El “evangelista-influencer” y el empresario de medios cenaron en Buenos Aires, consolidando una alianza que combina fe, negocios y ambición presidencial.
Lo que para el ojo desprevenido de las redes sociales pareció un simple encuentro gastronómico, para el termómetro político de Buenos Aires fue un mensaje de impacto. Bajo el epígrafe “Cena con amigos junto a Mario Pergolini”, Dante Gebel compartió una imagen que rápidamente se volvió tendencia. Sin embargo, detrás de las sonrisas y el ambiente relajado, se cocina una de las estrategias de construcción de poder más atípicas de los últimos tiempos.

El vínculo no es nuevo, pero sí cada vez más estrecho. Mario Pergolini es, para muchos, el arquitecto detrás de la estética moderna y el despliegue audiovisual que sacó a Gebel del nicho religioso para insertarlo en el "mainstream" comunicacional. El dueño de Vorterix es el hombre que ha sabido traducir el carisma del pastor al lenguaje de las audiencias masivas, transformando sus presentaciones en eventos de nivel internacional.
Sin embargo, esta vez el contexto es diferente. Gebel no aterrizó en Argentina solo para grabar programas. Su desembarco tiene un aroma electoral cada vez más nítido. Según fuentes cercanas, el conferencista está en pleno proceso de "testeo" de una posible candidatura presidencial. En este armado, la logística no es azarosa: quien lo recibió en su llegada al país fue Juan Pablo Brey, el titular del gremio de Aeronavegantes, marcando una sorpresiva pero estratégica pata sindical en su círculo de confianza.

El respaldo político empieza a asomar desde otros sectores. El legislador Eugenio Casielles ha sido uno de los más explícitos al respecto, asegurando que el pastor lo representa "como persona", lo que marca un puente directo con sectores del liberalismo y el centroderecha que buscan figuras frescas, por fuera de la política tradicional, capaces de movilizar voluntades sin las estructuras partidarias clásicas.
La cena de anoche confirma que Gebel no piensa caminar solo. Con la mística de la fe, el apoyo gremial de figuras como Brey y el poder de los medios de Pergolini, el "presidenciable" de la sonrisa perfecta empieza a jugar fuerte en la arena política argentina, donde las tendencias de redes suelen ser el primer paso de las estrategias de largo aliento.
Fuente: Revista Noticias

