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Las instrucciones de Milei a Scioli

El presidente electo mantendrá al actual embajador de Alberto Fernández en Brasil. Los pedidos que le hizo para seguir en ese destino y el objetivo que se trazó. Una misiva para marcar el nuevo rumbo.

El presidente electo Javier Milei lanzó dos gestos concretos en las últimas horas para acercar posiciones con Brasil: envió una carta a Lula Da Silva y dio instrucciones precisas al embajador Daniel Scioli para continuar bajo su mandato en la tarea de “potenciar el comercio y las relaciones bilaterales”.

Luego del viaje relámpago a Brasilia de la designada canciller, Diana Mondino, quien mantuvo reuniones con el canciller brasilero Mauro Vieira para presentar en persona la invitación a Lula para la asunción de mando el 10 de diciembre, Milei ya ordenó el esquema de lo que será el nuevo vínculo con el país vecino.

Ayer, el presidente electo dijo que “la idea es que por el momento continúe en esa tarea”. Respondió así ante la consulta sobre si Daniel Scioli seguirá como embajador.

Las instrucciones

Según comentaron a El Cronista fuentes calificadas de La Libertad Avanza y de la Cancillería, las instrucciones que recibió Scioli de Milei vía la designada canciller Mondino son bien precisas. “El nuevo presidente quiere profundizar los lazos comerciales, avanzar en un trabajo más profundo y aumentar los contactos con los industriales de ambos países”, le mandó a decir Milei a Scioli. 

La decisión del presidente electo de mantener al actual embajador de Alberto Fernández en Brasil es un hecho y molestó mucho al presidente. Pero Scioli seguirá en su cargo y ya comenzó a tejer nuevos puentes entre el gobierno de Lula y el entrante de Milei.

Los pedidos del presidente electo a Scioli no son antojadizos y se basan en números concretos. La balanza comercial de la Argentina con Brasil resultó deficitaria para nuestro país en 3.346 millones de dólares durante 2022. Los últimos años con superávit comercial en el intercambio entre ambos países fueron en 2019 y 2002.

Paper reservado

En un paper reservado que Scioli le envió a Mondino y a Milei sobre las relaciones bilaterales titulado “Hitos de la promoción comercial en Brasil”, el embajador argentino destacó que “el flujo de comercio total (exportaciones más importaciones) de la relación bilateral entre Argentina y Brasil cobró su mayor volumen en 2011 cuando el total de lo comerciado registró un monto cercano a los 40 mil millones de dólares”.

También Scioli sostiene en ese documento que “hemos equilibrado la balanza si sacamos los efectos de la sequia (doble efecto por perder 1.000 millones de trigo y 1.800 millones de soja), de la compra de los insumos para la construcción del gasoducto (inversión que nos permitirá pasar a ser superavitarios) y la compra de energía eléctrica (que ya no necesitaremos hacer en el futuro dada el abastecimiento garantizado de nuestras usinas eléctricas movidas a gas)”.

También el actual embajador detalla los “casos exitosos” de la promoción comercial como el de los vinos con ventas que superan los 41 millones de dólares (80% más que el primer semestre 2019); los automóviles que durante el primer semestre de 2023 superó los 1.000 millones de dólares en la balanza comercial de vehículos; la maquinaria agrícola con exportaciones que superaron los 206 millones de dólares, durante el primer semestre de 2023  y los lácteos, que durante los primeros siete meses de 2023 los productos lácteos se ubican en récord histórico.

Milei quiere modificar sustancialmente este esquema y potenciar el trabajo de los industriales argentinos con la poderosa FIESP, los industriales de San Pablo.

Además de cerrar la reunión de Mondino con Vieira y acercar posiciones con Celso Amorim, uno de los más estrechos colaboradores de Lula, el embajador Scioli ya preparó una lista para Mondino con los proyectos comunes que deberán trabajar en adelante Brasil y la Argentina. La idea es aumentar el comercio y equilibrar la balanza comercial.

En la carta que Milei le envió a Lula para invitarlo a sus asunción dejó a entrever estos lineamientos. Allí el presidente electo le expresó al jefe de Estado brasilero que “ambas naciones tenemos muchos desafíos por delante”, y dijo estar “convencido de que un cambio en lo económico, en lo social y lo cultural, basado en los principios de la libertad, nos posicionará como países competitivos”.

Una carta y los proyectos

Además, en la misiva que entregó Mondino a Vieira el presidente electo de la Argentina destacó a Lula que “los dos sabemos que nuestros países están estrechamente ligados por la geografía y la historia y, a partir de ello, deseamos seguir compartiendo áreas de complementariedad a nivel de integración física, comercio y presencia internacional”, prosiguió Milei en la carta invitación, y auguró que esta relación se traduzca en crecimiento tanto para argentinos como para brasileños.

En este sentido, también Milei apoyará a Lula en su decisión irrevocable de avalar el 7 de diciembre en la cumbre de presidentes del Mercosur en Río de Janeiro la firma del acuerdo de libre comercio entre el bloque regional y la Unión Europea. Ayer, Mondino dijo a El Cronista que también este es uno de los pedidos especiales que le hizo Milei a Alberto Fernández antes de dejar el gobierno.

Para ratificar esta línea de trabajo, Mondino dijo que la decisión del próximo gobierno es “tener relaciones cordiales y comerciales con Brasil”.

Así, la designada canciller de Milei dejó atrás todo tipo de cruces verbales y acusaciones sobre un “gobierno comunista” que el presidente electo lanzó contra Lula. “Dijimos es que las relaciones no deben estar ideologizadas ya que eso lo único que genera es complicarte las cosas. Hay que tener valores y defenderlos. Pero también hay que ser pragmáticos”, dijo Mondino al sustentar el nuevo giro de las relaciones bilaterales.

La decisión de Milei de mantener a Scioli es pragmática: se trata de un hombre que tiene muy buena llegada tanto con Lula Da Silva como con su oponente y expresidente Jair Bolsonaro. Scioli también es pragmático en las relaciones políticas.


Por Martín Dinatale-El Cronista