El Presidente canceló su participación en el encuentro de presidentes en Paraguay. Su decisión busca priorizar la gestión doméstica tras la salida de Manuel Adorni y la designación del nuevo Jefe de Gabinete.
El presidente Javier Milei decidió no participar de la cumbre de presidentes del Mercosur que se realizará en Paraguay y permanecerá en la Argentina para concentrarse en la reorganización de su gobierno tras la salida de Manuel Adorni de la Jefatura de Gabinete. Su decisión coincide además con la visita al país de Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente brasileño Jair Bolsonaro y una de las principales figuras de la oposición a Luiz Inácio Lula da Silva, con quien el mandatario argentino mantuvo un encuentro en la Quinta de Olivos horas antes del inicio de la cumbre regional.
Según confirmaron desde la Casa Rosada, el Presidente permanecerá en el país trabajando junto a los ministros y al futuro jefe de Gabinete, Diego Santilli, cuya jura está prevista para este martes a las 17:30. En lugar del Presidente, la representación argentina en el bloque regional quedará a cargo del canciller Pablo Quirno.
A saber, la ausencia de Milei en una cumbre presidencial del Mercosur no pasa inadvertida. El encuentro reúne a los mandatarios de Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Bolivia en un momento en que el bloque intenta avanzar en la implementación del acuerdo comercial con la Unión Europea, considerado uno de los proyectos estratégicos más importantes de los últimos años para la región.

En esta misma línea, para el Gobierno argentino las prioridades parecen estar hoy más cerca de la política doméstica que de la agenda internacional. La salida de Manuel Adorni, luego de meses de desgaste político y cuestionamientos públicos, obligó a Milei a acelerar cambios en su equipo de gobierno y a fortalecer la coordinación política con sectores aliados.

Sumado a eso, la llegada de Diego Santilli a la Jefatura de Gabinete representa una señal en ese sentido. El dirigente, que construyó una larga trayectoria dentro del PRO y se convirtió en uno de los principales puentes entre La Libertad Avanza y los sectores dialoguistas del Congreso, tendrá la tarea de recomponer vínculos políticos y garantizar apoyos parlamentarios para las reformas que impulsa el oficialismo.
Un Mercosur atravesado por tensiones
La decisión de Milei también evita una nueva foto junto al presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, con quien mantiene una relación distante desde antes de asumir la Presidencia.
A este punto, las diferencias entre ambos mandatarios exceden lo ideológico. Durante la campaña presidencial, Milei calificó a Lula como "corrupto" y "comunista", mientras que el líder brasileño cuestionó en distintas oportunidades la orientación política del gobierno argentino.
De hecho, la visita a la Argentina de Flavio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro y una de las principales figuras de la oposición brasileña, volvió a poner de manifiesto la cercanía política entre Milei y el bolsonarismo. El dirigente brasileño fue recibido por el Presidente en la Quinta de Olivos pocas horas antes de la cumbre regional.

Se produjo además en el marco de las actividades de la Israel Allies Foundation, un foro internacional que reúne a legisladores, diplomáticos y referentes de distintos países para fortalecer los vínculos entre América Latina e Israel.
Qué se discutirá en la cumbre
Los países del Mercosur iniciaron este lunes en Paraguay la etapa política de una cumbre clave para el futuro del bloque regional. Allí, los gobiernos de Argentina, Brasil, Bolivia, Paraguay y Uruguay intentarán resolver las diferencias internas sobre la distribución de las cuotas de exportación libres de aranceles contempladas en el acuerdo comercial con la Unión Europea, además de avanzar en nuevas negociaciones con Japón, India y Vietnam.
Así, la reunión se desarrolla en Luque, en las afueras de Asunción, y culminará este martes con el encuentro de jefes de Estado. Su eje central de la cumbre será la implementación del acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea, firmado en enero y puesto en marcha de manera provisional el 1 de mayo.

Uno de los puntos más sensibles es el reparto de las cuotas de exportación libres de aranceles que Bruselas otorgó al bloque sudamericano para distintos productos agroindustriales. Estas cuotas permiten vender determinadas cantidades de bienes en Europa sin pagar impuestos aduaneros, una ventaja comercial muy codiciada por los países miembros.
Paraguay impulsa una distribución previa entre los socios para evitar que las economías más grandes absorban rápidamente los beneficios disponibles. El gobierno de Santiago Peña reclama acceder al 25% de las cuotas en la mayoría de los productos, incluso en sectores donde actualmente tiene una producción reducida.

La preocupación paraguaya creció después de que Argentina comenzara a utilizar los beneficios del acuerdo apenas entró en vigencia. Exportadores argentinos agotaron en pocas semanas las cuotas preferenciales destinadas a productos como miel, arroz y huevos, generando inquietud entre los demás socios del bloque.
Fuente: Perfil

