Dirigentes y militantes peronistas se concentraron en San José 1111 a cuatro años del atentado a la expresidenta. Máximo Kirchner fue el principal orador.
A cuatro años del intento de asesinato contra Cristina Kirchner, el peronismo se concentró este martes 1 de septiembre frente al domicilio de la expresidenta en San José 1111, donde cumple prisión domiciliaria por la condena en la causa Vialidad. La convocatoria fue organizada por el PJ para reivindicar a la exmandataria y volver a reclamar por el esclarecimiento del ataque ocurrido el 1 de septiembre de 2022.
El acto comenzó a las 18 y tuvo como principal orador a Máximo Kirchner. La jornada fue acompañada por un documento firmado por distintos partidos y espacios del peronismo, que llevaba como título “La democracia no admite la eliminación del adversario” y planteaba una advertencia sobre la violencia política y los discursos de odio. Axel Kicillof no fue invitado al acto ni convocado a firmar el documento, en una nueva señal de la interna que atraviesa al peronismo bonaerense.
"Cristina les manda un beso grande, un abrazo fuerte, que sean fuertes y gracias por estar hoy aca", empezó su discurso el hijo de la exmandataria frente a los concentrados en la puerta del edificio. Además agradeció a cada uno de los que fueron solidarios con el hecho que pudo haber terminado con la vida de la entonces vicepresidenta de la Nación. "Quiero agradecerle a todos los presidentes y presidentas de los distintos partidos políticos que firmaron el documento", expresó.
Máximo recordó que aquel 1 de septiembre de 2022: "Cristina volvía del Senado, de trabajar para todos los argentinos y argentinas". "Veníamos de muchos días en los que la figura de la compañera Cristina venía siendo tratada como una mierda humana", denunció. El diputado nacional reflexionó que ese hostigamiento fue parte de un entramado que permitió llegar hasta la violencia física, sin que sorprenda a parte de la sociedad, e incluso haga que algunos duden.
La concentración se desarrolló frente al departamento donde permanece Cristina Kirchner, en una jornada que el kirchnerismo buscó convertir en una demostración de respaldo político a la expresidenta.
Por su parte, Cristina Kirchner volvió a saludar desde el balcón, como ocurrió en anteriores movilizaciones frente a su domicilio.
El ataque ocurrió a las 20:52 del 1 de septiembre de 2022, cuando Fernando Sabag Montiel apuntó con un arma contra la entonces vicepresidenta mientras saludaba a militantes frente a su domicilio de Recoleta. El arma no llegó a dispararse y el atacante fue detenido en el lugar. Cuatro años después, el episodio vuelve al centro de la agenda política del peronismo.
El ataque contra Cristina Kirchner “no puede ser reducido a un episodio aislado"
El representante del kirchnerismo también aprovechó para hablar de la situación del país en la gestión Milei y analizó, “tenemos que hablar menos de algunos quilombos que tenemos y hablar más de lo que le pasa a la gente con estos modelos económicos”.
"Llama la atención que muchos de esos que dicen que 'Cristina ya fue', no acompañen el pedido de que pueda presentarse en elecciones, si ellos tienen razón y nadie quiere a la compañera, ¿qué más lindo que arrasarla en una elección?, pero saben que eso no va a pasar".
El documento difundido por el Partido Justicialista fue firmado por distintas fuerzas que integran Fuerza Patria, entre ellas el PJ, el Frente Renovador, Nuevo Encuentro, Patria Grande, Kolina, La Patria de los Comunes y el Partido Solidario. También adhirieron dirigentes de otros espacios, como Guillermo Moreno, Miguel Pichetto, Ricardo Alfonsín y Federico Storani.
En el texto, los dirigentes plantearon la necesidad de “volver a reflexionar sobre las condiciones políticas, culturales y comunicacionales que hicieron posible que un arma cargada fuera gatillada a centímetros de su rostro” y remarcaron que el ataque “no puede ser reducido a un episodio aislado ni desvinculado del clima político que lo precedió”.
En esa línea, el documento apuntó contra la violencia política, los discursos de odio y las campañas de estigmatización. “La eliminación simbólica del adversario abre paso a la posibilidad de su eliminación física”, sostuvieron los firmantes, que también reclamaron que “nadie debe ser perseguido, amenazado ni violentado por sus ideas políticas”.

La convocatoria volvió a dejar expuesta la fractura interna del peronismo, ya que Axel Kicillof no fue invitado al acto y no participó de la concentración. Según trascendió, la organización quedó en manos del sector más cercano a Cristina Kirchner, con dirigentes de La Cámpora y legisladores cristinistas ubicados en las primeras filas.
Mientras avanzaba el acto, la militancia pedía que Cristina Kirchner apareciera en el balcón de su departamento para saludar a los manifestantes, una escena que ya se había repetido durante anteriores concentraciones frente a San José 1111.

Máximo apuntó contra Javier Milei y cuestionó sus constantes enfrentamientos con la prensa. “Este presidente que se queja e insulta mucho a los periodistas es un malagradecido, porque sin muchos de esos periodistas que hoy él insulta, nunca hubiera llegado a la presidencia de la Nación”, afirmó durante su discurso frente al domicilio de Cristina.
El diputado también reivindicó la postura de la expresidenta frente a sus adversarios políticos y vinculó su situación judicial con las posiciones que mantuvo durante sus gobiernos. “Si Cristina hubiera dado el brazo a torcer, ni la hubieran querido matar, ni la hubieran metido presa. Pero pensó en su pueblo y se paró de manos”, sostuvo. Al finalizar, Cristina se asomó al balcón de su departamento para saludar a la multitud que fue a acompañarla.
Los cánticos dirigidos a Kicillof
La presencia de Máximo estuvo acompañada por militantes de La Cámpora, que durante el acto hicieron explícita su posición frente a Kicillof. “Aunque algunos quieran imitarnos, este amor con nada se compara”, cantaron. Luego completaron el mensaje con una estrofa que tuvo como destinatario al gobernador bonaerense: “No me importa lo que digan, si querés otra canción vení, te presto la mía”. Máximo acompañó los cánticos y luego comenzó su discurso. Allí agradeció a quienes habían firmado el documento elaborado para recordar el atentado y lanzó una frase enigmática: “Si ustedes supieran las miserias que hay en la política”.
Kicillof no fue invitado al acto ni fue uno de los que suscribió el pronunciamiento que se leyó al comienzo de la actividad, en el que se cuestionó la detención de la exmandataria y se condenó el intento de magnicidio ocurrido hace cuatro años. Si bien el gobernador se expresó en las redes sociales condenando el atentado, el gesto no alcanzó a los ojos de La Cámpora. El pronunciamiento fue firmado por el senador y vicepresidente del Partido Justicialista José Mayans; el líder del Frente Renovador, Sergio Massa, y los diputados nacionales Miguel Ángel Pichetto y Juan Grabois, entre otros. No aparece la firma de Kicillof. Tampoco la del resto de los gobernadores del PJ. En la Gobernación se excusaron por la falta de apoyo. “No nos avisaron”, dijeron.
Fuente: Perfil

