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Macri, Bullrich y el submarino amarillo

Las tensiones entre Mauricio Macri, Patricia Bullrich y Javier Milei empiezan a mostrar nuevas fracturas dentro de la derecha argentina. A medida que el oficialismo acumula desgaste y conflictos internos, el PRO busca despegarse de la crisis libertaria sin quedar asociado a un eventual regreso del peronismo.

En primer lugar, el Gobierno cae en las encuestas, luego dirigentes del PRO empiezan a diferenciarse y declaran que el macrismo debe tener su propio candidato a presidente, luego sucede el caso Adorni, Milei y su hermana se comprometen totalmente en la defensa del jefe de Gabinete y continúan cayendo en las encuestas. Macri encabeza un acto del PRO en Chaco y se plantea como el espacio que viene “a completar el cambio”, es decir se posiciona como un partido postmileísta. Luego, Macri y Bullrich se encuentran en la cena de la Fundación Libertad y se abrazan visiblemente delante de la prensa. Bullrich deja correr en los medios que le pedirá a Milei la renuncia de Adorni y luego, en una entrevista con A24, plantea que el jefe de Gabinete tiene que presentar inmediatamente su declaración jurada, finalmente el Presidente tiene que reaccionar y dice que “Patricia spoileó lo que va a hacer Manuel”, aunque “inmediatamente”, como planteó Bullrich la declaración jurada no se va a presentar. Bullrich también dejó correr que quiere hacer un frente con el PRO en la Capital Federal y se rumorea que se reunirá con Cristian Ritondo la semana que viene. ¿Estamos frente a una nueva traición de Patricia Bullrich? ¿Estamos frente a una nueva jugada de Mauricio Macri?

Todas preguntas que iremos analizando, pero algo queda claro: Bullrich y Macri se están moviendo sin acuerdo previo con el Presidente y más aún, contra el Presidente. Mientras en la superficie, todos dicen permanecer del mismo lado de la grieta, por abajo el submarino amarillo se prepara para rescatar a su tripulación de un barco que empieza a hundirse.

Lo primero que sucedió ayer fue una inquietante nota de La Nación de Jaime Rosemberg: "Sube la tensión en el Gobierno: Patricia Bullrich le pedirá a Javier Milei que eche a Manuel Adorni”. Esto obviamente salió del entorno de Bullrich porque ella misma quiso filtrarlo. Luego la senadora dijo lo siguiente en una entrevista con Eduardo Feinmann: "Manuel Adorni tiene que presentar su declaración jurada inmediatamente”.

Dos horas y media después, mientras se estaba por tomar un vuelo a Estados Unidos, el Presidente contestó y dijo lo siguiente: "Patricia lo está spoileando a Manuel". Sinceramente, el Presidente no suena muy creíble. En relación a las últimas revelaciones surgidas a partir del testimonio del contratista de Indio Cuá, dijo lo siguiente: "El contratista era un militante kirchnerista de dudoso prontuario".

En relación a estos planteos del Presidente podemos hacer algunas preguntas que se desprenden del conjunto del caso y de sus declaraciones.

¿Por qué Adorni no presentó su declaración jurada en sesenta días si efectivamente tiene todo probado?

Si no la presentó, por qué no la tiene lista, ¿qué pruebas vio el Presidente que lo dejan tan tranquilo? ¿Por qué no mostrar públicamente o por canales oficiales aquellas pruebas que dejaron tan tranquilo al Presidente así nos quedamos tranquilos todos?

Usted Presidente, dice que la prensa acusa sin pruebas y dice que Matías Tabar, el contratista es un mentiroso y militante kirchnerista. ¿Qué pruebas tiene? Tabar en sus redes tiene posteos. “El gasoducto Néstor Kirchner es lo más parecido a las rutas de Lázaro Báez”. “Una persona nefasta”, aludiendo a Roberto Baradel, dirigente sindical docente muy cercano al kirchnerismo.

Luego de la entrevista con Milei, Esteban Trebucq contó que su producción habló con Tabar y este le dijo que sus amigos le decían el gorila”. Por otro lado, ¿un alto funcionario libertario metería en su casa a un fanático militante kirchnerista?

Seguimos con las preguntas al Presidente. ¿Qué pasó que habla más de su amigo Espert, de quien nos aseguró, al igual que Adorni que tenía todo probado en la Justicia y que ahora tiene sus bienes congelados por orden judicial? Le recordamos lo que dijo durante la defensa de Espert: "La causa contra Espert son chimentos de peluquería"

“Chimentos de peluquería”. Bueno, evidentemente para la Justicia no son chimentos de peluquería porque, lo reiteramos, le congelaron los bienes a Espert. Quien también habló ayer fue la diputada de Coherencia, Marcela Pagano.

Cuando Pagano habla de Lanari, es Javier Lanari, el actual Secretario de Comunicación y Prensa de la Nación. Su ascenso a este cargo se oficializó en diciembre de 2025, tras desempeñarse previamente como Subsecretario de Prensa. Es considerado la "mano derechade Manuel Adorni.

En su respuesta de la noche, Milei dijo que Pagano era “una mentirosa compulsiva” y Pagano le respondió que él era el mentiroso y que dijo que iba a combatir a la casta y estaba haciendo lo contrario.

Recordemos que Pagano junto a figuras como Oscar Zago, Lourdes Arrieta, Ramiro Marra estuvieron al principio del Gobierno y luego se alejaron. ¿Dónde terminarán? ¿Habrá un espacio de derecha que junte todas estas partes?

El carácter asignado al pato como metáfora en humanos es la adaptabilidad y la superación, simbolizando la capacidad de superar obstáculos, navegar situaciones complejas y renovarse constantemente sumado a intuición y vigilancia asociado con la agudeza perceptiva y la intuición. Lejos de esta perspectiva romántica quien utiliza la metáfora zoológica de Patricia Bullrich como pato con mayor precisión fue Jaime Duran Barba advirtiendo siempre “el pato es un ave migratoria”, siempre migra en este caso de pertenencia política.

Evidentemente, en el ecosistema digital libertario se está alertando sobre una nueva traición de Bullrich. Además, los trascendidos del entorno de la hermana de Milei sobre el enojo de Karina con Bullrich por sus declaraciones de anoche no se hicieron esperar. Ahora, cobra más sentido aquel momento que vimos en la previa al informe de Adorni en el Congreso entre Karina y Bullrich, recordémoslo.

Ahí se ve como Karina la corre a Bullrich y luego Milei la vuelve a traer. Según diferentes fuentes, Karina veía con desconfianza a Bullrich desde su asunción como senadora.

Ya hablamos muchas veces, en esta columna, del sexto sentido que tiene Patricia Bullrich para irse de los espacios en el momento justo y de realinearse políticamente con nuevos aliados en la oportunidad perfecta.

Desde una perspectiva más clásica y filosófica, este concepto se vincula con la "virtù" de Maquiavelo. No se refiere a la virtud en un sentido moral, sino a la destreza, la astucia y la capacidad del gobernante para leer la "fortuna" (las circunstancias azarosas) y actuar con rapidez para moldear el destino a su favor. Un político con esta cualidad detecta cuándo un discurso o una alianza han caducado y no duda en cambiar el rumbo antes de que la realidad lo devore.

Probablemente Bullrich y Macri piensen en la misma táctica. ¿De qué manera nos diferenciamos de los libertarios para no ser vistos como corruptos igual que ellos y sin quedar acusados de favorecer un eventual triunfo peronista?

Llama la atención que mientras todo esto sucede, el macrismo plantee a Karina Milei que no hay acuerdo para eliminar las PASO. Claudio Mardones contó en su informe de ayer que como mucho hay acuerdo para no hacer obligatorio el voto de todos los ciudadanos. Si bien Maquiavelo dijo que la traición puede ser útil para conseguir poder, no trae la gloria y la virtud. El padre de las ciencias políticas advirtió que quien traiciona una vez lo puede hacer otra. Esto debe saberlo quien hace acuerdos con Patricia Bullrich. Hay otros autores que tienen otros planteos al respecto.

"Elogio de la traición", la obra de Denis Jeambar e Yves Roucaute, se presenta como una provocación intelectual que busca desmitificar la visión romántica y moralista de la política contemporánea. El texto sostiene que la traición, lejos de ser un vicio accidental o una falla del carácter individual, constituye la esencia misma de la acción política y el motor que permite la evolución de las democracias.

Los autores argumentan que el político profesional habita un espacio donde la lealtad absoluta a las promesas del pasado o a las ideologías rígidas es, en realidad, un síntoma de parálisis y una amenaza para el bienestar colectivo. En este sentido, la capacidad de romper con los compromisos previos, de abandonar aliados o de cambiar de rumbo frente a las nuevas realidades del poder no es una muestra de cinismo, sino una forma de pragmatismo vital. La tesis central propone que el gobernante debe poseer la flexibilidad necesaria para traicionar sus propias palabras si estas se vuelven un obstáculo para la gobernabilidad o la estabilidad del Estado.

Se establece una distinción entre la ética privada, donde la palabra empeñada es un valor sagrado, y la ética pública, donde la responsabilidad frente a los resultados justifica el abandono de las convicciones iniciales. Los autores revisan figuras históricas y contemporáneas para demostrar que los saltos cualitativos en la historia han sido posibles gracias a líderes que supieron traicionar a su base electoral o a su propia historia personal en función de un bien superior o de la simple supervivencia del sistema. La traición se describe como una herramienta de mediación entre la utopía y la realidad, un mecanismo que permite a las sociedades adaptarse a contextos cambiantes sin quedar atrapadas en el dogmatismo.

Al final, el libro invita al ciudadano a abandonar la indignación moralista y a comprender que el juego del poder exige una gramática propia donde la fidelidad es un lujo que el Estado rara vez puede permitirse. La democracia, según esta visión, no se sostiene sobre la transparencia total o la honestidad inquebrantable, sino sobre la habilidad de sus actores para negociar con la mentira y el cambio de piel como instrumentos de paz social y eficacia administrativa.

En la película de dibujos animados Yellow Submarine, surgida a partir de la histórica canción de los Beatles, la paz de Pepperland, un refugio musical submarino, se ve amenazada cuando los Blue Meanies lanzan un ataque para silenciar el color y la alegría. El Capitán Fred huye en un submarino amarillo hacia Liverpool, donde recluta a los Beatles para una misión de rescate. El grupo navega por mares surrealistas y psicodélicos, enfrentando criaturas extrañas y distorsiones temporales.

En el sistema político argentino, había una derecha que había encontrado la manera de disputar políticamente de manera democrática y fue invadida por La Libertad Avanza. Quizás, al igual que en la película usa este submarino amarillo para escapar y poder preservar su partido para regenerar un sistema político con valores democráticos y republicanos.

Esperemos que, al igual que la película, su aventura termine en un final feliz.

Por Jorge Fontevecchia - Producción de texto e imágenes: Matías Rodríguez Ghrimoldi - Perfil

DÍA 879: MACRI, BULLRICH Y EL SUBMARINO AMARILLO | Net tv