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Milei, Onganía y los que operan para la corona

El Gobierno impulsa un Consejo de Seguridad Nacional al estilo del de EE.UU. Hay un antecedente, que apuntaba al control social, de la época de la Revolución Argentina. El sorprendente paralelo que hizo el Presidente en un acto en el Museo del Regimiento de Granaderos.

Se afirma que el martes el Poder Ejecutivo enviará a Diputados el proyecto de ley de Defensa de la Soberanía Nacional, anunciado por Javier Milei en su reciente cadena nacional por Malvinas. Un día antes, el Presidente recibirá a legisladores de La Libertad Avanza para interiorizarlos, entre otras cuestiones, sobre su contenido.

La iniciativa contempla la reforma de la ley 26.659 de marzo 2011, conocida como Ley Pino Solanas, con el fin de endurecer las sanciones económicas a empresas que participen de proyectos de explotación económica en el área Malvinas.

Como adelantó el Presidente, esta reforma incluye la creación de un denominado Consejo de Seguridad Nacional, que tendría como objetivo determinar amenazas a la nación y coordinar acciones tendientes a neutralizarlas. Vale la pena poner un ojo en esto.

Milei dijo que el organismo estará conformado por la Cancillería, los ministerios de Defensa y Economía y la Inteligencia y que “definirá una política de seguridad nacional, de aplicación obligatoria y transversal a todo el Estado”.

En el comunicado oficial número 157, conocido tras el mensaje en cadena del Presidente, se incluye, al parecer, al Ministerio de Seguridad Nacional, según la denominación que le impuso este gobierno, que es el encargado de la seguridad interior.

Dice el comunicado, textual: “La Defensa, la Seguridad Nacional, la Inteligencia de Estado, la Cancillería y el Ministerio de Economía deben actuar de manera coordinada. Una Argentina próspera, políticamente relevante y militarmente respetable está en mejores condiciones de defender su territorio, sus recursos y su soberanía”.

Se afirma con algo de razón que el organismo impulsado por el Gobierno imita al Consejo de Seguridad Nacional (NSC) de los Estados Unidos, creado en la posguerra. El NSC es un órgano interministerial, básicamente consultivo, que asesora y recomienda cursos de acción al presidente en materia de defensa y política exterior. Participan de él el secretario de seguridad nacional y el director de inteligencia nacional. Aunque no la CIA.

Donald Trump reúne con regularidad a este organismo en el contexto de su guerra contra Irán. Algunos recordarán la foto del presidente Barack Obama rodeado por los miembros del Consejo de Seguridad Nacional y con Hillary Clinton llevándose una mano a la boca en señal de estupor, siguiendo en vivo la operación militar que acabó con la vida de Osama bin Laden, en mayo de 2011.

Si bien todo es preliminar y los proyectos están aún en elaboración, el anuncio del Presidente abre interrogantes sobre las capacidades del Consejo, y fundamentalmente sobre su alcance en materia de seguridad interna.

Este asunto, que suele ser una obsesión de las izquierdas, parece esta vez tener sustento: en su discurso, este miércoles, durante la inauguración del Museo del Regimiento de Granaderos, Milei trazó un oscuro paralelo entre “los propios locales que torcían y operaban en favor de la corona española” en épocas de la independencia, y “los que hoy lo hacen por los ingleses” en la causa por Malvinas. Sorprendente.

La creación de un Consejo Nacional de Seguridad despierta además dudas respecto de una posible duplicación de funciones del Consejo de Defensa Nacional, creado en 1988, durante el gobierno de Raúl Alfonsín, en el marco de la Ley de Defensa, con el propósito de ofrecer asesoramiento estratégico al Presidente.

De este último organismo, hasta donde se sabe, operativo, participan todos los ministros y eventualmente los jefes de las Fuerzas ArmadasJorge Bernetti, quien fue asesor de Nilda Garré en el ministerio de Defensa, cruza ambas cuestiones en un breve artículo de opinión esta semana en Página 12. “Cuando el primer mandatario cambia “Defensa” por “Seguridad”, sabe de qué está hablando: quiere construir un organismo que se ocupe más que del Imperio Británico de sus opositores internos”.

En su giro malvinero, Milei dijo que pedirá al Congreso que otorgue al Consejo de Seguridad Nacional facultades especiales, aún no precisadas, frente a lo que considere amenazas a la seguridad nacional. Se verá qué le dan al final del camino.

Un experimentado académico recordó un antecedente más que opaco de un organismo interministerial de consulta de cercana denominación al que se impulsa hoy: el Consejo Nacional de Seguridad, creado en 1966 durante la dictadura del general Juan Carlos Onganía, en el marco de la Guerra Fría. Fue una herramienta para articular las operaciones de represión interna y control social del régimen de un nacionalista católico que se decía portador de una misión divina. Un mesiánico de otra época.

Por Walter Curia-Perfil