tiene una “ponderación similar” a la del INDEC, pero no revelaron cuáles son esos productos o cómo se realiza la valoración.

El IPC que elabora la entidad que dirige Marco Lavagna mide la evolución de 320.000 precios de un conjunto de bienes y servicios representativos del gasto de consumo de los hogares residentes en más de 500 comercios en 33 áreas urbanas, a los que se les asigna una ponderación. La importancia de cada elemento de esa canasta se obtiene a partir de encuestas a los hogares y tiene tres etapas: el cálculo para cada región de los índices de nivel inferior, la medición de los niveles superiores de cada región y elaboración de las categorías de publicación (división, grupo, clase, entre otros) y una tercera fase en la que se construye el IPC mediante la suma ponderada de los índices regionales. Del “IPC Massa”, en cambio, no se conoce ninguno de esos detalles pese a la consulta de este medio.

Las consultoras privadas tienen métodos distintos al del organismo estadístico: utilizan otras canastas (algunas se dan a conocer, otras no) y muy pocas están relevando en territorio en la actualidad, sino que realizan el seguimiento de precios de sus productos a través de la venta online de supermercados, por lo que el alcance de sus mediciones es más acotado. La principal diferencia con el INDEC es el secreto estadístico, es decir, “el resguardo legal que tiene toda persona física o jurídica, obligada a proporcionar datos a los servicios que integran el Sistema Estadístico Nacional, de que esos datos no serán utilizados con otros fines que los estadísticos”, señala la entidad. El sector privado, en cambio, no tiene más que la confianza entre quién releva y el relevado.

Rubinstein tiene experiencia en el sector privado. Antes de ser el segundo al mando de Massa, estaba al frente de la consultora GRA, economía y finanzas, que proporcionaba servicios de análisis económico al Banco Ciudad, Banco Comafi, Deutche Bank, Mastellone Hermanos, entre otros clientes.

El viernes pasado la Secretaría publicó vía Twitter el primer informe semanal: del 4 al 10 de septiembre el aumento general de los precios al consumidor alcanzó un valor del 2,1%. “Si bien el valor semanal sigue siendo muy alto, se encuentra ya bastante más en línea con valores previos a la devaluación del mes de agosto. Estimamos que los registros semanales de inflación acentúen y consoliden su tendencia a la baja en las próximas mediciones”, añadió el documento, que estuvo acompañado por un gráfico de barras en el que se visualiza el salto de la semana posterior a las PASO después de la devaluación del peso del 22% y el traslado a precios. Esos siete días la inflación había sido del 4,8%.


Por Eugenia Muzio-Letra P